EL-SUR

Sábado 20 de Junio de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

Deterioro, panorama del Centro de Convenciones, que fuera sede de eventos internacionales

Aunque el gobierno estatal hace mantenimiento, con una inversión de más de 2 millones de pesos, es imperceptible ante los daños que presentan las instalaciones

Karla Galarce Sosa

Septiembre 21, 2018

 

Las fuentes en el acceso principal del Centro de Convenciones permanecen inservibles, la escalera que conduce a una de sus grandes terrazas, aunque fue reparada recientemente persiste su deterioro, y los plafones de madera que dieron cuenta de 36 años del Tianguis Turístico prácticamente fueron consumidos por las polillas y la humedad.
El recinto donde se celebraba durante 10 días el Festival Acapulco hoy luce deteriorado y, aunque el gobierno estatal efectúa “labores de mantenimiento”, éstas son incipientes y prácticamente imperceptibles, pues los poco más de 2 millones de pesos que se invirtieron para su mantenimiento han sido gastados en los sistemas ocultos del recinto, un espacio que albergó hace más de 20 años grandes espectáculos y actividades de talla internacional.
Ahora el Centro de Convenciones es administrado por un Fideicomiso que busca revivir el recinto que dio vida al Acapulco Dorado, y que ancló durante décadas la vida turística en esa zona del puerto.
El martes pasado, el gobernador Héctor Astudillo Flores encabezó el arranque de la campaña de concientización rumbo a la 44 edición del Tianguis Turístico que el próximo año, y por tercera ocasión, tendrá como sede el centro de convenciones Mundo Imperial, en el Acapulco Diamante, un espacio que, a decir del secretario de Turismo, Ernesto Rodríguez Escalona, “sería impensable” llevar a cabo reuniones como el Tianguis.

Los antecedentes

De acuerdo con información publicada en el portal oficial del CIA, por decreto presidencial en su edición del 28 de junio de 1977, el Diario Oficial de la Federación publicó la autorización a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para constituir el fideicomiso destinado exclusivamente a la operación del entonces Centro de Espectáculos Convenciones y Exposiciones de Acapulco, Guerrero, ahora Centro de Convenciones.
El 30 de junio de 1997 se suscribió el contrato del fideicomiso, que fue elaborado conforme a los lineamientos básicos establecidos en el decreto, del que son partes como fideicomitente el gobierno federal, como fiduciario el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, hoy Banco Nacional de Obras, y Servicios Institución de Banca de Desarrollo; y como fideicomisarios el gobierno del estado y el municipio de Acapulco.
El 21 de julio de 2014, por decreto presidencial fue publicado en el DOF el acuerdo en el que se destina al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) el inmueble denominado Centro de Convenciones Acapulco, para que sea utilizado para la instalación del Centro de Convenciones Acapulco.

El fideicomiso

El Fideicomiso del CIA (FCIA) lo integran miembros del Comité Técnico, del cual se desprende una Dirección General y una asistencia de Dirección General; dicha Dirección la conforman tres direcciones: de Finanzas y Administración, de Operaciones y de Comercialización.
Se puede leer que la finalidad del CIA es servir de instrumento de coordinación de los esfuerzos de autoridades de los tres órdenes de gobierno, para lo cual la acción de Fideicomiso abarcará “promociones de carácter urbano, turístico, espectáculos, convenciones, exposiciones y de servicios a corto, mediano y largo plazo, que tengan como propósito lograr de manera enunciativa y no limitativa llevar a cabo las siguientes actividades: adquirir, urbanizar, fraccionar, construir, vender, arrendar y administrar, bienes inmuebles para la adecuada administración de dicho centro; asesorar promover y financiar programas de fomento de espectáculos, convenciones y exposiciones; promover y desarrollar actividades en beneficio del referido Centro y obtener de las autoridades competentes en su cargo, en beneficio del propio Fideicomiso, las concesiones que sean necesarias para su explotación; y canalizar los recursos financieros y presupuestales que se obtengan del cumplimiento de los propios programas en la forma y términos que apruebe el Comité Técnico.

Los arreglos y actividades del año pasado

El FCIA publicó las acciones efectuadas durante el primer semestre del año pasado, que incluyen remodelaciones en zonas y salones específicos, así como número de actividades efectuados entre particulares y el gobierno estatal.
Se indica que el primer semestre del año pasado hubo 21 actividades del gobierno estatal y 24 fueron de particulares, entre las que se registraron clausuras escolares, reuniones y rentas para fiestas.
Se detalla que se realizaron 58 acciones de mantenimiento del recinto, tanto en áreas verdes como el sistema eléctrico e iluminación, al sistema de aire acondicionado, y de mantenimiento a la obra civil.
El costo de dichas reparaciones y mantenimiento ascendió a 2 millones 36 mil 412 pesos, de los cuales el 49 por ciento se destinó a la ejecución de eventos o actividades, un 37 por ciento al mantenimiento del recinto y el 14 por ciento restante a su operación.
Se precisa que fueron arreglados 42 metros cuadrados de plafón falso para mejorar la imagen del teatro Juan Ruiz de Alarcón, también el plafón falso del techo de oficinas generales, se pintaron las casas que eran las taquillas, las fuentes de la entrada principal, mantenimiento a los aires acondicionados, pues su descompostura obligó a que fueran sus pendidos los conciertos de la Orquesta Filarmónica de Acapulco; así como reparaciones varias y de mantenimiento en baños.

De cómo se edificó el CIA

El entonces presidente del Consejo Nacional de Turismo, Miguel Alemán Valdez, propuso al presidente de México, Luis Echeverría, construir un centro de convenciones –el primero en el país en un centro turístico– que diera servicio a congresos internacionales.
Con la autorización presidencial, la obra se asignó en enero de 1973 a la Secretaría del Patrimonio Nacional, y en su fase Plan Acapulco se construyó el Convenciones, bajo la responsabilidad del arquitecto Pedro Moctezuma, como arquitecto y director general del proyecto.
El presidente Luis Echeverría Álvarez autorizó para el proyecto una inversión de 50 millones de dólares. El terreno total de 157 mil 452 metros, pertenecía a Banamex y formaba parte del Club de Golf de Acapulco, que contaba hasta entonces con 18 hoyos.
Para la división del campo de golf y el del terreno del nuevo complejo, fue trazada una calle que conectaría a la Costera con la Costera Vieja, que actualmente se llama María Bonita.
En el terreno fueron cimentados los cinco edificios con los que contaría la obra: el principal donde se albergarían las oficinas; la entrada y las terrazas; el salón Teotihuacan, el teatro al aire libre Netzahualcóyotl, el cuarto de máquinas y el edificio del teatro Juan Ruiz de Alarcón, con un total de 55 mil 448 metros cuadrados sólo para las construcciones de edificios, sin contar plazoletas, calles, banquetas y estacionamientos.
La decoración estuvo a cargo de Noldi Schreck. Por su parte, el poeta tabasqueño Carlos Pellicer trabajaría en la asesoría de diseños con motivos arqueológicos.
Toda la obra, que comenzó en enero de 1973, se concluyó en nueve meses.
El 25 de octubre de 1973, el Centro Cultural y de Convenciones de Acapulco fue inaugurado con el 42 congreso internacional de la ASTA y con la asistencia de 5 mil delegados del ramo turístico de 50 países reunidos en el salón Teotihuacan.

Sus zonas y superficie

El CIA se ubica en 15 hectáreas que incluyen edificios, salas y salones, teatros, plazas y plazoletas, extensas áreas verdes, estacionamiento y un circuito interno para acceso de automóviles.
Las instalaciones por las que se encuentra compuesto son cinco salones, seis salas, seis áreas al aire libre, dos teatros y siete áreas como fuentes de acceso, locales 10 y 11, el mezanine, el circuito y estacionamiento.

La historia reciente

El 9 de noviembre de 2009, el gobierno del estado que encabezó Zeferino Torreblanca Galindo anunció el cierre definitivo del Centro de Convenciones el 30 de noviembre de ese mismo año, debido a su inoperancia y porque representaba un gasto mensual de 2 millones de pesos. Sin embargo, el 1 de diciembre reabrió sus puertas después de que Grupo CAABSA ganó la licitación para reconstruir el complejo parcialmente en dos años y operarlo en un plazo de 15 años.
Se informó entonces que este consorcio ejecutaría una inversión de 40 millones de dólares para construir 22 salones para congresos y convenciones con alta tecnología, así como cerca de tres mil cajones de estacionamiento.
Como lo informó El Sur el 15 de abril de 2011, el complejo pasó a ser propiedad de la Secretaría de Marina para establecer un centro de operaciones para la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo ese mismo día, el entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero dijo que efectivamente la Semar había adquirido la propiedad pero construiría en parte del predio un centro para la prevención de desastres naturales, a pesar de la concesión que el ex gobernador Zeferino Torreblanca había firmado con la empresa CAABSA.
En mayo de 2012, el jardín sur volvió a ser una de las sedes del Festival Acapulco, tras seis años de no celebrarse. Entre los usos del recinto en la actualidad son los conciertos gratuitos de la Orquesta Filarmónica de Acapulco en el teatro Juan Ruiz de Alarcón, así como la feria anual de fin de año en diciembre y enero.