Yee Trujillo Este año solamente se instalaron en el Zócalo cuatro puestos de fotografía con escenografía por el Día de la Virgen de Guadalupe, y la cantidad de personas que acuden con sus niños para el tradicional recuerdo también ha disminuido. En uno de los dos locales que estaban abiertos ayer a las 2:30 de … Continúa leyendo Disminuyen los puestos de fotografía y los clientes en el Zócalo por la Guadalupana
Diciembre 12, 2024

Yee Trujillo
Este año solamente se instalaron en el Zócalo cuatro puestos de fotografía con escenografía por el Día de la Virgen de Guadalupe, y la cantidad de personas que acuden con sus niños para el tradicional recuerdo también ha disminuido.
En uno de los dos locales que estaban abiertos ayer a las 2:30 de la tarde, la señora María del Carmen Catalán Díaz, cuyo esposo es el fotógrafo, contó que el lunes y martes las ventas estuvieron muy mal, que inclusive hubo más asistencia el año pasado después del huracán Otis y les fue muy bien, “yo creo que porque la gente tenía dinero”, pero que ayer desde el mediodía hasta esa hora llevaban una sola fotografía tomada, aunque unos minutos después llegó una familia a tomarse otra y una segunda se acercó a preguntar los precios.
Detalló que ella y su esposo llevan más de 20 años instalando el puesto ubicado en esta ocasión cerca de las escaleras del Palacio Municipal del Centro. Opinó que se ha perdido mucho la tradición porque antes eran unos 40 fotógrafos en distintos puntos del Zócalo, que los días 11 de diciembre llegaban a vender hasta 50 retratos y hasta 70 el Día de la Virgen.
Dijo que esperaba que las ventas mejoraran hoy por Las Mañanitas a la Virgen, porque es cuando las familias llegan con sus niños vestidos para tomarse la fotografía, ya que en las peregrinaciones los menores se quedan dormidos o se enfadan antes de llegar a la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad.
“Que la virgencita nos ilumine y nos llegue gente porque pagamos luz, lo que nos cobran, y hay cositas que se tienen que comprar”, expresó, y explicó que una fotografía tamaño carta cuesta 120 pesos y 70 la de tamaño chico.
Por su parte, el padre de familia Iván Dolores de la Cruz, quien acudió a tomarse una fotografía con su esposa y sus hijos de 11, 7 y 3 años, explicó que busca seguir la tradición anual y enseñarles lo que “uno aprendió de chiquito” como católico, para que ellos la mantengan en el futuro.
De la disminución de puestos y clientes con el paso de los años, criticó la falta de turismo porque, dijo, a Acapulco parece que le están faltando muchas ideas por parte del gobierno y que ha cambiado bastante.
En el Zócalo a dicha hora había otro puesto instalado casi frente a la puerta principal de la Catedral, pero durante más de media hora no se encontró a nadie que lo atendiera y las personas que llegaban se iban al de la señora María del Carmen. Los otros dos estuvieron cerrados hasta después de las 3 de la tarde.
A dicha hora tampoco había peregrinaciones, que acuden acompañadas por los tradicionales músicos de chile frito, y en el Zócalo parecía un día normal.