La riña en el penal de Las Cruces sucedida el pasado jueves, no es la primera que arroja muertos en el sistema penitenciario de Guerrero. Un motín en el mismo reclusorio, en 2011, dejó tres muertos, uno de ellos decapitado, y ocho heridos. Tres años después, en 2014, en el penal de Iguala un … Continúa leyendo En 2011, 2014 y 2015, también hubo muertos en riñas en la cárcel de Acapulco
Abel Salgado
Julio 11, 2017
La riña en el penal de Las Cruces sucedida el pasado jueves, no es la primera que arroja muertos en el sistema penitenciario de Guerrero. Un motín en el mismo reclusorio, en 2011, dejó tres muertos, uno de ellos decapitado, y ocho heridos.
Tres años después, en 2014, en el penal de Iguala un comando entró y mató a 10 personas; tras ese hecho se envió a otros reos al penal de Acapulco; allí tres reos que junto con otros siete del penal de Iguala habían sido trasladados, fueron asesinados a golpes y a puñaladas en sus celdas.
En 2015, amigos y familiares de presos del penal de Las Cruces se manifestaron con bloqueos en la avenida Costera y afuera del reclusorio por cuatro ocasiones, contabilizándose cerca de 800 personas en una de las protestas tras el asesinato de un reo.
En la tarde del miércoles 22 de junio del 2011, sucedió un motín en la zona de Máxima Seguridad, conocida como el Ceresito. De acuerdo con los reportes oficiales, los hechos ocurrieron a la 1:45 de la tarde cuando un recluso armado sometió a un custodio e intentó abrir las celdas, pero el guardia lo desarmó y huyó.
Hace seis años, durante la administración del gobernador Ángel Aguirre Rivero, el reporte de la Secretaría de Seguridad Pública estatal indicó que después del encuentro entre el custodio y el reo se escucharon detonaciones cerca de las celdas de máxima seguridad, donde fue arrojada una cabeza humana, además de otra persona muerta.
En reacción, los guardias de las torres dispararon e hirieron a nueve reos, y uno de ellos murió el mismo día en el hospital.
El hecho violento fue controlado después de una hora y media cuando entraron fuerzas federales, sin embargo los reclusos de la zona de Máxima Seguridad se amotinaron con sus familias (era día de visita) y pidieron el diálogo con autoridades. Al lugar acudieron el entonces secretario de Seguridad Pública estatal, Ramón Almonte Borja, y quien fuera coordinador municipal de Derechos Humanos Guerrero, Ramón Navarrete Magdaleno.
Los reclusos amotinados con sus familias pidieron el traslado de 33 reos y que el Ejército tomara el control del penal.
Ese día el penal fue blindado con 350 agentes del Ejército, la Armada de México, policías federales y estatales que rodearon las instalaciones.
Dos días después, el viernes 25 de junio, 43 reos del penal de Las Cruces fueron enviados a otras cárceles. Liberando en la madrugada el motín con los familiares bajo el compromiso de brindar seguridad a sus presos.
En 2014, 13 muertos en los penales de Iguala y Acapulco
La madrugada del viernes 3 de enero de 2014, al penal de Iguala irrumpió un grupo armado. El saldo fue de 10 muertos y de tres reclusos que habían sido trasladados de esa cárcel al reclusorio de Las Cruces, en Acapulco, ocurrido también el lunes.
El hecho propició la renuncia del almirante Sergio Lara Montellano como secretario de la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
De acuerdo con reportes oficiales, los hechos ocurrieron la madrugada del viernes 3 de enero, cuando un comando armado ingresó al penal de Tuxpan, en Iguala, y asesinó a cuatro reos. Al abandonar el lugar, el grupo armado se enfrentó a los policías estatales que resguardaban las instalaciones.
En Iguala por la riña fallecieron 10 personas, cinco de los sicarios, cuatro reos y un custodio que durante el tiroteo resultó herido.
Tres días después, tres reos, junto con otros siete del penal de Iguala que habían sido trasladados al penal de Acapulco, fueron asesinados a golpes y a puñaladas en sus celdas.
En el 2015 un muerto en el penal de Las Cruces
El 27 de abril de 2015, 800 familiares y amigos de reos del penal de Las Cruces protestaron para exigir el traslado de seis reclusos a otra cárcel por violentos, y en respuesta se dio el asesinato de un reo un día después, supuestamente por parte del grupo señalado.
El miércoles 30 de abril, cerca de 600 amigos y familiares se manifestaron a pedradas para insistir en el envío a otros penales de seis reos, así como la destitución del entonces director del penal. El reo, indicaron reportes penitenciarios, fue asesinado a golpes en su celda.