Redacción Familia víctima del incendio de su hogar en el Barrio Los Naranjitos, colindante con la colonia La Mira, la madrugada del Jueves Santo, viven aún la espera de la pronta recuperación del esposo y el hijo de María Inocente Huipio Saucedo, doña Chenta, la señora de la tercera edad que murió a causa de … Continúa leyendo Esperan que se recuperen esposo e hijo de doña Chenta, quien finalmente murió
Abril 06, 2026

Redacción
Familia víctima del incendio de su hogar en el Barrio Los Naranjitos, colindante con la colonia La Mira, la madrugada del Jueves Santo, viven aún la espera de la pronta recuperación del esposo y el hijo de María Inocente Huipio Saucedo, doña Chenta, la señora de la tercera edad que murió a causa de las quemaduras que sufrió cuando su casa se incendió por lo que pudo ser una fuga de gas licuado de petróleo, como lo informaron familiares al narrar lo sucedido.
A las 6 de la mañana de ayer domingo, el cortejo fúnebre partió con destino al poblado de San Lucas, Michoacán, vecino de C?iudad Altamirano, mientras que sus vecinos se quedaron cuidando lo que quedó de su casa, donde montaron un altar en su memoria y estuvieron velando su cuerpo desde la tarde del Viernes Santo y todo el Sábado de Gloria.
Las otras dos personas que resultaron con quemaduras son su esposo Alejandro y su hijo Fernando siguen hospitalizados debido a la gravedad de las lesiones que sufrieron en el intento de salvarse.
De acuerdo con la información de familiares, el señor Alejandro, quien era su esposo, aún se encuentra internado en el hospital regional Vicente Guerrero, de Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y que su estado es estable, pero con “pronóstico reservado” debido a se quemó gran parte de su cuerpo y que es persona de la tercera edad.
Su hijo Alejandro, quien también se encontraba durmien-do con ella en su casa, ya que había llegado de Tepic, Nayarit, para visitarla, está siendo atendido en un hospital privado y su situación de acuerdo con los médicos se mantiene estable, debido a que él sufrió quemaduras en las piernas, desde las rodillas hasta abajo.
Los familiares de las víctimas del incendio, dijeron que al parecer la casa de doña Chenta y el señor Alejandro quedó inhabitable, debido a que fue construida con materiales como barro y el techado era de fajillas de madera con láminas metálicas, y toda esa estructura quedó quemada y débil debido al fuego intenso que también consumió sus pertenencias.
El lugar donde la señora vendía cenas todas las noches desde hace más de dos décadas, ya no es igual, las mesas y sillas que formaban parte de su negocio familiar, actualmente es el espacio donde montaron el altar y le velaron. Ahí también vecinos y amistades le dejaron flores y veladoras encendidas como muestra de cariño a ella y sus queridos que hoy sufren su partida.