Hay una laguna en la Ley de Bienestar Animal porque no se prevé qué se hará con los equinos ni hay una propuesta para las familias que dependen de esa atracción, sostiene el recién nombrado director de la dependencia municipal, Sergio Godínez
Aurora Harrison
Enero 17, 2018
El recién nombrado director de Ecología municipal, Sergio Godínez Maldonado, respondió que falta que los diputados etiqueten recursos para sustituir a los caballos que jalan calandrias y brindar atención a las 56 familias que dependen de ese trabajo.
Del exhorto de los diputados del PVEM al gobierno municipal para impedir el uso de los caballos en las calandrias, el funcionario declaró a reporteros que hay una “laguna” en la Ley de Bienestar Animal, porque no se etiqueta dinero para quitar a los equinos.
El lunes, en conferencia de prensa, los diputados del PVEM, Rosana Agraz, Carmen Iliana Castillo Ávila y Eduardo Cueva denunciaron la omisión del gobierno municipal a la ley.
Godínez Maldonado indicó que “los diputados deben garantizar el presupuesto para sustituir la atracción animal, porque en la Ley de Bienestar Animal no existe un apartado sobre los recursos para el destino final de los caballos, a dónde van a ir a parar, quién va a garantizar su supervivencia, quién va a etiquetar recursos para que se les dé de comer a 56 equinos”.
Precisó que la ley es buena, pero que no se vale que las autoridades “evadan su responsabilidad y aquí es responsabilidad del estado y del municipio, por eso exhorto a los diputados a que nos sentemos y que busquemos soluciones conjuntas para dar certeza a las calandrias”.
Dijo que es necesario que cuando se quiten las concesiones se hagan propuestas para sustituir a los caballos, y que eso es responsabilidad de la Dirección de Transporte estatal.
Se le preguntó de la propuesta de reemplazar los caballos por motos, como se hizo en Zihuatanejo, y respondió que “es buscar la alternativa dignificando el trabajo, pero además es el terreno y el número de familias, en Zihuatanejo el paseo es plano y son seis calandrias, y aquí de La Diana a La Base hay dos subidas prolongadas y no sería atractivo una moto”.
“Cuando nace la ley hay una laguna porque no se etiquetan recursos especiales para el destino final de los animales, tampoco se etiqueta para sustituir la atracción animal y ni se garantiza a dónde van a parar las familias que dependen del trabajo”, insistió.
Godínez Maldonado abundó que lleva más de dos años la legislación local: “hemos tirado piedras, hemos escupido para arriba, creo que nos falta coordinación y conocimiento de la propia ley porque estamos dejando en un estado de indefensión a las 56 familias que dependen de las calandrias”.
Recordó que el anterior director de Ecología sostuvo reuniones con los operadores de las calandrias, quienes están de acuerdo que los caballos sean sustituidos siempre y cuando haya garantías de que no pierdan su trabajo y se les dé una “alternativa, hay que buscar recursos necesarios para dignificar su trabajo”.
Respecto a unos árboles que se encuentran apilados en el Centro de Convenciones, el funcionario respondió que “esos árboles se cayeron con el huracán Max que pegó en San Marcos, se cayeron y ahí los podaron”.
Explicó que los talaron y los apilaron ahí, pero “son troncos que están desde el huracán Max”, en septiembre del año pasado.