Se manifiestan en la avenida Costera frente a La Diana Cazadora donde demandan la renuncia del gobernador, justicia para las viudas de los tres policías comunitarios asesinados extrajudicialmente y alto a la represión. Señalan que con estas acciones el Estado busca retomar el proyecto de la construcción de la presa La Parota
Karla Galarce Sosa
Enero 13, 2018
Esposas, madres y familiares de policías comunitarios de La Concepción se manifiestan en la avenida Costera frente a La Diana Cazadora para exigir la libertad de los detenidos, luego de los hechos violentos que dejaron 11 muertos y 38 detenidos; exigieron alto a la represión y justicia para las viudas de los tres policías comunitarios que, señalan, fueron asesinados extrajudicialmente.
Acompañados por los integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Parota (Cecop) e integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), los manifestantes pidieron al gobernador Héctor Astudillo Flores, que detenga la represión, saque a los policías estatales del poblado y renuncie.
Los familiares acusaron a Astudillo Flores de reprimir al Cecop y a la Policía Comunitaria y afirmaron que no permitirán la construcción de la presa La Parota.
Unas 30 personas portaban pancartas en las que se podía leer: “exigimos la renuncia del gobernador Héctor Astudillo Flores y su narcopolítica”, “Astudillo reprimiste al Cecop y a la Policía Comunitaria, renuncia, no sabes gobernar. Fuera Astudillo, fuera. No a la presa La Parota”, “Fueron muertes extrajudiciales que cometió la Policía Estatal”, “Fue el estado”, “Somos su familia, seremos su fuerza”, “Nosotros solo luchamos por nuestra tierra”, “Marco Suástegui es inocente ¡Libertad!”, “Astudillo basta de represión”, “Humberto Marín ya deja de comprar a Mauro Gallegos”, “Libertad al campesino inocente”.
El integrante del Cecop, Rodolfo Chávez Galindo, dijo que el fiscal, Javier Olea Peláez, calificó como civiles armados a los policías comunitarios, presos desde el domingo pasado.
“El gobierno miente”, sostuvo y añadió que los policías comunitarios en Cacahuatepec han ayudado a evitar el trasiego de droga y la siembra de enervantes.
“Nadie en Cacahuatepec, ni nadie de las policías comunitarios usaban armas de alto poder como les fueron sembradas por los policías, igual que los corruptos mandos, además de la droga de la que hablan, la única droga que les quitaron era la de los presos que tenían allí y el principal de ellos era un enviado para matar a Marco Antonio Suástegui”, dijo.
Se trató de una ejecución extrajudicial, enfatizó.
La recomendación de la ONU “le está pesando al gobierno”, destacó aunque mencionó que el gobierno lo niega que lo sea.
“Nosotros no sólo decimos que hay elementos para suponer, sino para afirmar que hubo violación a los derechos humanos en La Concepción”, señaló.
Al gobierno, continuó, le pesa que el Cecop les haya impedido durante 15 años la construcción de la presa La Parota y tampoco acepta que haya justicia comunitaria.
Durante la protesta, los policías a bordo de dos patrullas, una de la Policía Turística y otra de policías viales municipales se detuvieron a tomar fotografías, pero fueron señalados por Rodolfo Chávez y corridos a gritos de la zona gritándoles: “¡asesinos! ¡asesinos!”.
La esposa de Marco Antonio Suástegui, María de Jesús, dijo que el Estado represor quiere que los pobladores se rindan para hacer la presa, persiguiendo a los líderes del Cecop.
“Quieren continuar con el megaproyecto porque los que insisten con la presa son los que generan la violencia y nunca se les han fincado responsabilidades. Exigimos que haya paz”, señaló.
Al final enfatizó que exigirán la libertad de los presos políticos.
La señora Eudocia Morales Castillo, madre de los policías comunitarios encarcelados, Francisco y Antonio Cabrera Morales, denunció que ambos fueron golpeados.
Señaló que además de la detención, quemaron sus pertenencias e irrumpieron en su casa.
“Ya no queremos que estén en la cárcel, queremos que nos dejen trabajar”, enfatizó.
La sobrina de otro comunitario, la señora Mayra Ruano Delgado, dijo que su familiar ofrecía pláticas a los detenidos por los policías comunitarios.
Los vecinos, dijo, tienen miedo a salir por las violaciones e injusticias y enfatizó que las acusaciones que hacen contra ellos “no son ciertas”.
El hermano de uno de los detenidos que estaba en proceso de reeducación por policías comunitarios, Ricardo Bibiano, advirtió que mantendrán su lucha hasta lograr la libertad de sus familiares.
La esposa de Vicente Suástegui, Samantha Colón, denunció que los policías estatales siguen amedrentando a los vecinos de La Concepción y los hostigan.
Denunció que durante el avance de la marcha en apoyo a la Policía Comunitaria en San Luis Acatlán un helicóptero de La Marina los seguía.