Ante ediles de la Comisión de Protección Civil, la enlace de ese organismo de la ONU destaca el cierre de los albergues sin darle opción a los damnificados, la falta de dictámenes de las casas afectadas, la insuficiencia alimenticia, médica, de higiene y seguridad
Diciembre 06, 2024
Karina Contreras
Durante la sesión de la Comisión de Protección Civil de Cabildo, la enlace en Guerrero del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Fátima Lara, habló sobre las observaciones que encontraron en los refugios temporales abiertos por las autoridades para los afectados del huracán John y que hizo llegar al gobierno municipal de Acapulco.
Explicó a los regidores que el recorrido se hizo un mes después del huracán y que la primera observación era “el cierre progresivo de los refugios” y eso se observó en todos los municipios a los que acudieron.
Dijo que en esos refugios estaban familias que tuvieron pérdida total o parcial de sus viviendas, o se encuentran en zonas de riesgo inminente y que no disponen de una alternativa segura para residir. “Hubo familias que se vieron obligadas a volver a sus viviendas afectadas exponiéndose a un mayor riesgo”, subrayó el enlace de la Acnur.
Señaló que es un derecho garantizar un lugar seguro de vivir por lo que “se considera importante que los refugios existentes puedan permanecer abiertos”. Que se recomienda hacer un seguimiento de las necesidades de las personas albergadas y generar planes de salidas antes de cerrar los espacios.
Otra observación fue que se identificó un número elevado de familias en los refugios que no contaban con evaluaciones oficiales de Protección Civil para verificar la seguridad de sus viviendas. Agregó el enlace que de acuerdo con Protección Civil estatal “esta situación se agraba debido a una lista de más de 7 mil dictámenes pendientes desde el huracán Otis en el estado”.
Señaló que eso genera incertidumbre a las familias de la posibilidad de un regreso no seguro a sus hogares. Recomendo que la dependencia pueda contar con suficientes trabajadores capacitados, y que se apoyen de otras instancias que podrían desahogar dicha carga.
Sobre la cuestión de la seguridad alimentaria, dijo que se observó “en varios espacios la interrupción de la entrega de alimentos y que esto fue subsanado, de acuerdo con Protección Civil del estado, con la organización World Central Kitchen (WCK), sin embargo, cuando finalizaron su intervención en el estado los refugios quedaron dependiendo de donaciones de particulares y apoyo eventual de alguna dependencia”.
Dijo que dicha organización considera importante la continuidad de apoyo alimentario para que las familias puedan acceder a los tres alimentos por día y agua.
Mientras que en el riesgo en la protección de los albergues, señaló que no se encontraron comités encargados en cada refugio temporal ni un comité de identificación y referencia de casos con necesidades específicas de atención.
No tenían reglamento interno ni código de conducta, falta de iluminación en zonas de alojamiento y baños. Insuficiencia de insumos para aseo personal y para mantener limpio el lugar, además de falta de servicios médicos y rutas de canalización a instituciones de salud, atención sicológica y de apoyo a reposición de documentos.
“Se encontraron riesgo específicos para la niñez y adolescencia como que en varios refugios había situaciones de hacinamiento, lo que incrementaba el riesgo de violencia, abuso y violencia sexual y otros contra las niñas, niños y adolecentes”, alertó
Señaló que la falta de iluminación y separación en los espacios de baños y ducha incrementó los riesgos de abusos y violencia sexual.
Señaló que luego de las observaciones están generando con Protección Civil del estado “módulos de capacitación para dicha dependencia estatal y municipales puedan conocer el plan de protección internacional y mejorar en la atención a las personas”.
Dijo que desde la Acnur ven con preocupación los planes de salida para las personas en los refugio temporales, porque lleva a un riesgo de desplazamiento interno por cambio climático y el regresar a las viviendas donde no se tiene claridad del riesgo de vivir ahí, también afecta para el riesgo de desplazamiento como para la vida misma.
Señaló a los regidores que están trabajando de cerca con el municipio de Acapulco para poder “prepararnos en futuros desastres y tomar todas estas observaciones para dar buena respuesta en estas situaciones”.
En su intervención dijo que el informe se hizo entre la Acnur y la Unicef en los refugios temporales que estaban activos durante luego del huracán. Indicó que el informe ya estaba en manos de la alcaldesa Abelina López Rodríguez, pero creyeron conveniente presentarlo en la Comisión de Protección del Cabildo para que los regidores “conocieran las observaciones y las recomendaciones”.
Dijo que pasado un mes de John hicieron un recorrido del 24 al 28 de octubre en los municipios de Acapulco, Chilpancingo, Tixtla y Benito Juárez, con el objetivo de visitar los refugios temporales activos tras el paso del huracán John.
Explicó a los regidores que las visitas fueron acompañadas por Protección Civil municipal y estatal. La presidenta de la comisión, Sofía Corona, agradeció la información y dijo que están en la mejor disposición de iniciar con los trabajos que ayuden a mejorar la atención en los albergues.
Dijo que en Guerrero están trabajando con el gobierno del estado para fortalecer la respuesta en cuando al desplazamiento con el objetivo es brindar protección y cuidar los derechos humanos a personas que tienen que huir de sus hogares a causa de violencias, violaciones a derechos humanos y fenómenos naturales y cambio climático.
En el punto de participación de los ciudadanos, la señora Josefina Aguilar Meza se quejó del trato que han recibido del responsable de Protección Civil municipal, Efrén Valdez Ramírez, quien se encontraba en la sesión, y “nos dijo que todo estaba arreglado. A mi vecino le contestó mal, le dijo que como estaba chingue y chingue hablándole para que fuera a revisar”.
Dijo que ellos tienen un problema en el Infonavit Alta Progreso cuarta etapa desde el paso del huracán John, “donde el cerro se desgajó y se sigue moviendo la tierra”.
Señaló que están inconformes porque al funcionario no le interesa el bienestar de la familia porque son tres edificios en peligro. Agregó que ante la situación que no hay dinero para irse a otro lado, tuvieron que regresar a su casa.
Agregó que en la quinta etapa, donde se desgajo el cerro, ahí ya están arreglando y que a ellos también les iban a arreglar, pero “hasta ahorita ni siquiera hemos recibido el dictamen de Protección Civil y pedimos unas lonas y nos dijo que no nos podía dar, pero en la quinta etapa sí les dieron”.
La señora manifestó que es un peligro inminente que tienen porque “están las piedras tapadas con la lona y hay unas que están a punto de rodarse, son piedras gigantes”.
Señaló que más abajo de la etapa hay muchas casas que están “en peligro inminente”.
Manifestó que estaban ahí para pedir que los atiendan y les entreguen el dictamen para saber qué hacer o “tenemos que esperar que nos caigan todas las piedras y nos mate”.