El alcalde expresó que con la construcción del Centro de Desarrollo Comunitario y el monumento del Cristo Rey, la oferta turística se fortalecerá en el puerto con la llegada de un turismo ecológico y religioso, además que dará oportunidad para el desarrollo económico de las familias del poblado de Carabalí y las colonias cercanas
Jacob Morales Antonio
Diciembre 23, 2017
El alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, visitó la construcción del Centro de Desarrollo Comunitario y Monumento para la Paz, que atenderá a víctimas de la violencia en el municipio en el cerro del Encinal del Ejido de Carabalí y que tiene un 15 por ciento de avance.
Acompañado por miembros del Consejo Interreligioso en un acto en la parte alta de Acapulco, el alcalde informó que la obra tendrá una inversión de 30 millones de pesos, y es la segunda etapa de la construcción del monumento de Cristo Rey de la Paz, como parte del proyecto que pretende atraer al turismo religioso y detonar el ecoturismo.
Dijo que el espacio será para atender “a todos aquellos víctimas de la violencia, para fortalecer la paz que tanto anhelamos los acapulqueños” y donde estén inmersas las acciones de reconstrucción del tejido social.
“Construir la paz y construir la seguridad no solamente es capacitar, certificar, armar, hacer de las policías de las instituciones los trabajos de seguridad, también es cómo fortaleces el tejido social y cómo hacer que la participación ciudadana sea una realidad”.
Expresó que los hombre y las mujeres de fe son mucho más que aquellos que quienes hacen daño y no quieren construir la paz. Velázquez Aguirre indicó que desde hace dos años se trabaja en el proyecto que en su primera etapa consideró la rehabilitación y pavimentación de 7 kilómetros de carretera que tuvo un costo de 12 millones de pesos, mismo que inauguró ayer, y explicó que un tramo que sigue sin pavimentar será habilitado con materiales sustentables.
El acalde expresó que con la obra y el monumento del Cristo Rey, la oferta turística se fortalecerá en el puerto con la llegada de un turismo que le atrae lo ecológico y lo religioso, además dará oportunidad para el desarrollo económico de las familias del poblado de Carabalí y las colonias cercanas.
“Y podemos resarcir el tejido social en estas colonias que han sido muy complicadas, que han sido violentadas, y han sido azotadas por la violencia, y por aquellos que quieren hacer el mal”. Llamó a no permitir que la violencia arrebate los espacios públicos y que éstos sean entregados a la fe, a la cultura, al turismo y a la unión de las familias, para que Acapulco sea el destino más poderoso del mundo.
Del proyecto del teleférico, precisó que en una primera etapa partirá de la zona arqueológica de Palma Sola al Cerro del Encinal, que permitirá a turistas disfrutar de la vista de toda la ciudad. En otra fase se construirá la conexión del teleférico al parque Papagayo, que servirá para los acapulqueños como un medio de transporte a colonias como la Guadalupe Victoria y Progreso.
En declaraciones agregó que se requiere una inversión pública privada de más de mil millones de pesos, y para ello están platicando con inversionistas chinos y judíos, además de grupo Carso. Agregó que el proyecto de la construcción del Centro para la Paz llevaba un 15 por ciento de avance.
En su participación el comisario ejidal, José Días Tornés, informó que los 72 ejidatarios cedieron una hectáreas para la construcción del proyecto, que es un orgullo porque pone a la comunidad de Carabalí en el ojo del mundo.
Mientras el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, expresó que el proyecto y las nuevas vías de comunicación propiciarán la comunicación de las personas. Por su parte el vicepresidente del Consejo Interreligioso, Alberto Romero Brito, dijo que la construcción de la obra será titánica, pero que atraerá los ojos del mundo.
Durante el acto fue inaugurada la colocación de una cruz sobre una roca, que mide unos 4 metros de altura. Al acto acudieron vecinos del poblado y creyentes. También lo hicieron el vicepresidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA), Silvestre Luna Bedolla; el representante de la comunidad Cristiana de México en Acapulco, Juan Manuel Escalante Rebollar; el representante de la Misión Cristiana del Calvario Condesa, Eduardo Liquidano; el representante de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Yaret Melchor Núñez; y el pastor Josué Arceta Silva.