EL-SUR

Miércoles 03 de Junio de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

Inicia colectiva primera búsqueda de campo de desaparecidos; falla el georradar

La jornada del grupo Fe y Esperanza comenzó en la colonia Mártires del 68, colindante con el parque nacional El Veladero. Participa un convoy de camionetas con elementos de la Guardia Nacional, Marina y policías ministeriales y estatales

Julio 15, 2025

La primera jornada de búsqueda en campo de la colectiva Fe y Esperanza Hasta Encontrarles Guerrero acopañados de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) con un georadar y perros en los límites de El Veladero y la colonia Lázaro Cárdenas, en la parte alta de Acapulco Foto: Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

Este lunes comenzó la primera jornada de búsqueda en campo en el año de la colectiva Fe y Esperanza de Encontrarles Guerrero. El georradar de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) para indagar metros abajo del suelo no funcionó después de su primer uso durante unos minutos en una cancha de la colonia Mártires del 68.
La búsqueda se extendió a las colindancias de la colonia Lázaro Cárdenas y el parque nacional El Veladero, para encontrar, en particular a José Ismael Martínez Retana, desaparecido en 2017 e hijo de la representante de la agrupación de familiares de desaparecidos Patricia Retana, y a Rubén Antonio, desaparecido en 2020.
Elementos de seguridad y de investigación de distintas instituciones, así como familiares y activistas partieron a las 9:30 de la mañana del Asta Bandera a la colonia Mártires del 68 en un convoy conformado por varias camionetas oficiales, sorteando las calles empinadas de este asentamiento urbano al que se llega normalmente por la avenida Ejido.
La empinada calle 12 condujo a los participantes de la jornada de búsqueda de desaparecidos hasta una cancha techada de usos múltiples. Alrededor hay casas con techos de lámina a las que se llegan por andadores de tierra. La vegetación que conforma el parque nacional El Veladero está a escasos 80 metros más arriba.
Integrantes de la colectiva Fe y Esperanza recibieron indicios de posibles entierros clandestinos de personas en el terreno actualmente tapizado de cemento de la cancha de usos múltiples, por lo que fue necesario utilizar un georradar para indagar varios metros debajo de la superficie.
La integrante de la colectiva Vicente Suástegui, Samantha Valeria Colón Morales, recordó que el artefacto con un costo elevado, al menos más de un millón de pesos, fue utilizado en una jornada de búsqueda de su esposo e integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), en la colonia 10 de abril, cerca de la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional.
El integrante de la CEBP capacitado para el uso de georradar pasó el aparato por encima del piso de la cancha en una de sus laterales. Fueron escasos minutos para revisar unos 25 metros de distancia.
En el segundo intento, el georradar no funcionó. Su operador enfrentó problemas para volver a configurarlo en la tableta que contiene los controladores y por casi una hora apretó diversos botones, pero no sirvió de nada y finalmente desistió.
La representante de la colectiva Fe y Esperanza, Patricia Retana, declaró a El Sur que el acompañamiento de las autoridades “no se puede negar, desgraciadamente lo que se necesita ahorita son sus instrumentos de trabajo, en este caso el georradar”.
“No sé qué le haya pasado, pero es parte fundamental para poder encontrar nuestros desaparecidos. Yo sí le pediría a las instituciones, que si van a hacer búsqueda, si nos van a acompañar a buscar que no nada más sean simulaciones, sino sean reales. Que manden a personal capacitado, personal que sepa de estos instrumentos que son de gran utilidad para nosotros, de gran utilidad para poder encontrar a nuestros familiares”.
La búsqueda de ayer de los desaparecidos se extendió a la colonia Lázaro Cárdenas, en un área no tan lejana del alud provocado por las fuertes lluvias del huracán John de septiembre pasado que mató a tres vecinos.
A mediodía, un dron de la Fiscalía General del Estado (FGE) voló en la zona para localizar un tanque de agua, indicio que traían los familiares, y luego comenzó la marcha a distintos puntos del Área Natural Protegida (ANP) colindantes a la mancha urbana.
Elementos de la Secretaría de Marina (Semar), Guardia Nacional, Policía Ministerial y Policía Estatal resguardaron el área. Algunos iban adelante de la fila de buscadores que incursionó en el parque nacional El Veladero a través de un pasillo, primero de cemento donde vecinos de las casas en las orillas veían con cierto asombro el movimiento de armas, varillas y machetes, y luego de tierra.
A unos 50 metros resaltó una casa abandonada, sin techo, pero con gruesos muros de piedra y ladrillo que aún se sostienen en la ladera, Patricia Retana chocó la varilla contra el piso haciendo sonar un hueco debajo de éste.
A un costado, personal de la CEBP comenzó a introducir las varillas para buscar indicios de entierros clandestinos en la tierra y luego llegó la Unidad Canina para profundizar en el pozo que formó el perro Dino rascando; no encontraron nada.
Este lunes se buscó, en especial, a José Ismael, desaparecido desde el 13 de agosto de 2017 en la avenida Costera, y Rubén Antonio, desaparecido desde el 17 de octubre de 2020 en la calle 13, pero Patricia Retana subrayó que la búsqueda no sólo está destinada a los familiares de quienes integran la colectiva, sino a todas las personas desaparecidas.
La organización Siuat Yoltechikatli por los Derechos Humanos acompañó la búsqueda en campo, la primera actividad de la jornada que se extenderá hasta el 19 de julio fue el sábado pasado, cuando integrantes de la colectiva Fe y Esperanza, y el colectivo Vicente Suástegui, pegaron fichas con fotos de desaparecidos.