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Viernes 14 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

La playa Honda, una experiencia alternativa que debería de rescatarse, dice la familia Beltrán, de la CDMX

  Los primeros en llegar a playa Honda fueron la familia Beltrán Díaz, procedente de la Ciudad de México, que por cinco años consecutivos vienen en cada periodo vacacional. Para ellos este balneario es “una de las experiencias alternativas de Acapulco que debería rescatarse”. Este año, como desde hace dos años, los restos de un … Continúa leyendo La playa Honda, una experiencia alternativa que debería de rescatarse, dice la familia Beltrán, de la CDMX

Abel Salgado

Julio 24, 2017

 

Los primeros en llegar a playa Honda fueron la familia Beltrán Díaz, procedente de la Ciudad de México, que por cinco años consecutivos vienen en cada periodo vacacional. Para ellos este balneario es “una de las experiencias alternativas de Acapulco que debería rescatarse”.
Este año, como desde hace dos años, los restos de un yate encallado dan privacidad a seis sombrillas colocadas por restauranteros de la playa Manzanillo.
La familia Beltrán, de seis de integrantes, esperaron por media hora que la marea bajara para pasar del Paseo del Pescador a la playa Honda, pero aunque no había oleaje fuerte no querían pasar por la zona más alta que alcanzaba la mitad de las rodillas de los adultos.
Regularmente ese camino de 10 metros, que conduce a playa Honda, se puede pasar sin problemas, pero ayer la amenaza de lluvia por el cielo nublado era la única explicación que encontraron los turistas para esperarse.
Después de dudar y ver cruzar a uno de los pescadores que les aseguraba nada les pasaría, los visitantes decidieron hacerlo.
De ello, una joven pareja prefirió quedarse en el rompeolas, debido a que traían a un bebé recién nacido. A sus padres, la joven Diana les dijo que los verían desde esa zona donde había mesas y sillas a un costado de restaurantes.
Antes de entrar cruzar, el señor Fernando Beltrán contó que es uno de los pocos lugares de Acapulco “donde prácticamente no hay vendedores ambulantes, nadie nos molesta y qué te puedo decir, ojalá así estuvieran otras partes de Acapulco”.
Para ellos, los restos del yate Pleamar, que encalló hace dos años, es uno de los atractivos recientes de esa playa: “al principio cuando lo vimos no estaba así, era un yate entero y nos dijo la gente que no se caería si pasábamos”.
Consideraron que la playa Honda es una de las experiencias alternativas de Acapulco que debería rescatarse, porque la entrada entre el muelle de yates y la playa Manzanillo da mal aspecto al estar llena de embarcaciones viejas. Abandonadas; “nosotros dimos por accidente aquí, creíamos que estábamos en Tlacopanocha pero nos dijeron los pescadores que había una playita bonita y desde esa vez aquí venimos cada que podemos”.