El secretario de Turismo estatal, Ernesto Rodríguez Escalona, informó que dentro de las obras pagadas con recursos del Fondo Nacional de Desastres (Fonden) y que el gobierno estatal pasado denominó compromisos presidenciales, se encuentran mejoras para el acceso a la playa Manzanillo, no así la limpieza de la franja de arena, su ordenamiento o … Continúa leyendo Las mejoras a esa playa, entre las obras que hace la federación, dice Rodríguez Escalona
Karla Galarce Sosa
Agosto 29, 2017
El secretario de Turismo estatal, Ernesto Rodríguez Escalona, informó que dentro de las obras pagadas con recursos del Fondo Nacional de Desastres (Fonden) y que el gobierno estatal pasado denominó compromisos presidenciales, se encuentran mejoras para el acceso a la playa Manzanillo, no así la limpieza de la franja de arena, su ordenamiento o la mejora del astillero.
Sin embargo sí hay recursos, dijo, para la construcción de dos parques en las playas Tamarindos y Hornos.
Dijo que los 150 millones de pesos –aún disponibles y que ejecuta el gobierno federal mediante el Fonatur– deberán ser aplicados y las obras concluidas a más tardar el 31 de diciembre próximo.
Los recursos, continuó, son para arreglar el frente de la playa Manzanillo, el parque y forman parte de los compromisos presidenciales, e indicó que el plazo para entregar las obras completas es el 31 de diciembre, dado que las hacen el gobierno del federal y su Secretaría de Turismo, a través del Fonatur.
“Esta semana tenemos una reunión con un representante del Fonatur y allí se evaluarán los avances, por ejemplo, algo que está pendiente y en que se ha insistido es en el puente de Caleta-Caletilla y el socavón que hay en el varadero que, según nos dice la Sectur, está por comenzar”, comentó.
Rodríguez Escalona mencionó que demás de las obras de remodelación del Zócalo, La Quebrada, La Roqueta y Caleta-Caletilla, están la playa Manzanillo y un proyecto para dos parques de playa en Zona Federal, uno en la playa Hornos y otro en Tamarindos.
“Se ha venido haciendo el trámite de la solicitud de esos espacios (playas Hornos y Tamarindos) en coordinación con la Secretaría de Turismo federal, Fonatur, Protur, el Ayuntamiento y el gobierno del estado, ya que comenzaron y se cumplan los requisitos que solicita la federación para que con esos recursos etiquetados se construyen los parques de playa”, declaró el funcionario estatal.
Rodríguez Escalona explicó que dichos parques contarán con vestidores, baños públicos y áreas para gimnasio, y aclaró que serán instalaciones y no construcciones.
“Serán módulos diseñados para brindar un servicio adicional a quienes utilizan la playa o la visitan. Se está concluyendo con los trámites, los permisos que se tienen con la Semarnat y las dependencias involucradas en conjunto con el gobierno federal, estatal y municipal; del gobierno del estado participamos la Secretaría de Turismo y la Protur porque la intención es que los parques sean operados por ésta última”, señaló.
Aseguró que los parques no modificarán la vista ni tendrán construcciones de concreto, sino que se busca ofrecer un espacio con instalaciones modulares para servicio a los turistas y a los acapulqueños, y se invertirán alrededor de 20 millones de pesos para ese rubro.
“Éstos adicionales a los 150 millones de pesos que faltan ejercer de las obras del Zócalo, La Quebrada, Manzanillo y La Roqueta, que son los compromisos presidenciales. También se considera la rehabilitación de algunos accesos de playa en la zona Dorada”, especificó.
De la remodelación de Centro de Convenciones, el secretario informó que se avanza con la integración del proyecto definitivo.
“Esperamos que lo concluyan rápido para que lo más rápido posible comience la obra. Lo que hemos planteado es que el Centro de Convenciones mantenga su vocación como un centro de reuniones y adicionalmente cuente con un centro comercial, un acuario, o hasta un hotel, o lo que el proyectista presente, pero que no pierde la esencia de un centro de convenciones, porque es importantísimo”, declaró.
Recordó que el Centro de Convenciones no está en manos del gobierno del estado, sino que a través de un decreto el Indaabin lo entregó a Fonatur y hasta que no se comienza el proyecto el gobierno del estado lo mantiene en operación.