Alina Navarrete Fernández El arzobispo Leopoldo González González llamó a la fraternidad y al respeto de las normas, dentro del Mundial de Futbol. En un comunicado difundido por la Arquidiócesis de Acapulco este domingo, Leopoldo González dijo que una vez iniciado el Mundial de Futbol, “aprovechemos este momento y dirijamos de nuevo nuestra atención al … Continúa leyendo Llama el arzobispo a la fraternidad y al respeto de las normas como en el Mundial
Junio 15, 2026
Alina Navarrete Fernández
El arzobispo Leopoldo González González llamó a la fraternidad y al respeto de las normas, dentro del Mundial de Futbol.
En un comunicado difundido por la Arquidiócesis de Acapulco este domingo, Leopoldo González dijo que una vez iniciado el Mundial de Futbol, “aprovechemos este momento y dirijamos de nuevo nuestra atención al deporte como una riqueza educativa tanto para jugadores como para espectadores”.
Indicó que “el deporte nos ayuda a comprender que la libertad no consiste en hacer lo que uno quiera o se le antoje, sino en dar lo mejor de nosotros mismos observando las normas que rigen el juego, y que el no respetar esas normas trae consigo consecuencias que nos ayudan a no volver a hacer lo mismo”.
Puso como ejemplo que, en el futbol, cuando hay mano de por medio se marca un penal o cuando un jugador insulta al árbitro se le expulsa; “si las violaciones de las normas quedaran impunes, no se podría jugar. Tampoco en la vida es posible seguir el juego si eso pasa. No hay que esperar el castigo para actuar bien”.
Indicó que, con los avances en la ciencia y la técnica, “nos hemos acostumbrado a lograr muchas cosas de manera inmediata y fácil: se da vuelta a una manija y ya se tiene la flama en la estufa; se sube un botón y se ilumina la habitación; desde lejos se hace un click y en la pantalla aparece la imagen… y renegamos cuando esto no ocurre de manera inmediata”.
Este pensamiento “es fuente de muchas frustraciones personales y malos momentos para los demás”.
“La vida no es así y el deporte nos ayuda a comprenderlo. El deporte nos habla de la necesidad del esfuerzo y el sacrificio para lograr alcanzar las metas. El subir un cerro o escalar una gran montaña nos dice que con paciencia y perseverancia hay que dar un paso y otro paso, aunque a veces cueste mucho caminarlo. Sólo así se tiene la alegría de mirarse en un sitio donde no hay que dar un paso más, porque se ha llegado a la cima”, expresó.
Manifestó que el deporte también enseña “que la verdad y la justicia no son apreciaciones subjetivas, sino situaciones objetivas”.
“No es la apreciación del árbitro ni el griterío de la gente lo que hace que haya un gol: sólo hay gol si el balón pasa completamente la raya de la portería. La verdad no depende de la cantidad de votos que tenga una opinión ni de las veces que se repita una aseveración, sino de la realidad, y así también la justicia”, explicó.
Indicó que para poder participar en un deporte “es necesaria la colaboración de muchas personas y la aceptación de las reglas del juego”.
Recordó que el 3 de febrero de 1984, el papa San Juan Pablo II le dijo a la selección mexicana que “debe ser ocasión ineludible para practicar las virtudes humanas y cristianas de solidaridad, lealtad, buen comportamiento y respeto a los demás, a los que hay que ver como competidores y no como meros adversarios o rivales.”
En la actualidad, el papa León XIV llamó a reflexionar “cuántos de nosotros aprendimos el respeto por el adversario en un campo de juego más que escuchando un discurso. Cuántos deportistas nos enseñan a perder sin odiar, a ganar sin humillar o a levantarse después de caer”.
“Que el deporte sea siempre escuela de fraternidad y no de rivalidad vacía, espacio de encuentro y no de exclusión, camino de paz y no de violencia”, concluyó.