Los recientes hechos de violencia “indignan” a toda la sociedad, afirma Leo-poldo González González
Enero 25, 2025
Karina Contreras
Ante la ola de violencia de este jueves que dejó cinco muertos y siete heridos de bala, el arzobispo de Acapulco Leopoldo González González llamó a las autoridades encargadas de la seguridad a encontrar estrategias que den tranquilidad a la población.
En declaraciones, luego de una oración con reporteros en la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad en el Zócalo por el jubileo del Mundo de las Comunicaciones, al arzobispo se le preguntó sobre los hechos violentos de este jueves, que incluyeron los asesinatos del chofer de un camión repartidor de la cerveza Corona, de un promotor de la Coca Cola dentro de su automóvil, mientras que en otro ataque quedó herido el conductor de una camioneta repartidora de embutidos Fud.
El prelado católico envió condolencias a las familiares de las víctimas, que “nos sientan cercanos en nuestro afecto y oración”.
Asimismo pidió a las autoridades “mirar la forma de encontrar aquellas estrategias que puedan llevar, conforme a derecho, a los resultados de tranquilidad, de paz y de seguridad que todos quisiéramos y desde su servicio ustedes buscan”.
Subrayó que estos hechos de violencia “duelen e indignan a la inmensa mayoría de la sociedad”.
Llamó a los conversión a las personas que están perpetrando los crímenes y que con sus hechos están provocando “un dolor muy grande a familias” y no deben olvidar que también tienen una y que “piensen en el dolor que causaría la muerte de ustedes a ellos y, por ello, de todo corazón los invito a la conversión y dejar de hacer el mal”.
Llamó a cada uno de los ciudadanos que viven este ambiente de inseguridad para que “sean fuente de seguridad para los demás; que toda persona al estar con nosotros se sienta más segura de su integridad en sus posesiones y sus bienes. Que al encontrarnos hagamos sentir a las personas que no están solas y eso ayudaría en el tejido social”.
Sobre la situación de los migrantes de Guerrero en Estados Unidos con la nueva política de deportación del presidente Donald Trump, el jerarca católico dijo que oraran por ellos y ayudar en la medida de lo posible.
Señaló que Acapulco no era paso de migrantes, ahora por una circunstancia lo es, y en la medida de lo posible han tendido la mano.
Durante la oración en la catedral el arzobispo oró por los comunicadores y sus familias, y luego ofreció una comida.