En los menores infectados con las últimas cepas se han encontrado lesiones dermatológicas que no tienen nada que ver con el cuadro tradicional de Covid-19, aunque para los que no sufren de ninguna comorbilidad o enfermedad crónica degenerativa no es grave, destaca el encargado del área en el hospital de El Quemado
Enero 14, 2022

Jacob Morales Antonio
“Los que no han sido vacunados son los menores de 12 años y son los más susceptibles ante la variante” Ómicron, advirtió el jefe de Pediatría del Hospital General de El Quemado, José Juan Rentería Morales.
En entrevista para El Sur, el médico pediatra indicó que los menores se han contagiado desde que el virus llegó a México y en el caso del hospital los primeros casos se presentaron en junio de 2020, sin embargo indicó que no hay datos, porque desde que comenzaron las pruebas éstas se hicieron a los adultos y no a los menores.
“Los niños sí se han infectado, pero no se presenta en forma grave”, demeritando la teoría de que los menores de edad no se infectan de Covid-19.
“Desde que comenzó la pandemia y cuando llegó al estado, en junio de 2020 comenzaron los contagios entre los niños, en su mayoría fueron asintomáticos, y algunos presentaban dolores abdominales y mucha diarrea. Pero no tenían tos, pero cuando se les comenzaron hacer las pruebas comenzaron a ser positivos”, dijo.
Rentería Morales agregó “los que no han sido vacunados son los menores de 12 años y son los más susceptibles y ante la variante nueva están prestando cuadro más agudos, pero la situación de la enfermedad hace que no sea tan complicada para los pacientes”.
El médico dijo que entre los síntomas que presentan los menores infectados con la nueva variante Ómicron está la laringitis, faringitis, conjuntivitis, es decir que el virus ataca el aparato respiratorio superior, a diferencia de las variantes Delta, Gama, Beta, que fueron a nivel pulmonar y de vías respiratorias inferiores.
El pediatra recordó que con la primera variante de Covid-19 en algunos casos hubo complicaciones y se presentó el síndrome inflamatorio multisistémico, que se atendía de manera inmediata debido a que ataca a los órganos provocando incluso la muerte.
Dijo que en ese momento se hacían pruebas inmunológicas para detectar si los menores tuvieron Covid-19 en algún momento y algunos salían positivos, pero las madres no creían porque los niños no tuvieron el cuadro clásico.
Afirmó que la vacunación y los cambios que hay en las nuevas variantes de Covid-19 impactaron en la baja de la tasa de mortalidad, pero no de infección, “y ahorita los que menos protegidos están son los niños, porque no están vacunados, y los adultos mayores y el personal médico ya tiene su tercera dosis”.
Agregó que entre los menores infectados con las últimas cepas se han encontrado lesiones dermatológicas que no tiene nada que ver con el cuadro tradicional de Covid-19, y por esa razón para los pacientes ambulatorio de Covid-19 pediátrico se necesita saber todo, aunque para los menores que no sufren de ninguna comorbilidad o enfermedad crónica degenerativa no es grave.
“Se podrían tener complicaciones en el paciente si presenta una comorbilidad, como asma, obesidad, desnutrición, alguna enfermedad reumatológica, cáncer”. Explicó que en la mayoría se complica porque disminuye el sistema inmunológico, “y no es el virus en sí el que complica, sino la baja del sistema inmunológico que provoca que las otras enfermedades se agudizan y son más propensos a infecciones bacterianas”.
–¿Los niños son más fuertes con su sistema inmunológico?
–La falta de detección de casos fue porque las pruebas se hicieron en adultos y no en niños desde el inicio de la llegada del virus, lo que sí quedó claro y del porqué no se agravaron los menores, es porque su sistema inmunológico aún es inmaduro, se infectaban pero no respondía para que el virus se pudiera desarrollar.
Ahora ya como que empiezan con distintas características, pero ahora se están infectando los niños porque los adultos están vacunados y está más contenido. Sí se infectan, pero no se desarrollan igual.
Por esta situación dijo que la responsabilidad recae directamente en las madres y padres de familia, debido a que no hay una vacuna lista para los menores de edad, porque todas las vacunas autorizadas han llegado a la fase tres, pero aún falta la fase cuatro, que es cuando hay una seguridad de que no van a provocar alguna reacción a los menores.
Dijo que por recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud los menores de 3 años no deben de usar cubrebocas porque no saben respirar así, pero de que potencialmente pueden ser infectantes los niños, “son los mejores, porque el virus, su virulencia no es donde está, sino el hecho de tenerlo, y sirve de transporte al adulto, o al niño que tenga una comorbilidad, esos son lo que deben tener cuidado”.
El pediatra recordó que al inicio de la pandemia la gente no creía, que había combinaciones de Covid-19 con dengue, y después con influenza, pero en 2021 se presentó en el hospital un paciente menor de edad que tenía Covid-19, dengue e influenza, dijo que el caso se debió porque no había iniciado la vacunación contra la influenza.
Rentería Morales subrayó que México es uno de los países con los primeros lugares en obesidad y desnutrición, y por esas dos causas los menores que se contagien podrían tener síntomas de gravedad.
Indicó que la semana pasada sólo un paciente de 3 años requirió ser internado por su baja oxigenación, pero una vez que se recuperó se fue a su casa. Esta semana no han tenido casos. Pero que quienes tengan alguna comorbilidad podrían fallecer.
El especialista comentó que no han visto secuelas en los niños luego de enfermar de Covid-19, pero si alguno llega a presentar dificultades en los pulmones se le da tratamiento como si tuviera fibrosis pulmonar.