Un reporte médico veterinario informó que el quelonio presentó septicemia y una deshidratación severa ocasionada por el adelgazamiento provocado por un invertebrado marino conocido como balano o sacabocado
Karla Galarce Sosa
Diciembre 24, 2017

La tortuga carey que había sido rescatada por policías turísticos en playa Manzanillo la semana pasada murió, informó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Como lo informó El Sur en su edición del 14 de diciembre pasado, una tortuga carey lastimada que salió en playa Manzanillo fue rescatada por policías turísticos y enviada a una clínica veterinaria de Ciudad Renacimiento por inspectores de la Profepa.
En el resguardo del quelonio también participaron soldados del Ejército, quienes esperaron a que fuera retirado de la franja de arena por el inspector de la Profepa.
El jueves, la Profepa informó en un boletín publicado en su página de internet que “por la mala situación de salud en la que se encontraba falleció”.
El reporte fue recibido por el Centro de Atención y Protección al Turista de Acapulco (CAPTA) y acudió un policía turístico quien se encontró con un policía militar.
En el boletín se detalla que en una primera revisión los inspectores constataron que se trataba de un ejemplar de tortuga carey (Eretmochelys imbricata) que a simple vista tenía parásitos en su caparazón, además de signos de deshidratación y cansancio.
“El quelonio fue trasladado a la veterinaria El Cano 31, en donde personal médico veterinario informó que la tortuga presentó septicemia y una deshidratación severa ocasionada por el adelgazamiento provocado por un invertebrado marino conocido como balano o sacabocado, mismo que causó debilidad inhibiendo su habilidad de alimentarse, dañando sus aletas, piezas bucales y ojos”, puntualiza.
Al final se indica que la tortuga carey es una especie listada en la Norma Oficial Mexicana 059 bajo la categoría en peligro de extinción.
Esos quelonios habitan principalmente en el Mar Caribe, en zonas coralinas, por lo que rara vez se presentan avistamientos en el océano Pacífico y en las costas del estado de Guerrero; específicamente en la bahía de Acapulco se han atendido reportes de estos ejemplares, en las mismas condiciones de salud, concluyó la dependencia federal.