Resultan dos personas fallecidas, 20 viviendas afectadas y más de 15 carros enterrados por el deslave de rocas y tierra del cerro
Septiembre 30, 2024

Aurora Harrison
Los vecinos de la colonia Ampliación La Libertad afirmaron que tenían “añales” de vivir en esa zona y nunca imaginaron que ocurría un desastre de tal magnitud que ocasionó que murieran dos personas (no una como se informó), 20 viviendas afectadas, y más de 15 carros enterrados por el deslave de rocas y tierra del cerro.
La colonia se ubica cerca del Maxitúnel, se ingresa por la calle Niño Artillero, que se encuentra a un costado de la gasolinería de la colonia Las Cruces; para llegar se toman camionetas de pasajeros que se estacionan sobre el bulevar Lázaro Cardenas.
Este domingo desde muy temprano había soldados, así como integrantes de la Brigada Rotaria de Búsqueda y Rescate de la Ciudad de México, que con apoyo de un perro realizaron un recorrido en busca de personas atrapadas entre los escombros.
Vecinos contaron que el hecho ocurrió el viernes a las 5 de la madrugada, que la mayoría se encontraba dormidos, cuando escucharon un ruido muy fuerte de piedras caer.
“Eran las 5:30 de la mañana cuando se empezó a escuchar como se venía deslavando el cerro y venía corriendo mucho agua, incluso en la casa donde yo estaba golpeó una piedra y por segundos nos alcanza, pero logramos salir”, dijo el vecino Jaime Ramírez.
Agregó que “nos agarró dormidos, algunos despiertos, porque nada más dormíamos por ratos porque sabíamos que el agua estaba corriendo mucho, pero nunca imaginamos que se iba a deslavar el cerro de esa manera, añales tenemos aquí viviendo y nunca había pasado un desastre así, con Otis fue puro viento y los cerros los peló, pero nunca imaginamos que tanta agua iba a ablandar todas las piedras”.
Contó que él y su esposa alcanzaron a salirse mucho antes de que se deslavara el cerro, y la casa en la que se refugiaron, que era de la tía de su mujer, también resultó afectada, una de las rocas alcanzó una de las columnas y casi la derrumba, la pared se rompió.
El vecino señalaba hacia la casa donde vivía el señor Melquiades Méndez, una de las personas que falleció por el desalave. La casa del señor, indicó, estaba más arriba del cerro, en donde terminaba la calle pavimentada.
“Hasta allá arriba estaba la casita del señor que fue arrastrado y lo encontramos muerto, lo cortó por la misma magnitud de las piedras, pero nunca nos imaginos la magnitud con la que venía el deslave”, dijo el vecino, que abundó que otra de las personas que murió fue la señora Manuela Alvarado. A ella dijo que estaba saliéndose de su casa cuando la alcanzó el deslave.
Son varias las casas que resultaron afectadas, algunas de las bardas que sostenían las viviendas las tiraron las enormes rocas que se desprendieron del cerro.
El vecino comentó que a la casa de su mamá el alud “le tiró parte de la barda, a mí fue poco, quizá por las escaleras están reteniendo un poco la tierra, y el otro tramo le había puesto la loza para sostener algo, incluso estabamos pensando en ponerle loza a la casa por la situación de las lluvias y por lo que había pasado el año pasado con Otis”.
“Uno no cree esto que pasó, nadie se lo esperaba, nadie se esperaba esto, nosotros como le digo nos fuimos a salvaguardar en otra casa, por el deslave en mi casa y allá por otro poco y nos hubiera tocado quedarnos atrapados por cuestiones de segundos”, mencionó.
Otra vecina de esa colonia, que también su casa se vio afectada con el deslave, contó que tiene 29 años viviendo en esa zona; esa madrugada del viernes ella y su marido se encontraban en la sala porque ya no podían dormir debido a la intensidad de la lluvia.
“Se escuchó horrible, venían rodando las piedras, se trajo una casa con una persona adentro, y a otra señora se la llevó el agua porque sus nietos le abrieron para sacarla, pero se la llevó el agua”, recordó la señora con una voz entrecortada.
Ante el miedo de quedarse atrapada en la sala de su casa con su marido, recordó que ese día viernes eran las “5:30 de la mañana y nos abrió la puerta la tierra que se deslavó, se nos metió lodo, piedras, agua, se hizo como un cerro de lodo y piedras y me dice mi esposo es ahorita que tenemos que intentar salir, yo salí y él se quedó atorado en la puerta, me dijo que me fuera, le dije que no lo iba a dejar y cuando vio que me regresé no se de dónde agarró fuerzas y se colgó de la puerta y logró salir, pero ahorita está lastimado de los pies”.
Debido al daño en su vivienda y por los trabajos que se están haciendo para retirar toda la tierra de la calle principal, dijo que va a buscar un lugar donde rentar, “porque aquí no podemos vivir, está muy feo, y perdimos todo porque nos salimos sin nada, porque era la vida de nosotros”.
En la colonia donde la calle está cubierta por enormes rocas de diferentes tamaños llegó un grupo de seis brigadistas de la Ciudad de México que acudieron para ver si había más personas debajo de la tierra. También había unos 20 soldados que hacían maniobras para retirar el escombro.