EL-SUR

Martes 25 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

No permitirán que los envíen al nuevo hospital de El Quemado, advierten empleados del General

El inmueble “es un cascarón nuevo con las mismas deficiencias” que tiene el que está en la avenida Ruiz Cortines, además de que la zona es de alto peligro, se quejan médicos y administrativos

Aurora Harrison

Noviembre 16, 2017

En una reunión, médicos y trabajadores administrativos del hospital General de Acapulco informaron que no quieren que la Secretaría de Salud los envíe al nuevo nosocomio que se ubica en El Quemado, pues señalaron que es una zona de “alto peligro”.
Asimismo reclamaron que el inmueble “es un cascarón nuevo con las mismas deficiencias” que tiene el que está en la avenida Ruiz Cortines.
Ayer por la tarde, en un salón en el fraccionamiento Costa Azul se reunieron unas 40 personas. Ahí el trabajador administrativo del hospital, Guillermo  Ramírez Solís, dijo que no hay un documento oficial, “no hay nada”, que diga que los empleados tengan que irse al nuevo hospital, “y el secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña, piensa que trabaja con bultos y que nada más lo echas a un carro”.
“No queremos ser desalojados de la forma como se nos está planeando sin ninguna comunicación o prestación, la Secretaría de Salud está violando reglamentos, amenazando, hostigando de una u otra manera a la base trabajadora”, reclamó.
Ramírez Solís indicó que el planteamiento es que el hospital de Ruiz Cortines siga en función; “si quieren abrir el de El Quemado que primero pongan seguridad, que haya certeza de que los trabajadores no van a sufrir ningún daño y que los costos para los pacientes serán menores”.
Explicó que la mayor parte de los trabajadores “estamos inconformes porque sentimos que se nos agravia a la sociedad y a nosotros porque no hay un oficio oficial que nos informe del procedimiento que se va a llevar a cabo, y bajo qué normas”.
El Hospital General, agregó, a pesar de que tiene más de 40 años puede seguir con funciones a favor de la población, “y el cambio que se pretende hacer a las nuevas instalaciones nos expondría en una zona criminal, que está detectada como de alto peligro, además no se cumple conforme derecho”.
Ramírez Solís denunció que hay carencias y citó el caso de que en el hospital no se cuenta con el tabulador 2017 que maneja el Seguro Popular, porque “no se encuentra suficiente medicamento, equipo, no tenemos los medios de atender mejor”.
El trabajador administrativo consideró que al trasladarlos “sería a un cascarón nuevo con las mismas deficiencias”, además de que sería más costoso y peligroso para la población trasladarse desde el centro hacia allá, “mínimo se gastará de 400 a 600 pesos y eso no beneficia a la comunidad”.
Se quejó porque la Secretaría de Salud “nos debe dinero, a nosotros nos han quitado dinero del SAR, nos han quitado de la vivienda para poder pagar sus gastos, ahora imagínense cómo van a sostener un hospital que no tiene recursos, no pueden sostener ese que está ahí (Ruiz Cortines) no lo pueden arreglar, y no tiene dictamen de Protección Civil”.
Explicó que en el caso del nosocomio en El Quemado no se cuenta con una cédula que indique que el edificio puede funcionar, tampoco un documento de la Secretaría Salud “que diga: está en condiciones para operar, porque no cuenta con lavandería, drenaje no tiene, no tiene cocina, residencia de médicos, es un hospital escuela y no tiene residencia médica”.
Ramírez Solís insistió en que si a los médicos y trabajadores los cambian a El Quemado “van a renunciar y no van a poder contratar médicos porque no los hay, se va a prescindir de muchas especialidades, neurocirugía, pediatría, cardiología, ginecología, traumatólogos, médicos cirujanos que se exponen en una zona de alta delincuencia”.