Karina Contreras El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, encabezó la misa crismal donde los sacerdotes renovaron sus votos ante la Iglesia católica y les dijo que en ellos contemplaba cada una de las comunidades de la arquidiósesis. El jerarca católico hizo un llamado a los sacerdotes para escuchar a sus feligreses, “escuchar a aquellas … Continúa leyendo Pide el arzobispo de Acapulco a sacerdotes escuchar a feligreses que han padecido la violencia
Abril 16, 2025
Karina Contreras
El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, encabezó la misa crismal donde los sacerdotes renovaron sus votos ante la Iglesia católica y les dijo que en ellos contemplaba cada una de las comunidades de la arquidiósesis.
El jerarca católico hizo un llamado a los sacerdotes para escuchar a sus feligreses, “escuchar a aquellas personas que se miran heridas por la violencia, sea por la destrucción de un ser querido o porque estuvieron en el desarrollo de una acción violenta, que vieron cómo la violencia atacaba a otras personas”.
El arzobispo añadió que esas situaciones deja mucho dolor, mucha incertidumbre por lo que “escucharles para hacerles sentir que no están solos, que nos duele lo que sufren, que estamos convencidos que eso no debe darse”.
Agregó que la Iglesia es un “espacio de esperanza y de paz”. Llamó a llevar a sus casas, a las calles y camino su presencia que transforma y agracia, “que el Señor nos haga artesanos de su paz, peregrinos de esperanza”.
Durante la misa, que se llevó a cabo en la catedral de Cristo Rey, ubicada en avenida Universidad, el arzobispo dio la bendición a los óleos del santo crisma, el aceite que se usa para los enfermos y los moribundos, así como el bautismo que serán usados durante el año en las iglesias de la arquidiósesis.
En declaraciones el jerarca católico dijo que los sacerdotes deben tener gratitud porque su presencia y palabra en las comunidades es fuente de tranquilidad, de paz y hacen sentir la gratitud del Señor.
Monseñor manifestó que el renovar las promesas sacerdotales ante Dios se le da gracias por la vocación que les ha dado y “damos gracias porque a lo largo de los años hemos sentido su presencia con nosotros. Le pedimos perdón por los momentos de infidelidad, reconocemos su bondadosa misericordia con nosotros que nos habla de su amor siempre fiel”.
Añadió que con todo ello se sienten llamados de ser para la comunidad un don y bendición de Dios, “que a través de nosotros siga bendiciendo a la comunidad”.
Agregó que los feligreses también es la gran bendición que Dios les ha dado a ellos como sacerdotes y “sabemos que contamos con su oración, su cercanía y afecto”.