El objetivo es brindar seguridad a los turistas y evitar extorsiones a restaurantes, dicen
Jacob Morales Antonio
Julio 17, 2017

La Policía de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) recorre de punta a punta la zona turística de Barra Vieja, para dar seguridad a los vacacionistas y evitar que los prestadores de servicios turísticos y restauranteros sean extorsionados por delincuentes.
Con el aparente apoyo y respaldo de los pobladores y restauranteros de la zona de Barra Vieja, los policías de la UPOEG, por segunda vez, realizan un operativo durante una temporada vacacional. El primero fue en diciembre de 2016, luego de que este grupo se conformó el 31 de ese mismo mes en las comunidades Lomas de Chapultepec, Barra Vieja y San José Guatemala, perteneciente a San Marcos.
Ayer en un recorrido a las 11:30 de la mañana se observaron dos lonas blancas en la carretera de Barra Vieja en las que se lee: “Bienvenido sr. Turista, Policía Comunitaria, Barra Vieja”.
En los restaurantes, los propietarios y trabajadores indicaron que se sentían seguros con los policías de la UPOEG, que son los únicos que vigilan de noche las playas y los poblados porque las fuerzas oficiales se retiran antes.
Los mismos restauranteros dijeron que desde que se conformó la Policía de la UPOEG no han sido molestados por delincuentes que les exigían una cuota mensual de hasta 50 mil pesos, para que no les pasara nada a ellos y a sus familias.
Además de que en los poblados desde Lomas de Chapultepec hasta San Andrés Playa Encantada no se han registrado asaltos, secuestros o robo de automóviles a los propios vecinos o a los vacacionistas.
Algunos turistas se mostraron asombrados cuando vieron a los policías ciudadanos en las playas en recorrido, pero después de que éstos eran saludados por los prestadores de servicios turísticos y meseros las miradas cambiaban, incluso se referían a ellos como autodefensas, al tiempo que los meseros les explicaban que les daban seguridad.
Durante el recorrido se vieron dos patrullas de policías del estado apostados en la carretera entrando a Barra Vieja, quienes indicaron que desconocían de la Policía de la UPOEG en la zona pese a las mantas ubicadas a unos 300 metros de donde estaban.
Asimismo había dos patrullas de militares recorriendo la carretera, dos de policías municipales y una de policías ministeriales. Estas dos últimas corporaciones se reunirían más tarde con el comandante regional de la Policía de la UPOEG, Ernesto Gallardo Grande.
Pese a que desde el pasado 13 de enero, según declaraciones del secretario general del Ayuntamiento, Daniel Meza Loeza, la Policía de la UPOEG ya no operaba en las dos comunidades de Acapulco y tampoco se había extendido a San Andrés, ayer los propios vecinos y efectivos indicaron que nunca desaparecieron de la zona y que sí se extendieron.
El intento de desarme
Según los vecinos y policías de la UPOEG, el viernes pasado al mediodía, al menos 40 patrullas de militares y policías federales, del estado y municipales rodearon la comunidad de San Andrés para desarmar a la policía de la UPOEG, sin embargo una vez que sonaron las campanas de la Iglesia, donde cuelga una bandera blanca en señal de paz, los habitantes y restauranteros salieron y encararon a los uniformados.
Hasta el lugar llegó el secretario de Asuntos Políticos, Sociales y Religiosos, Felipe de Jesús Kuri Sánchez, a quien los vecinos rodearon y le reclamaron la falta de seguridad, según videos grabados por ellos, y en los que se escucha que desde que la policía de la UPOEG entró ningún delincuente lo ha ido a molestar.
Algunos vecinos de la zona tomaron garrotes para evitar el intento de desarme y señalaron los propios policías de la UPOEG, quienes mostraron un montículo de los garrotes tirados afuera de la comisaría de San Andrés.
Pese a que el Kuri Sánchez negó que el acto era un intento de desarme, la gente, enojada, manifestó una y otra vez que lo era, por la cantidad de patrullas.
Luego de acordarse una reunión para hoy a las 11 del día en un salón del centro de convenciones de Mundo imperial, los vecinos se calmaron y las autoridades prometieron que si la población respaldaba a la Policía de la UPOEG sería respetada, indicó el comandante en Barra Vieja, René Genchi Ozuna.
La UPOEG se coordinará con autoridades
Ayer a las 12:40 de la tarde, mandos de la Policía municipal y de la Ministerial dialogaron con Genchi Ozuna y 30 minutos después llegó el comandante regional de la UPOEG, Gallardo Grande.
En declaraciones, el comandante regional de la UPOEG informó que se había acordado con los mandos de la Policía Ministerial y de la municipal que se coordinarían para dar seguridad en la zona turística de Barra Vieja, y que hoy abría una reunión.
Gallardo Grande indicó que “no hay ninguna confrontación con autoridades, solamente los militares trataron de intimidar a la Policía de la UPOEG” pero el pueblo los defendió.
Señaló que no entiende el motivo de los militares de tratar de desarmar a los policías de la UPOEG, “cuando con las autoridades municipales y estatales hay diálogo, una plática (en referencia a la reunión de ayer), ellos no quieren que hagamos patrullajes pero no garantizan la seguridad a la población”.
Precisó que son 12 los policías de la UPOEG que hay en San Andrés y 12 en Lomas de Chapultepec, que son los que vigilan la zona turística de Barra Vieja y son originarios de esos pueblos.
El comandante regional prefirió no hacer comentarios sobre los hechos de San Pedro Cacahuatepec, donde fueron asesinadas siete personas, entre ellas niños, por miembros de la Policía de la UPOEG el pasado 9 de junio.
Incluso a las filas de la policía de la UPOEG se unió una joven de 26 años de edad, quien porta un rifle. Ella, que por seguridad no dio su nombre, dijo que con gusto participa por estar harta de la inseguridad, además de que su presencia da mayor confianza.