EL-SUR

Sábado 15 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

Se casan 220 parejas en la boda colectiva del Ayuntamiento en la playa Tamarindos

Decidieron unirse luego de 25 años de relación, “parece que todo va bien”, dice pareja de adultos mayores. “Le eché el ojo y no tardamos tanto. A los dos días ya vivíamos juntos”, relata otro de los nuevos matrimonios

Febrero 14, 2025

Los fuegos artificiales durante la boda colectiva en la playa Tamarindos Foto: Carlos Carbajal

Karina Contreras

En las bodas colectivas 2025 que organizó el Ayuntamiento de Acapulco 220 parejas fueron casadas por la alcaldesa Abelina López Rodríguez.
Un día antes del 14 de Febrero, Día del Amor y la Amistad, se llevó a cabo las bodas colectivas en playa Tamarindos y la edad de los contrayentes fue de 18 a 84 años.
Una de esas parejas es la formada por José Salomón Domínguez Ramos Ramírez, de 84 años, y doña Irma Mendoza Peña, de 75, que tenían viviendo en unión libre 25 años.
Don José dijo que a su esposa la conoció cuando ella trabajaba en el Mercado Central donde tenía un puesto y “nos enredamos”. Señaló que se separaron por un tiempo porque “yo era pata de perro”, pero “volví, regresé con ella y ya no nos separamos. Ahora decidimos casarnos y parece que todo va bien”.
Otra pareja, formada por Niséforo Rodríguez Solís, de 66 años, y Martina Montaña Rayos de 61, también fue de las parejas que decidieron casarse después de vivir juntos 37 años.
Dijo que son del poblado de La Venta y don Niséforo comentó: “Luego que la vi dije ‘esta va a ser mi mujer’. Le eché el ojo y no tardamos tanto. A los dos días ya vivíamos juntos”. Señaló que cuando se encontraron tenían una vida con otras personas, pero dijo que Martina “es el amor de mi vida y hasta la fecha nunca me he arrepentido ni un día. Nunca se ha ido de mi casa como otras, ella ha aguantado”.
Dijo que su ahora esposa ha estado con él en tiempos difíciles, pues hace 16 años le dio un derrame cerebral ‘y me cuidó. En esa enfermedad me afianzó el cariño porque no cualquiera carga con un enfermo’”.
El señor manifestó que decidió casarse para morir en “orden con Dios y porque la quiero”. Aconsejó a los jóvenes matrimonios que se quieran, que se respeten y no por cualquier pleito ya se separan, “hay que aguantar, porque el matrimonio no es fácil. Deben quererse, protegerse y aguantar porque en los matrimonios hay dificultad. Se deben disculpar cuando hayan cometido el error y no irse a la cama enojados”.
Mientras doña Martina dijo que las parejas de ahora no quieren hacer labores domésticas y todo lo quieren en la licuadora, “yo he hecho tortilla, hago salsa en el cajete. Hago el quehacer, me gusta atender a mi esposo”.
Acompañados de sus familias, los ahora esposos fueron citados a las 4 de la tarde y tuvieron que esperan bajo los rayos del sol la llegada de la alcaldesa Abelina López, que se presentó a hasta las 6.
El lugar fue adornado con arreglos de flores, y para ingresar había un arco de luces y a los costados corazones. Hubo pasteles y rifa de regalos, que incluían una pantalla de televisión y cuatro refrigeradores.
En su mensaje, la alcaldesa Abelina López Rodríguez llamó a los desposados a tener comprensión en su unión y deben recordar que el amor ayuda a enfrentar los desafíos de la vida.
“El respeto y la tolerancia ayudará a tener una relación madura”, agregó, y también mencionó que “la realización plena de la pareja implica cuidarse y quererse, aceptarse, reconocer y respetar las diferencias porque enriquece la relación”.
Se debe aplicar el respeto mutuo en el marco de la salud física y mental, la libertad, la seguridad y el patrimonio de su pareja y “siempre traten a su pareja como a sí mismo”.