EL-SUR

Jueves 27 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

Se pronuncia el arzobispo contra el aborto y el “azote de la violencia descontrolada”

La delincuencia organizada “ha convertido regiones enteras en zonas de guerra”, advierte Leopoldo González

Marzo 31, 2025

Yee Trujillo

El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, llamó a proteger y defender la vida con valentía desde la concepción hasta el fallecimiento natural ante “la cultura de la muerte y del descarte” que, afirmó, ha permeado en la sociedad en diversas formas, como la despenalización y “promoción” del aborto y el “azote de la violencia descontrolada”.
“La delincuencia organizada y el flagelo del narcotráfico que ha convertido regiones enteras en zonas de guerra, las crueles ejecuciones, los asesinatos en nuestras calles, la desaparición de seres queridos de nuestras familias, la tan pesada opresión de la extorsión, el cobro de piso o de cuota son manifestaciones de muerte muy cercanas entre nosotros”, señaló en su mensaje publicado ayer en Facebook a propósito de la conclusión de la Semana por la Vida en el país en la Iglesia.
Acentuó que “nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano o inocente, sea feto o embrión, niño o adulto, anciano, enfermo incurable o agonizante, nadie además puede pedir este gesto homicida para sí mismo o para otros confiados a su responsabilidad, ni puede consentirlo explícita o implícitamente, ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitirlo”.
Convocó a las personas a formar una conciencia recta y verdadera, capaz de distinguir el bien y el mal, de rechazar cualquier engaño que intente justificar el mal, y reconoció la importancia de los cuerpos de seguridad y de la impartición de justicia para eliminar todo signo de corrupción o complicidad y fortalecer la confiabilidad de la sociedad en ellos.
El prelado católico llamó a ser artesanos de paz porque sin su aporte la autoridad no puede cuidar de los ciudadanos y sus bienes, y nuevamente invitó a la conversión a quienes “se han involucrado en la criminalidad”, los emplazó al arrepentimiento, a cambiar de vida y pensar en el mal que están provocando.
Expresó que “Dios es el garante más firme de la dignidad y derechos de la persona humana”, que el papa Juan Pablo II sostenía que sólo al respetar, defender y servir a la vida se encontraría justicia, desarrollo, libertad, paz y felicidad.