Sin semáforos adecuados ni asistencia de policías viales se abrió a la circulación de ambos carriles de la avenida Farallón, la cual todavía no se termina de limpiar, pintar ni colocar vegetación e iluminación. A unos metros de la nueva obra, las lluvias ocasionaron daños en el asfalto y los baches que se hicieron … Continúa leyendo Sin semáforos, policías viales ni iluminación, abren a la circulación la avenida Farallón
Mariana Labastida
Julio 14, 2017
Sin semáforos adecuados ni asistencia de policías viales se abrió a la circulación de ambos carriles de la avenida Farallón, la cual todavía no se termina de limpiar, pintar ni colocar vegetación e iluminación.
A unos metros de la nueva obra, las lluvias ocasionaron daños en el asfalto y los baches que se hicieron tienen unos 20 centímetros de profundidad.
Ayer fueron abiertos a la circulación todos los carriles de la avenida Farallón, aunque todavía no es inaugurada la remodelación que se hizo de esa vía, que empezó en enero y en la que se invirtieron 20 millones de pesos.
El problema del cruce de los vehículos en la avenida Cuauhtémoc continúa, debido a la falta de semáforos que indiquen en qué momento puede pasar cada conductor o un policía vial que dirija el tránsito vehicular.
Al reducirse, con la obra, los carriles que estaban junto al mercado, solamente quedó uno que va en sentido a La Base, por ello los conductores que vienen de la Cima y se quieren incorporar a Farallón tiene que bajar unos metros más al carril que está junto a las oficinas de Finanzas del gobierno del estado.
El problema es que no hay un semáforo que les indique en qué momento pueden incorporarse de la avenida Cuauhtémoc a Farallón.
Cuando el semáforo que está en esa zona se pone en verde es para darle el paso a los vehículos que bajan y suben por la Cuauhtémoc, por lo tanto quien quiere dar vuelta a Farallón a veces se encuentra con autos del sentido contrario.
Cuando el semáforo se pone en rojo y dejan de bajar o subir vehículos, el paso es para los que van de Farallón a la Cuauhtémoc, por lo que quien viene de La Cima se encuentran de frente con estos conductores provocando un nudo vial.
Además de que también tienen el paso los automovilistas de la calle Rivera, por lo que deben irle ganando el paso a los otros para avanzar, ante la confusión de quien tiene el paso en que momento.
Aunque todos los carriles de la avenida están abiertos a la circulación, no se terminó de levantar la tierra de la obra por lo que al pasar los vehículos levantan el polvo.
Se terminan de pintar las guarniciones y aún no se ha colocado ningún árbol en los espacios en que se quitaron los que estaban durante la obra. También falta reparar detalles como pedazos de concreto roto de las banquetas o escalones que se rehicieron y que no fueron emparejados.
Otro problema en ese tramo son los baches que se han abierto en la avenida Cuauhtémoc, pasando el puente peatonal que conecta el sitio de taxis con el mercado. Los hoyos están casi a la mitad de los carriles que suben a La Cima, por lo que los conductores para esquivarlos invaden otro carril.
Los que pasan con frecuencia ya saben dónde están los baches y los que no se nota porque caen en los hoyos, principalmente cuando está lloviendo y no se ve que hay un desnivel en esa parte de la carpeta asfáltica.