Jacob Morales Antonio Hoteles, salones de fiestas, restaurantes, florerías, fotógrafos y hasta los talleres de joyería tienen un impacto significativo en sus servicios y ventas, ante las clausuras de fin de curso del ciclo escolar. Es una economía de gran relevancia para algunos sectores económicos como los salones de fiestas, en promedio la renta va … Continúa leyendo Tienen significativo impacto económico las clausuras de fin de cursos del ciclo escolar
Mayo 13, 2026
Jacob Morales Antonio
Hoteles, salones de fiestas, restaurantes, florerías, fotógrafos y hasta los talleres de joyería tienen un impacto significativo en sus servicios y ventas, ante las clausuras de fin de curso del ciclo escolar.
Es una economía de gran relevancia para algunos sectores económicos como los salones de fiestas, en promedio la renta va de los 25 mil a 35 mil pesos, según la capacidad que se requiera.
En el caso de los hoteles, el promedio es de unos 25 mil pesos, con espacios hasta para 350 personas. El gerente del hotel Amares, Javier Mestiza, explicó que junio es una de las fechas con más demanda de espacios, sobre todo de escuelas privadas.
Indicó que en esta semanas, las escuelas aún están solicitando cotizaciones y no había fechas precisas para las clausuras. Tampoco cancelaciones ni cambios de días. Lo anterior, luego del anuncio de la anticipación y la ampliación de las vacaciones por parte de la Secretaría de Educación que este lunes dio marcha atrás.
La presidenta de la Canirac en Acapulco, Lilian Álvarez Rodríguez, indicó que muchos restaurantes, sobre todo en la zona turística, lanzan paquetes para las familias de los graduados, que van de 450 a 500 pesos por persona, dando el consumo de regalo al graduado.
Pero también hay otros paquetes que alcanzan hasta mil pesos y que son de tres tiempos de comida, mezcla de bebidas, y música. La restaurantera indicó que estas fechas aumentan el flujo de comensales en los restaurantes, sobre todo aquellos ubicados en las áreas cercanas a los salones o espacios donde se efectún las clausuras.
Otro sector que es muy demandado, es el servicio de fotografía. Un fotógrafo de la zona Dorada de Acapulco, que lleva 40 años, ofreciendo sus servicios a los padres de familia de las escuelas, indicó que hubo un momento de zozobra, ante la anticipación de las vacaciones anunciada el viernes, debido a que los proveedores habían encargado los materiales a usar para mediados de junio.
Indicó que las clausura son una de las fechas que más trabaja y que más ingresos le deja. Cada cuadro de grupo, que ofrece a los padres de familia de recuerdo, tienen un costo de 500 pesos por alumno, pero además si los padres quieren un cuadro individual este tiene un costo de 200 a 300 pesos.
El fotógrafo comentó que durante el sábado y domingo uno de los proveedores de los cuadros le marcó para comentarle que no iba a tener disponible el material y que incluso le iba a regresar parte del dinero que ya había adelantado para apartar los cuadros. Sin embargo, este lunes al conocerse la noticia de que el calendario escolar no tendría cambios de anticipación ni ampliación de las vacaciones, mantuvo su contrato.
Las florerías ubicadas en Las Cruces en el bulevar Vicente Guerrero, son las más concurridas durante las clausuras. Una de las vendedoras indicó que estaban hablando con los proveedores para que durante la primera semana de junio les enviaran las flores que estaban agendadas para mediados de ese mismo mes.
Indicó que durante las tres primeras semanas de junio, los arreglos florales en canastas son las más solicitadas y tienen precios desde 500 pesos hasta los más grandes de 2 mil pesos o más.
El Centro Joyero de Acapulco es otro de los espacios donde los padrinos y padres de familia también recurren a comprar oro, ya sea una esclava, una cadena o un anillo para regalar al graduado.
Sin embargo, este año los propios comerciantes indicaron que esperan una baja venta debido al alto precio del metal por la guerra arancelaria de Estados Unidos, así como la guerra en Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania, el gramo de oro ronda entre los mil 400 a mil 600 pesos, cuando antes del huracán Otis no rebasaba los mil pesos.