EL-SUR

Lunes 13 de Julio de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

Un movimiento ambientalista que recuerda la defensa del Parque Papagayo de los años 80

En la salvaguarda del Jardín del Puerto como un espacio verde convergen un aprendiz de clavadista de La Quebrada, una luchadora ecológica de larga data, universitarios, oceanólogos, arquitectos, ingenieros, artistas y ciudadanos comunes y corrientes

Agosto 25, 2025

El activista, aprendiz de clavadista en la Quebrada y fotógrafo acapulqueño Luis Arturo Aguirre que se lanzó al mar en el malecón para ser escuchado por la presidenta Claudia Sheinbaum Foto: El Sur

Óscar Ricardo Muñoz Cano

¡Presidenta, Presidenta, escuche al pueblo, el Jardín (del Puerto)! clamó el fotógrafo, activista ambiental y aprendiz de clavadista en La Quebrada, el acapulqueño Luis Arturo Aguirre, quien se arrojó al mar de manera sorpresiva, con todo y ropa, para llamar la atención de Claudia Sheinbaum Pardo.
“¡El jardín (del Puerto) debe ser algo que nos beneficie a todos, no a unos cuantos!, añadió a gritos ante la mirada atónita de las decenas de personas que acompañarían a la primera mandataria –gobernadora y alcaldesa incluidas– a hacer el viaje inaugural del catamarán llamado Marinabús Acapulco 1, en el malecón.
Un “Sí” y una sonrisa fue lo que recibió a cambio.
Lo hice como último recurso, dijo el activista quien aseguró, tenía que buscar la manera de que la presidenta lo escuchara en torno al rechazo del proyecto actual del Jardín del Puerto que desarrolla la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco y que es de corte principalmente comercial, cuando la propuesta ciudadana es de 80 por ciento áreas verdes, sin construcción, y 20 por ciento para servicios como las taquillas del Marinabús, baños y otros.
Este movimiento ambientalista de la sociedad civil, recuerda a la lucha que el grupo Guerreros Verde encabezó en la década de los 80 cuando defendió al Parque Papagayo de las intenciones del entonces gobernador José Francisco Ruiz Massieu de copnvertirlo en un gran centro comercial, obviamente guardando las proporciones entre uno y otro espacio.
Ya en su casa del barrio de La Guinea, donde Luis Arturo sostiene contra viento y marea –luego de que el 2023 cerrara su espacio cultural La Quebrada– el proyecto Botánica subtropical que busca reproducir especias nativas, especies endémicas y compartir conocimientos en torno a las plantas, afirmó que “lo que sí, es que como comunidad hay que darle seguimiento al tema, una cosa es la promesa y otros los hechos porque parece ser que la gente que está llevando el proyecto, en especial Sebastián Ramírez (director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, Fonatur) no se ha reunido con nosotros desde el principio a pesar de que se le ha pedido mucho”.
La activista Linayme Reyes Ávila recordó precisamente que la última reunión con el director de Fonatur fue el 29 de noviembre de 2024 y reveló que la protesta, que derivó en la acción de Luis Arturo, fue organizada horas antes, durante la noche anterior.
“Estaba en un principio la idea de ir sólo a protestar Luis Arturo (Aguirre Ceballos), Luis Vargas (Santa Cruz) y yo”, relató, porque entonces nadie contestaba sus teléfonos.
Luego, dijo, salió la idea de ir a protestar a bordo de unas lanchas y pasar por enfrente del lugar donde la presidenta daría su discurso, idea que compartió la también activista Kay Mendieta, pero no prosperó.
Así, con más ganas que orden cerca de las 9 de la mañana se reunió un grupo de alrededor 20 personas, entre activistas, ecologistas, arquitectos e ingenieros, así como miembros de la comunidad cultural y ciudadanos.
La ecologista Kay Mendieta de Alonso, el vicepresidente de la región V del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), Manuel Ruz Vargas; el ecologista Efrén García Villalvazo, el oceanólogo Juan Barnard, los arquitectos Luis Ramos, Saúl Ramos Alarcón y Domitilo Soto, el fotógrafo y activista Luis Arturo Aguirre Ceballos, el artista plástico Luis Vargas Santa Cruz, el escultor Jorge Alfaro, la actriz y dramaturga Myriam Orva, la comunicadora Nancy Lobato, la directora de la biblioteca del Zócalo, Themis Mendoza Arizmendi; el activista Luis Miguel Castrejón y la propia Linayme Reyes, fueron algunos de los presentes.
Finalmente, lo único que consiguieron fueron unas lonas pequeñas, por lo que compraron un rollo grande de papel kraft y pintura blanca con lo que armaron un mensaje: “Jardín del Puerto 80% 20%”, en referencia al porcentaje de áreas verdes y construcción, respectivamente.
Luego, se colocaron inicialmente en el Malecón, a la altura de la estatua de Benito Juárez, y fueron ganando terreno entre empujones hacia la puerta del jardín.
Cuando escuchamos las porras a la presidenta “sabíamos que había llegado pero decidimos no movernos para no perder nuestro lugar, mostrar nuestras mantas en dirección a donde la presidenta que iba entrando (al jardín) y fue cuando Luis Arturo, en medio de los gritos de 80-20, 80-20, 80-20, decidió aventarse al mar”.
Varios minutos después del encuentro, dos lanchas intentaron acercarse a Luis Arturo, que por cierto, se capacita como clavadista de La Quebrada, y fue hasta que casi terminó el evento cuando el grupo se enteró de la declaración de Sheinbaum Pardo y aunque hubo la intención de dejar de protestar mientras veían a la presidenta abandonar el malecón a bordo del Marinabús Acapulco 1, se detuvieron al verla regresar de inmediato al muelle.
Tras ello, Linayme y Luis Arturo, aún escurriendo agua, acompañados de la maestra Themis Mendoza y el arquitecto Saúl Ramos, entre otros, corrieron para alcanzar entonces a la presidenta y justo cuando se iba ya a bordo de su camioneta tuvieron la oportunidad de recordarle que el jardín debe ser área verde y no comercial.
–“Presidenta, escuche a su pueblo, somos un colectivo de artistas independientes, de ecologistas, arquitectos, ciudadanos y lo que pedimos (sobre el Jardín del Puerto): 80 por ciento verde para un jardín para la memoria y el arte y 20 por ciento concreto no es descabellado…”, le dijo ella.
–“Tranquila, tranquila eso se va a hacer”, respondió Sheinbaum Pardo con otra sonrisa.

La lucha por el Jardín del Puerto comenzó hace 12 años: Kay

Esta lucha empezó hace 12 años, relató ya por la tarde la ecologista Kay Mendieta de Alonso en medio de una activación cultural en el mismo lugar pues recordó, en su momento se dieron cuenta de que empezaban a tirar árboles y palmas sin que nadie supiera nada.
Así y tras señalar que en los años 40 del siglo anterior trabajadores del muelle donaron a la ciudad el espacio del Jardín del Puerto “ahora estamos muy emocionados”, celebrando no sólo que la presidenta Sheinbaum Pardo decidiera cambiar el perfil del proyecto de jardín de la Asipona sino también la participación ciudadana.
Es un gran inicio para Acapulco, dijo, para luego invitar a las decenas de personas que se volvieron a reunir en el mismo sitio, –donde colocaron una manta verde que decía: “Queremos árboles y espacios culturales”, para armar un jardín simbólico frente a la escultura de Benito Juárez con las decenas de platas que consiguió en préstamo para tal acción.
A esta actividad se sumarían más personajes de la comunidad cultural como el artista plástico Miguel Ángel Sotelo y el actor Salvador Alarcón Arizmendi así como los escritores Antonio Salinas, Ari J. González y Paola Astrid.
De igual manera el colectivo Mira Cultura encabezado por Gloria Bracho y la presidenta del Colegio de Ecólogos de Guerrero, Guadalupe Rivas Pérez.
Posteriormente, dio inicio a una breve manifestación cultural; mientras la bailarina Paulina Morlet presentó el trabajo La tempestad, el oceanólogo Juan Barnard expuso en caballetes unas cuantas fotografías submarinas que posteriormente explicó.
A la par, Luis Vargas Santa Cruz encabezaba a un grupo de personas que pintaban un cuadro de gran formato y Marisol Patiño hacía lo propio coordinando a otro grupo, éste de niños, quienes dibujaron el jardín de sus sueños en una lona.
Se instaló un micrófono abierto para que la gente cantara, la participación del cantante acapulqueño Jorge Luis y la del vicepresidente de la región V del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), Manuel Ruz Vargas, para volver a reiterar la importancia de un jardín arbolado y no con cemento, completaron las actividades.
“Por un verdadero bien común, por Acapulco. Mis respetos y mi eterno cariño. Estoy contigo, estamos juntos en ésta y en muchas más batallas”, escribió Luis Vargas Santa Cruz en sus redes sociales mientras el escultor Jorge Alfaro comentó: “ambientalistas, colectivos culturales, arquitectas y arquitectos, luchadores sociales y ciudadanos en general estaremos al pendiente de que se respete su decisión”,
“Comprometido con la causa hasta la última estrategia”, firmó en su oportunidad la directora de la biblioteca del Zócalo, Themis Mendoza Arizmendi mientras que la promotora cultural Citlalli Guerrero añadió: “Ahora hay que asegurar que se cumpla lo dicho por la presidenta”.
Mientras las redes explotan, cuando la gente empezaba a retirarse del oscuro malecón, Luis Arturo, que caminaba discreto y tranquilo paseando con su perro, un pequeño xoloitzcuintle, sólo añadió: “ahora, tanto Asipona como Fonatur deberán modificar su proyecto y si no lo hacen es que nos están mintiendo todos, todos, todos”.