Con las lluvias se abrió el hoyo cerca de la estación de Bomberos de Farallón, en el mismo lugar donde el año pasado hubo una falla similar y cayeron dos vehículos. En aquella ocasión uno de los conductores, una adolescente, tuvo que ser hospitalizada
Mariana Labastida
Julio 24, 2017

A más de mes, el gobierno municipal sigue sin reparar el socavón de la calle Navegante Juan Pérez, en el fraccionamiento Rodrigo de Triana.
En septiembre del año pasado, en un socavón que se abrió en el mismo lugar cayeron dos automóviles, uno de ellos conducido por una adolescente que tuvo que ser hospitalizada.
Desde marzo se abrió otro socavón en la avenida Farallón, en el que los vecinos, como medida de precaución, colocaron una rama seca para avisar a los automovilistas.
Con las lluvias que se registraron en junio nuevamente se hundió el pavimento de la calle Navegante Juan Pérez, a unos metros de la estación de bomberos de Farallón. El pasado 22 de junio, se publicó en El Sur que solamente unas tarimas de madera con cinta amarilla era lo que prevenía a los conductores que circulan por esa vía del riesgo, cinta que unos días está colocada y otros no.
El socavón lo ocasionó el desvío del agua del arroyo de La Diana, que en lugar de correr por el cauce pluvial que se encuentra azolvado de arena, se va por debajo del muro de piedra y arrastró parte de la tierra debajo de la carpeta asfáltica, hundiendo ésta y haciendo un hoyo que a simpe vista es de unos dos metros diámetro.
El año pasado también se hundió esa parte de la misma calle pero no se reparó, y con las lluvias del 4 de septiembre dos vehículos cayeron en el socavón que se hizo más grande. Uno de los conductores accidentados, una adolescente, requirió hospitalización.
Los vecinos de la zona indicaron que el problema es que no hay mucha iluminación en la noche y el hoyo casi no se ve, por eso se se corre el riesgo de que nuevamente caigan vehículos en el mismo lugar.
El otro hundimiento del asfalto está en la avenida Farallón, en el carril que sube a la colonia Garita y unos metros después de pasar la avenida México.
Allí el hoyo no es muy visible debido a que se ubica donde termina la carpeta asfáltica y empieza la cuneta, por lo que sólo es perceptible cuando se camina por la banqueta.
Para hacerlo visible y evitar algún accidente, los vecinos de la zona le colocaron una rama que sobresale sobre la vialidad para indicar que hay un hundimiento.