Se puede convertir en un lugar para envejecer de manera saludable, pero se necesita infraestructura y personal especializado, expone la especialista del Cinvestav, Mónica Lamas
Febrero 10, 2025
Ramón Gracida Gómez
Acapulco
Acapulco puede convertirse en un “punto azul” donde la gente pueda envejecer de manera saludable como parte de la oferta turística, pero se necesita infraestructura y personal especializado, expuso la investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), Mónica Lamas, en el Foro de Turismo Comunitario y Desarrollo Productivo.
En la mesa de trabajo Nuevas Vocaciones de Acapulco, una de las cuatro que hubo el sábado en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Mónica Lamas contó que de las propuestas recientes del Cinvestav está la consolidación del Centro de Investigación de Envejecimiento en la Ciudad de México.
En este nuevo Centro de Investigación se ha analizado que el “envejecimiento se ha asociado con la patología y el esfuerzo de la investigación y de la ciencia ha sido tratar de solventarlo”.
Planteó que Acapulco sea un punto azul, que consiste en “regiones del mundo donde hay un número por encima de otros sitios de centenarios”, o sea, personas que llegan a los 100 años con una vida saludable.
“Sabemos entonces que el envejecimiento no es solamente ‘vamos a tratar el cáncer’, sino que tiene muchas otras cosas que incluyen trabajo, inclusión social, participación en la sociedad, comunicación, que la gente esté integrada”.
La investigadora del Cinvestav comentó que “cuando se han tratado de hacer puntos azules en otros sitios del planeta, se han tratado de integrar todas estas cosas”.
Para ello se necesita personal especializado en el área y “que se venga a vivir a Acapulco, que tenga sitios donde sus hijos puedan estudiar, que estén bien formados, que su centro de trabajo donde la gente esté bien formada”, subrayó.
Acotó: “Yo creo que este asunto de convertir en un punto azul no es una cosa de un día para otro y si estamos hablando de nuevas vocaciones, estamos hablando de un mediano plazo y esta gente tiene que estar informada”.
Ofreció el involucramiento del Cinvestav a corto plazo para asesorar a las empresas y organizar eventos informativos, y a mediano plazo para hacer planes de estudio para que los estudiantes de la UAG vayan a la Ciudad de México a especializarse en distintas áreas de conocimiento.
“Traer la excelencia académica también a Acapulco, ésa sería una de nuestras ideas”, planteó la investigadora del Cinvestav.
El director de Investigación del Instituto Nacional de Geriatría, Raúl Medina, informó que actualmente el país tiene más personas mayores que niños menores de cinco años, y la proyección a 30 años es que una de cada cuatro personas sea una persona mayor.
Señaló que se deben adaptar los sistemas de salud a las necesidades de las personas mayores y promover “que el envejecimiento saludable ocurra en sitio y que la salud se gestione tanto a nivel individual como en el sistema de una manera corresponsable”; todo ello con una política pública respaldada con presupuesto.
Carlos Cabrera, de la Fundación Friedrich-Ebert-Stiftung en México, expuso que esta organización se ha especializado en políticas de desarrollo y producción sostenible y una de las conclusiones de un estudio reciente es que el Estado debe tener un rol “central” para la coordinación entre los sectores público y privado.
Planteó que “se tendrían que alinear las estrategias a un turismo basado en la naturaleza y regenerativo, aprovechando las áreas naturales protegidas, el ecoturismo, el avistamiento de tortugas, de aves, haciendo actividades de esnórquel”.
Se necesita una política de largo plazo “pensando en infraestructura verde y azul, la limpieza y la regeneración de la bahía, un plan de movilidad sostenible con transporte eléctrico y ciclovías, arquitectura sostenible y resiliente”, agregó.
Carlos Cabrera subrayó la necesidad de trabajar la seguridad, porque Acapulco dejó de recibir turismo extranjero a diferencia de otros sitios del país, a través de un mecanismo de “gobernanza” para el monitoreo, el seguimiento y evaluación de los resultados.