EL-SUR

Viernes 17 de Julio de 2026

Guerrero, México

Economía  

Afecta el mar de fondo restaurantes de Puerto Marqués y al hotel Elcano

La construcción de la Marina Majahua provocó que ninguno de esos negocios tengan franja de arena para los bañistas y el oleaje golpea directamente sobre los mismos

Abel Salgado

Junio 26, 2016

Las afectaciones en Acapulco por el mar de fondo se marcaron en dos puntos del municipio. Puerto Marqués y Playa Icacos fueron los lugares donde se acentuó el fenómeno natural que provoca alto oleaje que dejó a la estructura del restaurante Luci colapsado y arena arrastrada por las olas a la alberca y restaurante del hotel Elcano.
El viernes el oleaje llegó a la calle y se mantuvo por toda la tarde en la vía principal de Puerto Marqués, informaron prestadores de servicios turísticos.
El bloque tres que integran 16 restaurantes de Puerto Marqués han sido afectados por más de cinco años, por la construcción de la Marina Majahua que provocó que ninguno de esos negocios tengan franja de arena para los bañistas.
Ayer los dueños del restaurante Luci sólo observaron cómo el techo de local se vino abajo por el socavamiento de las olas a la estructura. Reconocieron que los daños ya estaban antes de mar de fondo que inició en la zona el miércoles, sin embargo el viernes terminó de dañarse completamente.
Una señora de la tercera edad contó que el viernes, minutos después de las 6 de la tarde ocurrió el siniestro, pero eso no le conmovió “viera cuando se cayó ese pedazo, cómo lloró mi hijo y esposo, viera que tantos años de trabajo se vinieron abajo, mi esposo estaba llorando, y pues le dije: viejo ya no llores, como quiera ya no remedias nada”.
A las 6 de la tarde, la estructura que sostenía el restaurante fue socavada por el mar que desde el miércoles, el mar de fondo se presentó en la bahía de Puerto Marqués.
Sentada en la banqueta señaló con su bastón las coarteaduras “ya vio lo que está arriba, todo se está desbaratado, tenemos miedo de meternos allí, porque ¿y si nos cae la ola encima que viene ahorita?”.
El viernes, cuando la estructura de concreto se colapsó, creyeron que era una ola de gran intensidad “hizo hasta ruido, toda la gente corrió pensando que era el mar que venía”. La suposición, argumentó era porque hay olas que salen a la mitad de la calle y, tirando muchas veces las mesas o sillas de los restaurantes.
Otra de las demandas que pidió se hiciera pública es el retraso de 10 días de indemnización mensual gubernamental. Llamó al gobierno estatal a agilizar el pago “ya no tengo ni para los frijoles, puro frijol con arroz blanco”, detalló que se les da 20 mil pesos cada mes a los propietarios de restaurantes. Pidió también que se retome el proyecto para que se retraiga el mar porque fue provocado por la Marina Majahua, “si trabajáramos ya no necesitaríamos nada”.
Subsisten con el negocio de su hija, vendiendo cocos y dulces para los turistas que caminan para llegar a los hoteles aledaños.
Por su parte la dueña del restaurante La Chinita, Erika Benavides Palma, manifestó que su negocio, como todos los de Puerto Marqués, es familiar. En los cinco años que han resentido los daños que dejó la construcción de la Marina Majahua, subsisten vendiendo en su terraza, aunque está consciente que los pilares que sostienen el restaurante constantemente son impactados por las olas.
Desde el miércoles sintieron los embates del mar de fondo “los baña a los clientes aquí arriba porque ayer (viernes) se fueron los turistas”.
Dijo que en las noches se han escuchado “estruendos” en la estructura “nos da miedo de haber en qué ratito se cae el restaurante”. La terraza del restaurante está en una pendiente, después del miércoles dejaron de poner mesas y sillas para los comensales porque cada día aumenta el declive.
En más de 10 restaurantes ayer reventaban las olas a las 3 de la tarde. No se observó la presencia de Protección Civil municipal o estatal.

Los daños en el hote Elcano

En el hotel Elcano frente al Club de Golf en playa Icacos, ayer el oleaje alcanzaba el metro y medio de alto, aunque la pared de arena contenía las marejadas, los daños a la parte baja de la hospedería mostraba los estragos que dejó el mar de fondo el viernes.
Ayer se observó a más de 15 trabajadores lavando el piso con máquinas a presión, otros que con carreta levantaban arena y unos que colocaban bombas que extraían agua de la alberca.
La zona estaba restringida para el entrar al mar, incluso la seguridad del hotel sugería evitar caminatas en la playa porque el oleaje podría aumentar.
De acuerdo con los trabajadores, desde hace dos semanas observaron el oleaje alto. El viernes fue cuando llegaron a los 2 metros de altura las olas y prefirieron iniciar la limpieza ayer cuando la marejada bajó.