El viaje de regreso también forma parte de sus vacaciones, disfrútenlo, vayan tranquilos y en paz, les dice Leopoldo González González en la misa dominical
Abril 13, 2026

Yee Trujillo
En el último día de la temporada vacacional de Semana Santa, el arzobispo Leopoldo González González, oró para que Dios bendiga el camino de los turistas, que los ángeles los acompañen delante para guiarlos y detrás para protegerlos, y que lleguen con bien a sus hogares.
“Recuerden que sus vacaciones concluyen hasta llegar a casa, el viaje de regreso también forma parte de sus vacaciones, disfrútenlo, vayan tranquilos y en paz”, expresó después de leer su comunicado publicado ayer en Facebook sobre el regreso a clases.
Por otra parte, luego del homicidio de tres mujeres y un hombre en un restaurante de Barra Vieja perpetrado el viernes, expresó su cercanía con los familiares de las personas asesinadas en estos días. Nuevamente indicó que a la inmensa mayoría de la sociedad le duele e indigna estos hechos y pidió a Dios por su eterno descanso. Llamó a reforzar la decisión de ser artesanos de paz y hacer sentir más seguras a las demás personas.
Sobre el regreso a clases, el prelado católico convocó a que sea muy fuerte la alianza educativa entre maestros, padres de familia y alumnos. Destacó la importancia de la labor de los profesores porque no sólo consiste en transmitir conocimientos y habilidades, sino en la búsqueda de la formación integral de la persona, guiar y apoyar el crecimiento intelectual y moral de los niños y adolescentes.
Añadió que pueden intuir desde el aspecto del rostro de los estudiantes cómo se encuentran y preguntarles cómo están, que “los niveles de ansiedad han subido mucho y este contacto puede ser una ayuda muy grande”, y pidió cuidar “la luz” que representa la alegría de muchos de volver a encontrarse con sus maestros.
Ponderó que prevalezca por encima de otros fines el propósito de acompañar a los menores en el proceso de crear su propia identidad, cumplir su vocación personal y principalmente su llamado a realizarse en el servicio a los demás. Puso en manos de Dios el último periodo de este ciclo escolar y que las escuelas sean respetadas por todos.