Confía el presidente de la asociación, Alejandro Kuri Pheres, que haya más inversiones en la zona Diamante para tener clientes de mayor poder adquisitivo
Karla Galarce Sosa
Enero 17, 2018
El presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), Alejandro Kuri Pheres, reconoció que el perfil de los clientes del ramo para Acapulco cambió y ahora buscan viviendas de interés social, aunque confió en que haya más inversiones “fundamentalmente en la zona Diamante” para tener clientes de mayor poder adquisitivo.
Alejandro Kuri mencionó que la percepción a nivel nacional sobre la seguridad en Guerrero ha mejorado, y aplaudió la llegada de nuevos capitales e inversiones tanto en el sector inmobiliario como en el industrial a la entidad.
Naturalmente, dijo, el desarrollo inmobiliario en la entidad, sobre todo en Acapulco, está ligado directamente al desarrollo turístico, pues más del 90 por ciento de las construcciones que se hacen están vinculadas al sector ya sea de manera directa o indirecta, en hoteles, restaurantes y desarrollos o edificios turísticos y condominios.
“De manera natural en Acapulco los clientes están en la Ciudad de México y después en el sector internacional. AMPI está trabajando fuertemente para modificar el artículo 27 de la Constitución, para propiciar la inversión extranjera sin necesidad de constituir fideicomisos u otros esquemas que complican a veces la venta directa a inversionistas extranjeros”, indicó el agente inmobiliario de representación nacional.
Reconoció que el perfil de los compradores cambió con el tiempo, pero sostuvo que se espera que con la reactivación de la economía en Acapulco vuelvan los grandes inversionistas.
Dijo que debido a que la percepción de inseguridad se ha modificado, los capitales de inversión están regresando.
Alejandro Kuri aseguró que el crecimiento inmobiliario es sostenido de hasta 4 por ciento al año, pues aunque “no se trata de crecimientos abruptos, esto denota confianza en los inversionistas, porque quien invierte en el sector inmobiliario a largo plazo obtiene rendimientos atractivos”.
Del crecimiento inmobiliario en la Península de Yucatán y el boom en otras entidades como Quintana Roo, matizó qué se trata de mercados diferentes con productos distintos que se venden de otra manera a quienes llegan a ésta entidad.
Reiteró que el crecimiento del 4 por ciento en el sector inmobiliario representa una fortaleza, debido a que los números positivos “son superiores en cada año”.
Descartó que con tal crecimiento haya posibilidad de que la delincuencia organizada utilice al ramo inmobiliario para el lavado de dinero, pues gracias a la ley antilavado aprobada en el sexenio federal anterior, es que se establecieron filtros conjuntos entre las asociaciones de inmobiliarios, notarios y los tres niveles de gobierno.