Integrante de la empresa Casari Bienes Raíces, Dulce Amaro Camacho, informa que el Fovissste y los bancos ya quitaron las restricciones de venta para todas las zonas afectadas por la tormenta Manuel en 2013, no así el Infonavit
Karla Galarce Sosa
Junio 18, 2017
La integrante de la empresa Casari Bienes Raíces, Dulce Amaro Camacho, dijo que el 50 por ciento de sus ventas es con visitantes de la Ciudad de México y del Estado de México, quienes eligen la zona Diamante para adquirir viviendas usadas, pues los créditos de interés social aprobados representan montos insuficientes para comprar una casa en sus ciudades de residencia.
Mencionó en entrevista que el otro 50 por ciento de sus ventas se dirige a los acapulqueños y avecindados en esta ciudad, quienes adquieren casas por montos que no rebasan los 500 mil pesos.
Dijo que la zona Diamante del puerto, Llano Largo y áreas donde se ubican los desarrollos habitacionales de las empresas Ara, Geo y Homex, es donde más adquieren los acreditados foráneos sus casas.
Amaro Camacho indicó que al menos la mitad de sus clientes provienen de la Ciudad de México y el Estado de México, debido a que “les alcanza para comprar una vivienda en Acapulco, con alberca, acabados, casas de dos o tres recámaras, y en la Ciudad de México los precios son más elevados que las viviendas aquí en Guerrero”.
Añadió: “hay mayor afluencia de clientes que quieren adquirir vivienda usada que vivienda nueva, porque es más barata una vivienda usada, con acabados, algunas, amuebladas, con alberca y otras amenidades, que una casa nueva”.
La edad promedio de los inmuebles, comentó, es menor a 15 años y las casas de interés social se ubican en las colonias El Coloso, San Agustín y Llano Largo.
Para el caso de las viviendas de interés social que son nuevas, explicó “somos competencia para las propiedades nuevas porque las entregamos a un precio más bajo que las de vivienda nueva, en cambio nosotros las entregamos con acabados, muebles y precios menores y incluso con los trámites notariales”.
Con relación a la restricción que impusieron instituciones de vivienda social, Fovissste e Infonavit en zonas que fueron afectadas por la tormenta Manuel en 2013, comentó:
“El Fovissste y los bancos ya quitaron las restricciones para todas las zonas afectadas, pero Infonavit no, y mantiene bloqueadas las zonas donde ellos mismos otorgaron los créditos. No han liberado las zonas, cuando los clientes aún tienen sus créditos vigentes y no pueden vender o traspasar su propiedad porque están bloqueadas por el mismo instituto y están en la obligados a pagar sus créditos”, expresó.
La empresa Casari Bienes Raíces se dedica a la mediación de servicios inmobiliarios y dirige su mercado a clientes de interés medio, social y residencial, por montos que oscilan entre 250 mil, hasta 5, 10 y 15 millones de pesos.
Dulce Amaro añadió que esa empresa llrva a cabo de ocho a 10 operaciones inmobiliarias al mes, pero que un 70 por ciento de éstas son créditos de interés social, es decir aprobadas por Infonavit, Fovissste u otro mecanismo de financiamiento con subsidio.
Comentó que los gastos notariales representan un 6 al 7 por ciento del valor de la propiedad, el mismo caso de los montos de escritura y gastos de titulación.
Mencionó que aquellos trabajadores que ganan menos de cinco salarios mínimos (unos 377 pesos diarios) son quienes adquieren las casas en la zona Diamante, y los de interés medio o residencial, adquieren propiedades en el centro u otras áreas.
Indicó que la ubicación de la vivienda, las calles, la cercanía con la zona turística, de zonas comerciales, el contar con servicios y escuelas, también dan mayor plusvalía a las viviendas.
Respecto a la conformación de la Asociación Riviera Diamante, que busca ser una oficina de promoción más adelante para esa zona de Acapulco, la asesora inmobiliaria dijo que como gremio les beneficia pues incrementan la plusvalía de los inmuebles que más venden.