EL-SUR

Miércoles 03 de Junio de 2026

Guerrero, México

Economía  

Denuncian desatención a tres mujeres, una de 80 años, agredidas a golpes por un familiar

En el MP de la colonia Progreso agentes les dicen que no procede la acusación por intento de feminicidio, y tipifican el delito como violencia familiar. También les dicen que no existía un refugio para violentadas, pese a que sí existe, que la Semujer sólo les puede ofrecer ayuda sicológica y que la investigación es lenta porque están de vacaciones

Enero 03, 2025

Moretones de los golpes de Ramón Donato Cabañas Solís contra su madre Irma Solís Nogueda, su hermana Marlén Cabañas Solís y su sobrina Mairi Marlén Rivero Cabañas Foto: Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

Tres mujeres, una de ellas de 80 años, fueron golpeadas por un familiar suyo, incluso a una de ellas amenazó de muerte, dentro de la casa de la adulta mayor, las víctimas pidieron auxilio al número 911, pero ninguna patrulla llegó porque el 26 de diciembre pocos policías estaban trabajando.
En el Ministerio Público de la colonia Progreso, agentes les dijeron que no procedía la denuncia por intento de feminicidio porque el agresor era familiar suyo, entonces el delito fue tipificado como violencia familiar. También les dijeron que no existía un refugio para mujeres violentadas, pese a que sí existe, y que la Secretaría de la Mujer (Semujer) sólo les puede ofrecer ayuda sicológica y que la investigación es lenta porque están de vacaciones.
Agentes de la Guardia Nacional las resguardaron para sacar sus pertenencias y les recomendaron hospedarse en el hotel Centro Vacacional SNT Bienestar de la avenida Gran Vía Tropical, pero un par de días después de su estancia les dijeron que ya no podían quedarse más tiempo con el precio bajo que les ofrecieron al principio porque iba a empezar la llegada masiva de turistas.
Como habitualmente lo hacen, el 25 de diciembre pasado Marlén Cabañas Solís y su hija Mairi Marlén Rivero Cabañas viajaron de la Ciudad de México, donde radican, a Acapulco para visitar a la mamá de la primera, Irma Solís Nogueda, quien vive en la calle Campo de Tiro, colonia Ampliación San Isidro, cerca de la tienda Bodega Aurrerá de Pie de la Cuesta.
Al día siguiente, uno de los hermanos de Marlén, Ramón Donato Cabañas Solís, su esposa y sus dos hijas también llegaron a la propiedad de Irma Solís, en la que vive desde hace más de 30 años junto con su esposo Odilón Cabañas.
Apenas pasaron 30 minutos cuando a las 10:30 de la noche del 26 de diciembre, Ramón Cabañas, su esposa y sus hijas agredieron a Irma, Marlén y Mairi, a esta última Ramón la amenazó de muerte con pistola en mano; las agredidas, quienes enseñaron sus moretones en los brazos y las piernas ayer a El Sur, salieron de la casa a refugiarse con los vecinos.
“Yo me sentí sola y vulnerable, entonces corrí con una vecina que está al lado”, relató Mairi, quien estudia Psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y tras la agresión llamó al número 911 para pedir auxilio, pero las víctimas esperaron una hora y media afuera de la casa y nunca llegó una patrulla.
Le otorgaron el folio de la denuncia 26795648, pero en la segunda llamada el operador le dijo a la joven de 23 años “que lamentablemente por las fechas que había menos unidades y que a lo mejor iban a tardar, pero que no tenía un tiempo estimado. Me dieron largas y nunca llegó”.
Ante la falta de respuesta, un vecino condujo a las tres mujeres al área de Urgencias del hospital Vicente Guerrero de la avenida Ruiz Cortines debido a que las tres cuentan con seguro, pero la atención tardó porque no llevaban sus documentos y no encontraban su número de seguro social.
Irma Solís empezó a sentirse mal, “se nos estaba poniendo muy fría, como que se nos desmayó”, contó su hija Marlén Cabañas de 59 años.
Las tres mujeres fueron dadas de alta a las 7 de la mañana del 27 de diciembre, levantaron un reporte en el área social del IMSS, pero ahí les dijeron que tenían que presentar una denuncia en el Ministerio Público, entonces se trasladaron a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE), que se encuentran a un costado de la dirección de Tránsito municipal, en la colonia Progreso.
Las víctimas querían presentar una denuncia por intento de feminicidio, pero se les dijo que primero tenía que ser por violencia familiar porque el agresor es su pariente.
Irma Solís ya había intentado poner una denuncia contra su hijo Ramón Cabañas por violencia sicológica, pero el Ministerio Público no la aceptó argumentando lo mismo: el presunto agresor era su propio familiar.
Las víctimas preguntaron por un refugio, pero les contestaron que no existía, les sugirieron que acudieran a la Secretaría de la Mujer, donde sólo les podrían brindar ayuda sicológica, y les entregaron un folleto del Centro de Justicia para las Mujeres.
Una familiar de las víctimas las auxilió para recoger sus pertenencias y en el camino encontraron a agentes de la Guardia Nacional, a quienes les pidieron ayuda para ir a la casa de Irma porque tenían “miedo”.
El teniente coronel Reséndiz accedió a acompañarlas, “pero que no podía entrar al domicilio porque es propiedad privada y pueden hacer una denuncia ellos de que entró un guardia nacional a la casa”, contó Mairi.
El teniente coronel les sugirió a las víctimas hospedarse en el hotel Centro Vacacional SNT Bienestar porque conseguiría que la noche costara 200 pesos; sólo se quedaron dos noches “porque iba a ser Año Nuevo, iba a haber mucho turismo, nos dijeron que no nos podían seguir apoyando”.
Mairi le preguntó a la Guardia Nacional si había algún refugio gubernamental “y me dijeron que no había, entonces sí nos pusimos un poco desesperadas porque como tenemos que seguir aquí por la demanda”.
Actualmente, las tres mujeres habitan en la casa de otro familiar, aún viven con temor porque Ramón Cabañas hirió a su hermano José Luis hace cuatro años y éste apenas está recuperando la capacidad de caminar.
Un agente del Ministerio Público les comentó que la carpeta de investigación fue trasladada a la agencia de Jardín Mangos y el 1 de enero se comunicó con Mairi para notificarles de una protección vigente por 30 días para evitar que el presunto agresor las moleste.
También le dijo “que como ahorita todo mundo está de vacaciones, pues ahorita están tardando un poco más en la Fiscalía para que sigan la investigación” y les pidió a las víctimas esperar a la “licenciada Fátima” para proseguir con el caso.
Marlén Cabañas y su hija no se pueden quedar mucho tiempo en Acapulco, el Ministerio Público les dijo que no podían levantar una demanda en la capital del país porque los hechos violentos ocurrieron en Acapulco.