Jacob Morales Antonio En playa Revolcadero las restauranteras, meseros y vendedores están animados, y a pesar de la destrucción de sus establecimientos este jueves hicieron limpieza general de sus cocinas para preparar los alimentos que ofrecerán a los visitantes. El mar en esa área de Acapulco retrocedió unos metros, las olas ya no impactan contra … Continúa leyendo Esperan con entusiasmo en las enramadas de playa Revolcadero la temporada vacacional de fin de año
Diciembre 20, 2024

Jacob Morales Antonio
En playa Revolcadero las restauranteras, meseros y vendedores están animados, y a pesar de la destrucción de sus establecimientos este jueves hicieron limpieza general de sus cocinas para preparar los alimentos que ofrecerán a los visitantes.
El mar en esa área de Acapulco retrocedió unos metros, las olas ya no impactan contra el muro de contención del acceso a la playa principal, por donde es imposible bajar debido a que las escaleras quedaron destruidas.
En el acceso de lo que fue el estacionamiento, que está destruido, las restauranteras aún esperan que una retroexcavadora pueda emparejar la arena para que los visitantes pasen a la zona de playa sin ningún peligro.
La presidenta de los concesionarios y restauranteros, Ofelia Niño Pineda, indicó que se colocaron 20 ramadas en la playa que está frente al hotel Pierre Marqués, y que todos los propietarios de los restaurantes se han surtido de mariscos para tener variedad y ofrecerlos a los visitantes.
En cada uno de los restaurantes que quedaron de pie, las mujeres y hombres comenzaron a limpiar sus refrigeradores, a lavar las ollas, platos y vasos, porque esperan que desde hoy comiencen a llegar los visitantes.
Como parte de los acuerdos con la Secretaría de Turismo que intercedió para que se abriera un portón que da acceso a la zona de playa, se colocaron varias lonas donde se indica a los visitantes que el acceso a la zona de playa se cierra a la 7 de la noche, y antes de esa hora tienen que desalojar.
La presidenta de los concesionarios dijo que los visitantes han acatado la disposición sin ninguna queja, y quienes han llegado por años a visitarlos son conscientes de la situación que atraviesan con la destrucción de sus establecimientos por el aumento del nivel de la Laguna Negra de Puerto Marqués.
En la playa son pocas las familias que llegaron este jueves, a lo largo de las 20 ramadas había entre dos y tres mesas ocupadas por unas 10 a 15 personas que se colocaron en cada espacio, pero los propietarios confiaron en que este viernes, sábado y domingo se llenará.