Jacob Morales Antonio Las playas de la bahía de Acapulco estuvieron llenas de visitantes del centro del país este domingo, entre estos la familia del señor Diego Cervantes Zárate, de Tlaxcala, quienes por primera vez visitaron la ciudad. Mientras en Acapulco, al mediodía la temperatura era de 32 grados, en su natal Tetlatlahuca, según el … Continúa leyendo Familia tlaxcalteca visita por vez primera Acapulco; regresarán en verano, dicen
Febrero 03, 2025
Jacob Morales Antonio
Las playas de la bahía de Acapulco estuvieron llenas de visitantes del centro del país este domingo, entre estos la familia del señor Diego Cervantes Zárate, de Tlaxcala, quienes por primera vez visitaron la ciudad.
Mientras en Acapulco, al mediodía la temperatura era de 32 grados, en su natal Tetlatlahuca, según el monitoreo que hicieron en el celular, era de 18 grados. Para la familia de 35 integrantes, era muy sofocante el clima.
La familia pagó un autobús turístico, que le cobró 35 mil pesos para vacacionar en la ciudad por dos días y una noche. Los integrantes recorrieron Pie de la Cuesta, Caleta y Caletilla, y playa Papagayo, este último espacio, horas antes de partir.
La numerosa familia era la primera vez que visitaba la ciudad, y comentaron que a pesar de lo que vieron en las noticias de los daños que provocaron los dos huracanes, estaba muy bonita, sin dejar de mostrar asombro por un edificio de condominio, que aún muestra un gran hueco en la pared.
El señor Diego comentó que la estancia fue placentera y que se iban a regresar a Tlaxcala, con el objetivo de ahorrar y regresar para las vacaciones de verano, porque les faltó conocer más el destino, que era totalmente diferente a las playas de Veracruz, donde han ido en tres ocasiones.
El hombre dijo que la atención fue muy agradable y los precios fueron muy accesibles, porque pensó que sería más cara la comida y el mobiliario de playa que rondó entre 200 y 350 pesos, mientras que un pescado frito en 200 pesos.
Los niños y adolescentes integrantes de la familia, no dejaron de comentar durante la entrevista, que hacía mucho calor y que iban a regresar con un tono de piel, más obscura, porque para ellos en Tlaxcala 22 grados ya es caluroso.
A lo largo de la bahía se observaron playas llenas, no tan concurridas como en diciembre, pero sí con mucho movimiento de las familias, además en la Costera fue imposible para algunos encontrar un lugar para estacionar sus automóviles.