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Miércoles 03 de Junio de 2026

Guerrero, México

Economía  

Habilitará el Ayuntamiento a Puerto Mío para embarque de turistas en diciembre

Debido a que el muelle principal está cerrado por daños, los lancheros y prestadores de servicios de Zihuatanejo podrán utilizar la terminal marítima del desarrollo turístico, indica el secretario general Homero Rodríguez Rodríguez

Brenda EscobarZihuatanejo

Noviembre 13, 2015

El secretario general del Ayuntamiento de Zihuatanejo, Homero Rodríguez Rodríguez, dijo que ante la inoperatividad del muelle principal, el gobierno municipal planea que la terminal marítima del desarrollo turístico Puerto Mío se utilice para embarque y desembarque de turistas durante la temporada vacacional de diciembre.
El muelle principal de Zihuatanejo, que tiene casi 40 años de haber sido construido, está cerrado desde octubre debido a los daños en su estructura, de acuerdo con dictámenes de la Dirección de Protección Civil municipal.
De manera provisional, los turistas y locales que viajan en lancha a la playa Las Gatas embarcan en una plancha alterna ubicada detrás de la Capitanía de Puerto.
De la posibilidad de que el propietario del desarrollo turístico Puerto Mío preste sus instalaciones para la temporada de diciembre, el secretario del Ayuntamiento indicó que “es una opción para las vacaciones nada más, por las embarcaciones grandes que no pueden acercarse a la playa o a la plancha habilitada como muelle”.
Dijo que los lancheros y los prestadores de servicios podrán utilizar el muelle de Puerto Mío, “si así lo quiere el dueño y si así lo quieren los pescadores”.
A pregunta expresa sobre la inconformidad de pescadores y lancheros por el desarrollo Puerto Mío, al considerarlo un proyecto avasallador y contra quien han luchado para que se retire un espigón de piedra que esa empres construyó en 1999, el funcionario municipal señaló: “el propietario tiene los permisos, la autoridad federal es la que ha otorgado los permisos, esa cuestión no compete al municipio”.
“Es una opción que se les da a los pescadores y seguridad a los turistas para que embarquen y desembarquen, no tiene que ver nada el conflicto de interés entre ellos, aparte es opcional, no se les va a obligar, si hay alguien que puede embarcarse ahí y pone en riesgo al turista en otro lado será responsabilidad de cada propietario de lanchas”.
Rodríguez aseguró que se ha hablado con el dueño de Puerto Mío, “ha habido pláticas, todavía no se ha concretado nada pero se va a seguir en pláticas para definir si sí o no se va a facilitar ese muelle; no se puede condonar ningún impuesto a la empresa y no tenemos dinero en el municipio para pagar una renta aunque desconozcamos de cuánto sería una renta si es que ellos solicitan una renta”.
Rechazó que el muelle de Puerto Mío vaya a ser utilizado como terminal marítima toda vez que no hay una fecha definida para la reconstrucción del muelle principal, “no porque nosotros seguimos por el camino institucional de buscar los recursos para la obra y él tiene su muelle, él tendrá sus permisos y él lo utilizará con aquellas embarcaciones que así lo requieran, pero no le estamos ni facilitando ni abriendo el camino porque el muelle municipal se va a tener que hacer (…) es otro tipo de muelle el que tienen ellos, el que consideramos que tiene que ser viable es el que tenemos nosotros ya reconstruido”.

El pueblo de pescadores contra Puerto Mío

En 1989 se asentó en Zihuatanejo la empresa denominada Inmobiliaria Punta del Mar SA de CV, cuya razón comercial es conocida desde entonces como Puerto Mío.
Los inversionistas representados legalmente por el ex piloto de automovilismo, Héctor Alonso Rebaque Rangel, con permisos autorizados desde la ciudad de México, consiguieron apropiarse de una extensión de 31 mil metros cuadrados en la zona conocida como cerro de la Escalerilla, cuya playa conocida como la playa del Almacén fue desaparecida por completo luego de que los empresarios, en 1990 consiguieron a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes una concesión por 10 años para construir, operar y explotar una marina privada.
En 1992, la empresa tramitó y consiguió las autorizaciones federales para construir un desarrollo turístico en la bahía, en una superficie de casi 5.50 hectáreas en el cerro del Almacén, cuyo proyecto contempla la construcción de hoteles, condominios, villas, área comercial, una marina para poco más de 100 posiciones, servicios generales, clínica spa, alberca, cancha de tenis, restaurantes, centros nocturnos y áreas verdes.
En 1994, los empresarios de Puerto Mío consiguieron dos nuevas autorizaciones más, en ambas ocasiones, fueron autorizadas por el entonces Instituto Nacional de Ecología.
A finales de 1996, los pescadores de la cooperativa pesquera Vicente Guerrero encabezaron el primer movimiento opositor contra Puerto Mío, pues la empresa empezó la construcción en la bahía de un espigón de piedras de 89 metros para un muelle de cruceros. A esta inconformidad se sumaron vecinos de la zona, pues junto con la construcción del espigón, Puerto Mío terminó por desaparecer la playa El Almacén, que fue convertida en una gasolinera, la cual años después fue cerrada también ante la protesta social por el derrame de combustible a la bahía.
La protesta de los pescadores consiguió detener la construcción del espigón sólo durante un tiempo, pues en 1999, valiéndose de sus influencias ante el gobierno federal, los inversionistas consiguieron que de nueva cuenta les renovaran la autorización para seguir los trabajos, por lo que los vecinos otra vez se organizaron como grupo ambientalista opositor a través de la Red de Organizaciones y Grupos Ambientalistas de Zihuatanejo (ROGAZ) cuya principal demanda ha sido el retiro del muro de piedra de la bahía.
Con meses de anticipación el gobierno federal y el municipal anunciaron que para la temporada de cruceros 2004-2005 (estaba programado el arribo de 72 barcos para esa temporada), los grandes buques fondearían en la bahía pero los cruceristas no bajarían en el muelle principal tal como lo habían hecho desde hace años, sino que a partir de esa fecha, llegarían a Puerto Mío.
Y de nueva cuenta, ambientalistas, comerciantes, pescadores, lancheros y prestadores de servicios, emprendieron una lucha social para impedir que los inversionistas siguieran adelante con la intención de privatización.
Fueron varias reuniones ríspidas entre los inconformes y las autoridades de los tres niveles de gobierno, en donde en todo momento, los ambientalistas argumentaron que la declaración de cumplimiento o certificación del muelle de Puerto Mío fue ilegal por carecer de fundamentación.