Para algunos vendedores ambulantes, las ventas en la Semana Santa fueron buenas, pero para otros apenas sacaron para comer. Doña Carolina, quien tiene 48 años vendiendo trajes de baños en la playa, dijo que la semana pasada para ella fue crítica, y para obtener ganancias tiene que vender alrededor de seis a ocho piezas diarias, … Continúa leyendo No le compraron nada en dos días, dice vendedora de playa tras horas de caminar
Abril 22, 2025
Para algunos vendedores ambulantes, las ventas en la Semana Santa fueron buenas, pero para otros apenas sacaron para comer.
Doña Carolina, quien tiene 48 años vendiendo trajes de baños en la playa, dijo que la semana pasada para ella fue crítica, y para obtener ganancias tiene que vender alrededor de seis a ocho piezas diarias, pero el domingo no vendió nada y este lunes ya iban a ser las 2 de la tarde y tampoco había vendido.
Dijo que el turismo que viene es de “anafre, ya traen todo, casi no compran”, y si bien va son las quesadillas que venden sus compañeras.
Comentó que ella comenzó este lunes a vender a las 11 de la mañana y ya tenía poco más de tres horas recorriendo la playa y no había vendido nada. Ya sólo daría una vuelta más y se iría a su casa porque estaba cansada. Indicó que ya tenía 54 años de edad y la edad le pesa, además del sol y la sed que da caminar por toda la playa.
Indicó que le ganan muy poco a una prenda y ejemplificó que un short para hombre a ella se la pasan en 100 pesos y lo da en 150. Le gana 50 pesos para la comida, pero si no vende se la ve difícil.
Los que les dijeron que les fue bien es a los vendedores de piñas coladas, porque ante el calor los turistas consumieron más, aunque ya este lunes había caído la venta y las estuvieron dando en 180.
Manifestaron que el caminar por la playa empujando el carro con piñas, el hielo, las frutas que les ponen es cansado, pero tienen que caminar para llevar de comer a sus familias.
A otro sector que les ayudó el calor para vender su producto fue a los que ofrecen raspados, pues en la Semana Santa los turistas sí consumieron y pagaban 40 pesos por el producto para refrescarse.
Donde tambien bajo fue la renta de sillas. Miguel comentó que la semana pasada se rentaron todas en 250 pesos, pero que esta semana bajaron la renta a 200, pero había muy pocos turistas. (Karina Contreras).