Trasladarán el catamarán turístico a la Base Naval para llevar a cabo los trabajos necesarios
Enero 12, 2026

Jacob Morales Antonio
El Sistema de Transporte Marítimo, Marinabús luego de dos meses de servicio, suspenderá sus actividades hasta el próximo 10 de febrero por mantenimiento, informó su tripulación, luego de una exitosa temporada, al conectar el Zócalo, y Puerto Marqués, tanto que no había boletos, y la gente tuvo que regresar en cayucos, al Zócalo.
La embarcación que comenzó operaciones el 11 de noviembre de 2025, tras 11 días de la instalación de un plantón por pobladores de Puerto Marqués debido al incumplimiento de las promesas de obras y mejoramiento de servicios públicos por las autoridades federales, parará desde este lunes.
En un recorrido pasado el mediodía, se observó a decenas de familias de visitantes y residentes esperar al catamarán con capacidad de 80 pasajeros. Los que alcanzaron a comprar el boleto, lo hacían bajo una carpa, otros más que llegaron tarde, solo esperaban a que llegara la embarcación para poder tomarse una fotografía.
Uno de los tripulantes, informó que el funcionamiento del Marinabús en la temporada vacacional fue un éxito, y que había una sobredemanda por la gran cantidad de personas que llegaban a abordarlo para conocerlo. E indicó que ahora, por trabajos de mantenimiento el catamarán será trasladado a la Base Naval, y regresará a dar el servicio el 10 de febrero.
La embarcación, según el objetivo del gobierno federal es que este sirva como un medio de transporte para los residentes, y trasladarse del Zócalo hacia Puerto Marqués, vía marítima, con un precio de 30 pesos para los residentes, 60 pesos para los visitantes nacionales, y 160 pesos para los extranjeros. A la par la embarcación opera como un atractivo turístico.
Según el propietario de una embarcación del malecón, durante esta temporada vacacional el Marinabús enfrentó varios inconvenientes, que incluso favoreció a las pequeñas embarcaciones de Puerto Marqués, debido a la gran cantidad de personas que se quedaban sin boleto y al bajar de la embarcación en Puerto Marqués ya no tenían cómo regresar por la misma vía al Zócalo.
Así que los propietarios de cayucos abordaban a las familias en sus embarcaciones para traerlos de regreso hasta el Malecón, donde los bajaban. Las personas que optaban por este servicio, lo hacían porque en los alrededores del Zócalo dejaban sus automóviles.
La fuente informativa dijo que no tenía idea del precio que les cobraban, sin embargo dijo que algunas personas regresaban muy contentos, porque tenían otra experiencia de viaje “algo extremo”, debido a la gran velocidad en que venían los cayucos.