Los trabajadores de Fonatur “se encuentran totalmente extraviados en Aca-pulco, no saben qué hacer, no saben cómo entrarle a una limpieza, no saben lo que nosotros hace más de 30, 40 años, llevamos a cabo este tipo de actividades en la playa”, dice Marco Antonio Suástegui
Marzo 21, 2025
Ramón Gracida Gómez
Ayer se llevó el segundo y último día del curso de seguridad básica a prestadores de servicios turísticos en la playa Papagayo y uno de los promotores, Marco Antonio Suástegui Muñoz, pidió que los prestadores sean incluidos en el proyecto del Centro Integralmente Planeado (CIP) del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).
Las actividades fueron realizadas después del mediodía de este jueves en la playa frente al Asta Bandera, donde unos 50 prestadores de servicios turísticos de distintas áreas costeras de Acapulco siguieron las instrucciones de la capitana Itzel Cervantes, del Instituto de Educación Náutica y Portuaria Océano Pacífico.
Suástegui Muñoz, prestador de servicios náuticos en playa Icacos, dijo en declaraciones a El Sur que el curso consistió en “la supervivencia y la vida humana en el mar”, y recordó el accidente del yate encallado en La Quebrada el 31 de diciembre de 2024, que provocó la revisión por parte de Capitanía del Puerto de todas las embarcaciones, pequeñas y grandes, como las motos acuáticas, lanchas y yates.
“Se dio cuenta que había una serie de irregularidades, la mayoría de los patrones de costa, de los capitanes a bordo, no tenían la experiencia y el aval necesario para tripular una lancha del tipo que fuera”.
Suástegui Muñoz resaltó que el curso, que inició el miércoles, como se informó ayer en estas páginas, tuvo un un costo de cerca de 400 mil pesos que fue pagado por 75 capitanes de embarcaciones y uno de los temas enseñados fue los primeros auxilios, por ejemplo, un RCP en caso de un ahogamiento; “es importantísimo que nosotros como capitanes de yates, de lanchas o de motos acuáticas sepamos dar los primeros auxilios”,
Denunció la “estafa” de varios extintores con los que contaban y “aparecían con la etiqueta de que estaban en buen estado, de que estaban vigentes y estaban realmente vacíos, el polvo químico que se utiliza estaba apelmazado, los seguros estaban rotos, las válvulas descompuestas”.
Aun así, los trabajadores aprendieron que en “en caso de que una lancha naufrague, sabemos cómo mantener la calma, obviamente sabemos que todas las embarcaciones deben llevar chalecos salvavidas que alcance los 150 kilogramos por persona”.
Suástegui Muñoz contó que en el curso también realizaron la “práctica de un torpedo, de esta manera se puede avanzar hasta llegar a un lugar seguro; también nos enseñaron a hacer una rosa cerrada y abierta, esto con la finalidad de que los pies hagan una especie de señal que pudiera identificarse desde lejos”.
Indicó que las autoridades van a estar al pendientes de la Semana Santa y “nosotros debemos de estar con nuestros documentos, con nuestras embarcaciones bien, pero también concientizados y capacitados para brindar un rescate de primeros auxilios, de incendio o de un naufragio”.
Se le preguntó cómo este curso se enmarca en el proceso de conversión de la zona costera de Acapulco en CIP promovido por Fonatur y el prestador de servicios turísticos respondió:
“Nos dicen que somos parte del problema y nosotros decimos que no, somos parte de la solución, esto es una obligación moral, ética, legal de parte de nosotros”.
Minutos antes de comenzar una reunión más con Fonatur, Suástegui Muñoz dijo que éste “se encuentra totalmente extraviado en Acapulco, no saben qué hacer, no saben cómo entrarle a una limpieza, no saben este tipo de cuestiones que nosotros hace más de 30, 40 años, llevamos a cabo este tipo de actividades en la playa”.
Dijo que los prestadores de servicios están en un proceso de aprendizaje, pero pueden aportar al proyecto, además les “inquieta” la inversión de 8 mil millones de pesos anunciados porque hay un antecedente de millones de pesos invertidos por el gobierno español para el saneamiento de la bahía que fueron robados “por políticos corruptos y mañosos del pasado”.
“Acapulco no puede seguir en el abandono, Acapulco tiene que seguir adelante, pero tampoco estamos de acuerdo con proyectos como el Maribús, por ejemplo, cuando sabemos que hay una pobreza muy sentida, muy marcada” en la Costera, donde contrasta la riqueza de los condominios con la pobreza de los trabajadores, dijo.
Suástegui Muñoz pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que tome en cuenta a los trabajadores de las playas, “el proyecto de Fonatur va a avanzar siempre y cuando tomen en cuenta a la primera cara de Acapulco a los turistas, que somos los prestadores de servicios turísticos”.