Les pidió en un encuentro apoyar a las madres buscadoras de desaparecidos y a las mujeres con proyectos de economía solidaria, porque son acciones que rechazan la violencia
Marzo 19, 2026
Ramón Gracida Gómez
En un encuentro de la Asociación Femenil de Ejecutivas de Empresas Turísticas (AFEET) Guerrero, la promotora de la paz en Acapulco, Blanca Villalba, destacó que se debe exigir la equitativa distribución de la riqueza y los bajos niveles de corrupción como “pilares” de la construcción de la paz.
La integrante de la sociedad civil acapulqueña llamó a la veintena de empresarias que se dieron cita ayer en el restaurante Jaguar a apoyar a las madres buscadoras de desaparecidos y a las mujeres con proyectos de economía solidaria, porque también son acciones que forman parte de la construcción de la paz en el municipio.
Durante más de media hora la reconocida promotora cultural del municipal apeló a que las empresarias acapulqueñas favorezcan el diálogo y explicó que trabajar por la cultura de la paz “es fomentar valores, actitudes, comportamientos que rechazan la violencia, prevén, evitan conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar problemas mediante el diálogo y la negociación”.
Puso de ejemplo el diálogo que propició cuando era presidenta del patronato del DIF municipal en el gobierno suplente de su finado esposo Luis Uruñuela Fey (2015), durante el conflicto por la toma del Ayuntamiento a raíz del movimiento por la presentación de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa.
También expuso algunos pasajes del historial de su activismo social, como el rescate de la zona arqueológica de Palma Sola y la formación de la organización de Acapulco por la paz, en la que también estuvieron involucrados el sacerdote Jesús Mendoza Zaragoza y la Universidad Loyola del Pacífico, y que transmutó en el colectivo Guerrero es Primero.
Con base en la metodología del Instituto para la Economía y la Paz, la profesora jubilada de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) enlistó los “pilares” de la construcción de la paz que se deben exigir de forma colectiva y en coordinación con los gobiernos, el primero de ellos es la equitativa distribución de la riqueza.
“No es que acudamos al paternalismo, sino crear fuentes de trabajo”, puntualizó este miércoles en la tarde.
También debe haber “bajos niveles de corrupción” y “mercado y negocio con respeto al medio ambiente”, expuso la promotora de la paz y criticó a las constructoras que destruyen manglares en Acapulco.
Los otros pilares son el respeto a los derechos humanos por parte de las autoridades, el libre flujo de información, la buena gobernanza y el alto nivel de capital humano, de este segundo la expositora invitó a las empresarias acapulqueñas a invertir en la capacitación de sus trabajadores.
Blanca Villalba enfatizó la existencia de las violencias visible e invisible, esta última expresada desde una perspectiva de la cultura y del género.
También diferenció entre exigir una paz positiva, es decir, las “actitudes, instituciones y estructuras que estén creando y sostengan a las sociedades pacíficas”; y resignarse a la paz negativa, o sea, “la ausencia de violencia directa, pero existe miedo a la violencia”.
Además de promover la paz interior, Blanca Villalba les pidió a las empresarias acapulqueñas a involucrarse en la reparación de la energía eléctrica del corredor cultural a un costado del Fuerte de San Diego porque es un atractivo turístico.
