EL-SUR

Lunes 24 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Economía  

Rechazan ambientalistas, arquitectos, creadores y ciudadanos el proyecto de Jardín del Puerto

Unas ochenta personas se reúnen para pedir que un 80 por ciento del lugar sea para áreas verdes y no convertirlo en un centro comercial. Piden a la presidenta Claudia Sheinbaum que cumpla su palabra sobre que el lugar sería para uso y disfrute de actividades principalmente culturales

Agosto 21, 2025

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Ambientalistas, arquitectos e ingenieros, así como miembros de la comunidad cultural de Acapulco, reiteraron ayer por la tarde su rechazo al actual proyecto del Jardín del Puerto que desarrolla la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco por ser principalmente de corte comercial.
Aglutinados en un grupo de unas ochenta personas y frente a la entrada de dicho jardín, hicieron además un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum, primero, para que rectifique el objetivo del jardín, y, segundo, cumpla su palabra sobre que el lugar sería para uso y disfrute de actividades principalmente culturales.
La ecologista Kay Mendieta recordó que se busca que en este jardín se distribuya un 80 por ciento de su superficie –5 mil metros cuadrados en total– para la naturaleza y cultura y 20 por ciento para servicios como las taquillas del Marinabus baños y otros servicios.
Es hora que la ciudadanía de Acapulco se escuche, dijo, y relató que se han acercado a las autoridades de la Marina y a la propia Asipona a platicar sobre el daño que este proyecto comercial le hace al puerto “pero hacen lo que quieren con los espacios públicos”.
“Este (jardín) es el corazón de Acapulco, el corazón con el que late Acapulco”, afirmó la activista señalando que hay que empezar a luchar por él, invitando a la gente a que el próximo sábado 23 de agosto a las seis de la tarde se reúnan para una campaña de reforestación.
Por su parte, el vicepresidente de la región V del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) Manuel Ruz Vargas, cuestionó la creación de un nuevo centro comercial en el lugar que nadie pidió y declaró que lo que se quiere es tener una gran área verde en el jardín y recuperar además la vista al mar.
De hecho, recordó que desde el sexenio del presidente Miguel Alemán (1946-1952) que se construyó un primer hotel pegado a la playa, y luego eso se replicó por toda la Costera Miguel Alemán por lo que dicha vista al mar no se ha recuperado y por el contrario se ha extendido.
No obstante, dijo tener confianza en el gobierno de la presidenta Sheinbaum “para preservar este patrimonio natural y cultural para dejárselo a las nuevas generaciones”.
En su oportunidad, la gestora cultural Citlalli Guerrero solicitó a las autoridades de Marina, del Fondo Nacional de turismo (Fonatur) y la propia Asipona que desarrolla el proyecto, una reunión para que escuchen las verdaderas necesidades de los acapulqueños pues señaló “estamos a tiempo de revertir este proyecto”, reiterando que no hay necesidad de tener otro centro comercial que sólo beneficiará a franquicias y no a comercios locales y sí de tener un pulmón verde, los cuales escasean en la ciudad al igual que los espacios culturales.
“Hago un llamado a la conciencia, apelo a este apoyo que la presidenta manifestó a los colectivos culturales de Acapulco para que este espacio, como ella lo comprometió (el pasado lunes 11 de agosto en su conferencia matutina), sea un espacio cultual, un espacio de los acapulqueños”.
Entre los asistentes estuvieron el ecologista Efrén García Villalvazo, el oceanólogo Juan Barnard, la activista Linayme Reyes y los arquitectos Luis Ramos, Anahí Gatica y Saúl Ramos Alarcón.
Del mismo modo, el escultor Jorge Alfaro y los artistas plásticos Luis Vargas, Manuel Valdovinos, Gerardo M. Ríos y el grabador Oswaldo Pita.
Igualmente los escritores Abisaí Benítez, Marianela Fiesco y los actores Rodolfo Soto, Gabriel Brito, Alet Rojas y Nelly Jaimes, entre otros.
A ellos se sumaría más tarde el actor y director teatral Manuel Maciel Campos quien realizó un sencillo performance con el que protestaron –ya de noche y con las luces del celular– con la participación de los asistentes, quienes recibieron algunos folletos con información sobre el proyecto de jardín de la Asipona y propuestas para modificarlo en favor de los acapulqueños.