Rechaza el equipo negociador mexicano las propuestas de modificar las reglas de origen para el sector automotor, la temporalidad agrícola y la cláusula de terminación, explica Moisés Kalach, director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales
Ulises Díaz / Agencia ReformaCiudad de México
Noviembre 21, 2017
El equipo negociador mexicano en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) ya respondió formalmente a Estados Unidos que no aceptará las propuestas de modificar las reglas de origen para el sector automotor, la temporalidad agrícola y la cláusula de terminación, expuso en entrevista Moisés Kalach, director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales (CCENI).
En la quinta ronda de renegociación, que se lleva a cabo en la Ciudad de México y concluirá hoy, el país ya comunicó al equipo estadounidense que es inaceptable la propuesta de elevar el contenido regional en autos a 85 por ciento de los insumos y que de esto el 50 por ciento sea forzosamente de fabricación en Estados Unidos.
“En la parte de automóviles ya respondimos que no hay contrapropuesta, se dijo que no a la propuesta que hicieron, simplemente se está aportando información sobre por qué la implementación no es viable”, dijo Kalach, quien lidera el trabajo de la iniciativa privada en el cuarto de junto.
Esto refuerza los comentarios que previamente hizo Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), cuando enfatizó que la posición de la industria instalada en México es no pedir que se cambie el sistema que actualmente funciona.
Para esta ronda en específico, la tarea de los negociadores mexicanos fue demostrar a sus contrapartes estadunidenses con datos y cifras relativas al sector cómo es que en realidad la propuesta es inoperante y sólo lesionaría la industria en los tres países.
Otro no rotundo fue a la proposición de estacionalidad para productos agroindustriales, donde Estados Unidos planteó la posibilidad de crear un calendario estacional que restrinja las exportaciones mexicanas y estos puedan entrar con preferencias a ese mercado sólo cuando no haya oferta local.
“La respuesta del equipo mexicano fue “no, no se puede aceptar”; no hay una contrapropuesta sino que simple y concretamente no se puede”, dijo el titular del CCENI.
Respecto a la cláusula de terminación del acuerdo (Cláusula Sunset), en la cual Estados Unidos propone una especie de muerte súbita al Tratado cada cinco años, tanto México como Canadá ya dijeron que no es operante y que, en todo caso, se aceptaría que haya una revisión periódica pero que no necesariamente lleve a la terminación del TLC.
Kalach dijo que en esta quinta ronda se han registrado avances pero que podrían ser mucho más significativos si no fuera por la resistencia que está poniendo la Administración estadunidense.
“El equipo mexicano está poniendo propuestas, contrapropuestas y comentarios en la mesa, pero el USTR (Representante Comercial de Estados Unidos) no necesariamente está respondiendo; hay algunos capítulos en los que aparentemente se podrían tener avances o casi cerrar pero no se ha visto esa voluntad de ir progresando del equipo estadunidense”, indicó.
Medios canadienses prevén en Montreal la sexta ronda
La sexta ronda de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) se realizaría a fines de enero en Montreal y no en la capital de Canadá, Ottawa, de acuerdo con medios canadienses.
Una fuente familiarizada con las conversaciones comentó que las pláticas se mudarán a la segunda ciudad más grande de Canadá por factores políticos y logísticos; por ejemplo, que Montreal tiene más habitaciones de hotel que la capital.
“Nos enorgullece destacar la diversidad de Canadá para nuestros socios del TLC y esperamos darles la bienvenida a Montreal”, dijo la fuente a The Canadian Press.
Agregó que los canadienses incluso querían celebrar una ronda en Quebec para resaltar la importancia de la manufactura en varias partes del país.
“Quebec es un exportador importante”, mencionó.
En la ronda anterior de Canadá, celebrada en Ottawa, los negociadores fueron alojados en hoteles ubicados en partes remotas de la ciudad y transportados incluso en autobuses escolares a edificios gubernamentales, alejándose de posibles interesados en el evento.