Amenazas, secuestros, ataques físicos, desplazamiento interno, extorsión, discriminación, empobrecimiento y problemas a la salud son las principales afectaciones que viven las activistas, de acuerdo con el más reciente informe de la organización internacional
Julio 09, 2025

Nadia Rosales / Agencia Reforma
Ciudad de México
Enmarcadas por un estado de conmoción persistente y crisis prolongada a raíz de las desapariciones en México, las mujeres buscadoras de este país también libran atentados contra su integridad; el objetivo: detener su labor para hallar a los más de 367 mil 328 desaparecidos oficiales en territorio nacional.
Las amenazas, secuestros, ataques físicos, desplazamiento interno, extorsión, discriminación, empobrecimiento y problemas a la salud son las principales afectaciones que las rastreadoras denunciaron vivir.
En el reciente informe, Desaparecer otra vez. Violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México, que elaboró Amnistía Internacional, 97 por ciento de las 600 activistas encuestadas reconocieron haber enfrentado algún tipo de violencia.
Las víctimas indicaron que en las tareas que realizan para encontrar a sus seres queridos incluso se han colado integrantes de la delincuencia organizada y hombres armados, quienes las vigilan y siguen.
Alrededor de 45 por ciento señalaron haber recibido amenazas verbales o por escrito, 39 por ciento contestó alguna llamada telefónica que buscaba extorsionarlas, 31 por ciento enfrentó corrupción, 27 por ciento recibió acoso de autoridades, 24 por ciento se mudó a otro lugar dentro de su mismo estado, 10 por ciento fue víctima de tortura y 6 por ciento, de secuestro.
“Mi casa fue baleada, fueron 100 balazos, estaba con mis hijas, fue espantoso. Nos pusimos en el piso, nos tuvimos que salir un tiempo de la casa. Estoy espantada. No es fácil superar esto. A partir de que pasa esta situación ya no eres libre. Se pierde absolutamente todo, la paz, la tranquilidad, el sueño”, indica uno de los testimonios de buscadoras recopilados por Amnistía.
Buscadoras en México presentan deterioro en su salud física y mental, advierte el informe
Además de un alto riesgo para su seguridad personal, la labor de búsqueda de sus seres queridos desaparecidos supone para muchas mujeres el deterioro de su salud y de su situación económica, advierte un informe de Amnistía Internacional (AI).
Desaparecer Otra Vez, presentado ayer, fue elaborado a partir de las respuestas de más de 600 mujeres buscadoras de 30 entidades a un cuestionario elaborado por la organización civil, así como de grupos focales y testimonios.
Estimaciones de sociedad civil, señala, contabilizan actualmente a al menos 234 colectivas de familiares de personas desaparecidas, conformadas en más de un 90 por ciento por mujeres.
Destaca el grave peligro en el que las buscadoras ejercen su labor, que se traduce en muchas ocasiones, alerta, en asesinatos, desapariciones, amenazas, ataques y extorsión.
Al menos 16 de esas mujeres, indica, fueron asesinadas entre 2011 y mayo de este año.
Remarca que las mujeres buscadoras asumen la tarea de la búsqueda de personas desaparecidas, que es responsabilidad del Estado.
“Las buscadoras rara vez acuden a las autoridades para denunciar o solicitar apoyos. Esto se debe, en gran medida, a la desconfianza que les tienen, pero también en la cooptación del crimen organizado de servidores públicos”, indica.
“Las autoridades que han sido creadas para hacer frente a las violencias y afectaciones que viven las mujeres buscadoras han respondido con una violencia más, la institucional, al ser deficientes y omisas en brindar la protección que ellas requieren”.
En tanto, advierte, la gran mayoría de buscadoras ha tenido afectaciones en materia de salud física y mental, destacando la depresión, el insomnio y la aparición de enfermedades o el deterioro de enfermedades preexistentes.
“Además, las mujeres buscadoras dedican sus recursos económicos y sociales a la búsqueda, en detrimento de sus propias condiciones de vida digna, más cuando provienen de contextos de empobrecimiento, escasos recursos y/o empleos precarizados”.
El informe reconoce que se han registrado algunos avances en el reconocimiento de buscadoras como defensoras de derechos humanos.
“Sin embargo, aún existen retos importantes para la incorporación de buscadoras que no son líderes o tienen un perfil tan visible. Adicionalmente, no se aplica un enfoque integral con perspectiva de género y de infancias en las medidas que se otorgan, y no se evalúa adecuadamente la efectividad de las medidas y el seguimiento de los casos”.
“Somos codependientes para poder dormir”, indica testimonio
“Nuestras casas parecen farmacias, compramos miles de cosas porque nuestro cerebro no da. La mayoría somos codependientes para poder dormir”, indica el testimonio de una madre buscadora incluido en el informe de Amnistía Internacional.
El organismo y los colectivos detectaron que 13 por ciento de casos de afectación a la salud de personas que buscan a sus familiares desaparecidos se deben al consumo problemático de sustancias.
Las buscadoras han resentido nuevas enfermedades y el empeoramiento de condiciones previas, entre ellas colitis, gastritis, diabetes, problemas de presión, afectaciones a la tiroides e incluso cáncer. Aunque el insomnio y la depresión son las más frecuentes, 23 por ciento se ha lesionado durante una búsqueda.
Los pensamientos e intentos de suicidio también se han hecho presentes, problemas de nervios y sentimientos de culpa, entre otros.