Alrededor de cuatro mil indígenas desplazados de Chalchihuitán retornaron este martes a sus comunidades de origen, con el riesgo por la presencia de grupos que no han sido desarmados, por lo que responsabilizaron a los gobiernos estatal y federal de lo que pueda ocurrirle a las familias. Las familias desplazadas echaron en bolsas de plástico … Continúa leyendo Entre riesgos, regresan a sus comunidades casi 4 mil indígenas desplazados de Chiapas
Agencia ProcesoSan Cristóbal de las Casas
Enero 03, 2018
Alrededor de cuatro mil indígenas desplazados de Chalchihuitán retornaron este martes a sus comunidades de origen, con el riesgo por la presencia de grupos que no han sido desarmados, por lo que responsabilizaron a los gobiernos estatal y federal de lo que pueda ocurrirle a las familias.
Las familias desplazadas echaron en bolsas de plástico sus pocas pertenencias, y con los plásticos que utilizaron para guarecerse todo este tiempo, cubrieron sus cuerpos para iniciar una larga caminata en medio de la niebla, el frío y la lluvia.
Según los párrocos de Simojovel y Chalchihuitán, Marcelo Pérez Pérez y Sebastián López López, respectivamente, 3 mil 858 personas dejaron los campamentos improvisados para regresar a sus casas.
Pérez Pérez dijo que se trata de un retorno parcial, pues mil 165 personas se rehusaron a dejar los albergues ante el temor a ser agredidos por los miembros del grupo armado de Chenalhó.
De acuerdo con el párroco, los casi 4 mil desplazados que decidieron emprender el retorno lo hicieron porque ya están cansados de vivir en condiciones tan precarias fuera de sus casas y lejos de sus tierras donde se encuentran sus milpas y huertas, y no porque haya seguridad, como lo señaló el gobierno estatal.
Los indígenas externaron que cualquier agresión o crimen en su contra será responsabilidad de los gobiernos estatal y federal, porque el grupo que opera del lado de Chenalhó no han sido desarmados y portan armas de grueso calibre, como cuernos de chivo y R-15.
Algunos de los desplazados pertenecen a las comunidades de Pom y Ch’en Mut, alejadas de la línea limítrofe con Chenalhó, cuyos pobladores los sacaron por la fuerza para reclamarles 350 hectáreas de tierras que, en días recientes, un tribunal agrario resolvió que les pertenece.
Los párrocos coincidieron en que su regreso es “de alto riesgo”, pero en la primera agresión volverán a refugiarse en sus albergues. Reconocieron que si bien las autoridades estatales y federales han movilizado policías e incluso del elementos del Ejército, hasta ahora no han sido desarmados los encapuchados que perpetraron el desalojo hace dos meses.