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Jueves 30 de Julio de 2026

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EU confirma su decisión de no renovar el T-MEC por un plazo de 16 años; pide revisiones anuales

Washington rechaza el acuerdo “en su forma actual” y anuncia que seguirá dialogando con México y Canadá “para abordar las deficiencias del Tratado y nuestros déficits comerciales con estos países”. El tratado permanecerá vigente durante otra década, siempre y cuando ningún país decida retirarse

Julio 02, 2026

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ofreció una conferencia de prensa para dar detalles sobre las futuras negociaciones respecto al T-MEC Foto: Cuartoscuro

Agencia Reforma

Washington / Ciudad de México

El Gobierno estadunidense confirmó este 1 de julio su decisión de no renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por un plazo de 16 años y, en su lugar, optará por realizar revisiones anuales del pacto, una medida que podría generar incertidumbre para las empresas que producen bienes en toda Norteamérica.
“De conformidad con el Tratado, Estados Unidos, México y Canadá se reunieron virtualmente hoy para analizar el funcionamiento del T-MEC. Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual. En consecuencia, el T-MEC no se renueva (para el plazo de 16 años)”, informó la Oficina del Representante Comercial (USTR, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
“Estados Unidos continuará dialogando con México y Canadá para abordar las deficiencias del Tratado y nuestros déficits comerciales con estos países. Sin embargo, el Tratado permanece vigente hasta que se resuelvan estos asuntos o hasta su terminación”, añadió.
De este modo, el T-MEC permanecerá vigente durante otra década, siempre y cuando ningún país decida retirarse.
Las revisiones anuales, en lugar de una renovación a largo plazo, abren la puerta a años de negociaciones polémicas sobre las normas que rigen las cadenas de suministro continentales y los bajos aranceles, vitales para los fabricantes de automóviles, los agricultores y las empresas energéticas.
Como se anunció previamente, Estados Unidos se reunirá con México la semana del 20 de julio para una tercera ronda de negociaciones bilaterales relacionadas con la revisión conjunta del T-MEC.
En declaraciones previas al anuncio oficial, el Representante Comercial estadunidense, Jamieson Greer, afirmó que la Administración Trump no estaba dispuesta a aprobar el Tratado sin más.
“Creemos que existen problemas sustanciales”, declaró Greer en una entrevista con Bloomberg News este miércoles, añadiendo que se necesitan varios cambios para corregir los desequilibrios.
Si bien la decisión de Estados Unidos no es una gran sorpresa, representa un giro radical para el Presidente Donald Trump, quien impuso el T-MEC original en 2020 y en su momento lo calificó como el “mejor y más importante acuerdo comercial jamás firmado”.
Trump se desencantó con el Tratado durante su segundo mandato, en parte porque protege amplios sectores del comercio de los aranceles que pretendía imponer y no hizo mucho por abordar los déficits comerciales con México y Canadá.
Las posibles perturbaciones y el amplio impacto económico son evidentes: el T-MEC impulsó la actividad económica entre los tres países, que en conjunto representan casi un tercio del producto interno bruto mundial.
El comercio intrarregional superó los 1.6 millones de millones de dólares en 2024.

Hay “limites evidentes” en la negociación del T-MEC, dice Sheinbaum antes del anuncio de Estados Unidos

La presidenta Claudia Sheinbaum confió en que la revisión anual del T-MEC no genere incertidumbre para las inversiones en México tras asegurar que su Gobierno ha defendido el desarrollo económico sin ceder en temas de soberanía ni en medidas que afecten a las familias mexicanas.
La Mandataria se pronunció sobre el tema planteamiento horas antes de que el Gobierno de Estados Unidos confirmara su decisión de no renovar el Tratado por un nuevo periodo de 16 años y optara por mantenerlo vigente hasta 2036, sujeto a revisiones anuales.
-¿Estas revisiones más constantes no podrían generar incertidumbre en las inversiones en México?, se le preguntó.
“No queremos que eso ocurra, por eso México ha puesto todo de su parte siempre con los límites evidentes que tenemos para garantizar el desarrollo de nuestro país, los empleos y las empresas.
“También siempre sin ceder cosas que no podemos ceder, desde la soberanía hasta otras medidas que nos han pedido que no podemos nosotros ceder, porque tenemos nosotros también que poner en primer término la economía de las familias mexicanas”, respondió.
Sheinbaum explicó que el artículo 34.7 del Tratado establece que, si alguno de los tres países no confirma su intención de prorrogarlo por otros 16 años, el acuerdo continúa vigente durante el resto de su plazo, pero entra en un esquema de revisiones anuales.

Ebrard descarta impactos sobre el crecimiento o la inversión

Aunque Estados Unidos rechazó renovar el T-MEC de manera automática, Marcelo Ebrard, Secretario de Economía, señaló que debido a que los mercados ya daban por descontado esta resolución no se prevén impactos sobre el crecimiento económico o la llegada de Inversión Extranjera Directa (IED).
En conferencia de prensa, el funcionario aseguró que la posición de Estados Unidos era clara hace tiempo.
“Yo pensaría que el mercado ya asumió que va a ser una revisión anual, no es una sorpresa, es algo que ya se había previsto y por lo tanto la tendencia en la Inversión Extranjera Directa yo no veo que sufra un cambio imprevisto, porque ya lo tienen considerado”, afirmó.
La mayor preocupación para el crecimiento económico, dijo Ebrard, será el efecto que tenga la sustitución de importaciones de mercados como los asiáticos, que incluso puede acelerar la demanda nacional.
“Respecto a lo que puede ser el impacto de la revisión anual, pienso que va a depender de cómo la manejemos y que alcance tenga poder estimar qué efectos pueden ser negativos, que es lo que está discutiendo. Hoy por hoy veo que el mercado ya lo asumió que va a ser así”, apuntó.
Así, a partir de la resolución de este día, el trabajo se enfocará en reducir la incertidumbre por medio de la definición del proceso.
Además, Ebrard acotó que no hay ninguna diferencia relevante, que no pueda resolverse en las próximas revisiones.
Sin embargo, explicó que mientras que Estados Unidos y Canadá han expresado afectaciones a los empleos locales y preocupación por la dependencia en importaciones fuera de la región, México insiste en la reducción de aranceles.
Nosotros hemos planteado que no estamos de acuerdo en la coexistencia del Tratado con aranceles tipo la 232, acero, aluminio y los automotrices.
“No estamos de acuerdo en que no se tome en cuenta el componente regional, en el caso de la industria automotriz, ni en la estacionalidad del campo”, detalló.
Reiteró que al momento no hay una estimación de cómo se realizará el proceso de revisión, pero por la lógica de la anualidad, el primer proceso debe concluir este año. Así, si en adelante los tres países alcanzan un consenso, las revisiones podrían suspenderse y renovar por 16 años más.

Propone funcionario de Trump requisito de “contenido estadunidense” para bienes industriales

La Administración Trump busca endurecer las reglas de origen no sólo en automóviles sino las que aplican a otros bienes industriales no especificados bajo el tratado de comercio regional (T-MEC) exigiendo un requisito de “contenido estadunidense” para poder gozar de beneficios arancelarios.
Justo el día en que la Oficina del Representante Comercial anunció que busca cambios a la operación del T-MEC antes de comprometerse a extender la vida del acuerdo con México y Canadá más allá de 2036, un alto funcionario de EU exigió un requisito de “contenido estadounidense” para bienes industriales.
“Creemos que es necesario fijas reglas igualmente robustas para otros bienes industriales más allá del sector automotriz”, dijo el alto funcionario estadunidense a reporteros en Washington recordando el endurecimiento de la regla de origen automotriz durante la negociación del T-MEC entre 2017 y 2020.
A finales de mayo, medios en EU reportaron que la Administración Trump busca incluir un requisito explícito de 50 por ciento de contenido estadunidense en la regla de origen para autos en la actual revisión del T-MEC, pero ahora la Administración deja claro que irán por otros bienes industriales.
“Cuando renegociamos el TLCAN (de 1994) para convertirlo en T-MEC, nos centramos en las reglas de origen para autos, buscando un mayor contenido regional y una indicación de contenido estadounidense. Esto es útil, pero creemos que debemos endurecer las reglas”, dijo el alto funcionario.
“En lo que respecta a las negociaciones con México, las reglas de origen son cruciales… Nuestra expectativa es que en algunas de estas reglas de origen se incluya cierto nivel de contenido estadunidense, lo que contribuirá a reducir el déficit (comercial de EU con México)”.
Además de la industria automotriz, México exporta múltiples tipos de bienes industriales a EU destacando entre ellos productos como computadoras, dispositivos médicos y equipos electrónicos que pudieran ser afectados si EU logra incluir un requisito de “contenido estadounidense” como parte del T-MEC.
“Lo que no queremos es una situación en la que lleguemos a un acuerdo con México, impongamos aranceles al resto del mundo y todos digan: ‘Bien, mudemos toda (la producción) a México e importemos los productos a EU libres de aranceles’. Eso no tiene sentido para nosotros”, dijo el alto funcionario de EU.
Actualmente, la Administración Trump lleva a cabo rondas de pláticas bilaterales con México alrededor de temas del T-MEC en las que, de acuerdo con el funcionario estadunidense, sus contrapartes mexicanas han mostrado interés en el tema de endurecimiento de la regla de origen para otros bienes industriales.
Durante la negociación del T-MEC, México, EU y Canadá acordaron endurecer la regla de origen para autos incrementando su requisito de contenido regional de 62.5 por ciento a 75 por ciento además de exigir que al menos 40 por ciento de la producción ocurra en países de altos salarios.