Según la investigación periodística Paradise Papers en la que participó el semanario Proceso, al me-nos 62 mexicanos, entre magnates, empresarios, personajes vinculados con políticos e incluso futbolistas que juegan en Europa, eligieron el paraíso fiscal de Malta para operar sociedades offshore
EFECiudad de México
Noviembre 06, 2017
Numerosos personajes relevantes del poder en México utilizan paraísos fiscales en diversas partes del mundo como plataforma de operaciones para potenciar sus ganancias, entre ellos los empresarios Carlos Slim, Enrique Coppel y Ricardo Salinas Pliego, publicó ayer el semanario Proceso.
Proceso participó en la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) denominada Papeles del Paraíso (Paradise Papers), que involucró a 382 periodistas de casi 100 medios de comunicación que analizaron más de 13 millones de documentos de “territorios opacos”.
De acuerdo con el semanario, parte de la fortuna y del imperio internacional de telecomunicaciones de Carlos Slim Helú, el hombre más rico del país, se gestó desde el paraíso fiscal de Bermudas, sede del despacho de servicios offshore Appleby.
Refirió que en el año 2000, su empresa de telefonía celular América Móvil cofundó la sociedad Telecom Americas Ltd. en las Bermudas –donde las corporaciones de capital extranjero no pagan impuestos–, junto con las firmas Bell Canada International y SBC Communications.
La publicación sostuvo que la sociedad resultó una pieza clave de Slim para asentarse en Sudamérica.
En febrero de 2001, añadió, Telecom Americas compró 950 millones de dólares de acciones del gigante Tess, que posteriormente se renombró Claro Brasil, y en julio del año siguiente América Móvil compró las participaciones de Bell y SBC en Telecom Americas, y se quedó sola al frente.
“Una revisión exhaustiva de los más de 6 millones de archivos internos del despacho Appleby muestra que Slim sólo fue uno de los actores relevantes del poder en México que acudieron al mundo offshore, a veces desde hace más de tres décadas, y ello con distintos propósitos”, expuso.
Señaló que la incorporación de estructuras offshore es una práctica legal, siempre y cuando el dinero tenga un origen lícito y los beneficiarios, ya sean individuos o empresas, reporten sus entidades al Servicio de Administración Tributaria (SAT).
“Algunas de las empresas y los personajes más acaudalados del país, ya sean financieros, magnates, contratistas de Pemex e incluso miembros destacados de los Legionarios de Cristo –la congregación católica fundada por el polémico sacerdote Marcial Maciel–, encontraron en Appleby un aliado para incorporar estructuras offshore y maximizar sus ganancias en los paraísos fiscales”, anotó.
Por otro lado, Proceso aseguró que al menos 62 mexicanos –magnates, empresarios, personajes vinculados con políticos e incluso futbolistas de renombre que juegan en Europa– eligieron el paraíso fiscal de Malta para operar sociedades.
Entre ellos destacó a Enrique Coppel Luken, ex presidente de Grupo Coppel, quien compró todas las acciones de Yachting Solution Malta Limited en junio de 2012.
Indicó que las autoridades maltesas diseñaron una legislación tributaria particularmente favorable a los dueños de yates, pues además de ofrecer bajos costos para el registro de naves, exime de impuestos a sus dueños, no restringe la nacionalidad de la tripulación y no interfiere en la venta o renta de los barcos, entre otras ventajas.
Añadió que el 30 de septiembre de 2014, Coppel incorporó una segunda entidad en el paraíso fiscal, llamada Magtor Limited. “Para ello obtuvo el apoyo del financiero alemán Martin Marschner, residente en el paraíso fiscal de Mónaco”, acotó.
El semanario enfatizó que Malta es “una de las pocas jurisdicciones offshore con las que México no ha firmado un Acuerdo de Intercambio de Información Tributaria”.
También señaló que empresarios mexicanos y corporaciones extranjeras con operaciones en México usan a Barbados como una plataforma de operación e inversión libre de impuestos, gracias a los incentivos que otorga el pequeño país antillano con el que México tampoco tiene un Acuerdo de Intercambio de Información Tributaria.
“Fue hacia esa isla que Ricardo Salinas Pliego, el dueño de Grupo Salinas y cuarto hombre más rico del país, decidió trasladar su sociedad luxemburguesa Codisco Investments Sàrl en octubre de 2013”, contó Proceso.
Dicha compañía, creada en Luxemburgo en 2003, es homónima de Codisco Investments LLC, “una empresa que el dueño de TV Azteca incorporó en Delaware y que la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) identificó en un fraude operado en la compra de acciones de Unefón en septiembre de 2006”.
“De acuerdo con la autoridad bursátil estadunidense, Salinas Pliego hubiera ganado más de 109 millones de dólares en este esquema fraudulento”, puntualizó.
Los documentos analizados por los periodistas fueron obtenidos por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos con el ICIJ y 97 medios aliados, entre ellos Proceso.
Destapan “paraíso” de Gamboa Pascoe
En febrero de 2015, Joaquín Gamboa Pascoe, entonces líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) –uno de los pilares del Partido Revolucionario Institucional (PRI)–, organizó un homenaje para sí mismo y develó una estatua en su honor, arropado por sus correligionarios. Un año más tarde –en febrero de 2016–, murió dejando una herencia a su esposa e hijos de no menos de 15.5 millones de dólares que ocultó durante años en paraísos fiscales.
“¿Qué? ¿Si los trabajadores están jodidos yo también?”, solía responder cuando alguien lo interpelaba por sus autos de lujo. Las finanzas del líder sindical estaban, en efecto, muy lejos del mundo de los trabajadores a los que representaba: sólo entre 2014 y 2015 –poco antes de su fallecimiento–, recibió depósitos por millones de dólares en bancos de Alemania, Estados Unidos, Canadá e Inglaterra.
El nombre de este dirigente obrero, que inició su carrera en los sindicatos oficialistas desde la década de los 70 y representó a su partido en varias ocasiones como senador y diputado, fue localizado entre los 13.4 millones de registros revisados en el Paradise Papers, la nueva cobertura global organizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) con base en información conseguida por el diario alemán Süddeutsche Zeitung.
Los archivos involucraron operaciones de la firma de abogados offshore Appleby, así como información de registros de la propiedad en 19 países. Durante más de un año, 380 periodistas de 67 países revisaron esos documentos, entre ellos quienes trabajan para Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Desde 1982, Gamboa Pascoe creó en Islas Caimán el fideicomiso Burma 2000 como una fachada para ocultar los movimientos de efectivo en Karin Corporation, una offshore panameña. Ambas funcionaban como capas de una cebolla; una escondía a la otra.
En ese año, el líder sindical surgido de la industria textil terminaba su primer periodo como integrante de la Cámara alta, el más importante de su trayectoria política pues en ese tiempo llegó a ser presidente de la Gran Comisión del Senado y líder de la bancada del PRI. Era el fin del sexenio de José López Portillo, uno de los gobiernos más cuestionados por actos de corrupción.
En noviembre de 2007, el despacho Appleby recibió una carta firmada por Alejandro Gamboa, hijo del líder obrero, pidiendo que cancelaran el fideicomiso en Islas Caimán. La sociedad panameña aún está abierta.
Este dirigente obrero no fue el único mexicano que apareció en el Paradise Papers, existen otros –empresarios en su mayoría–, quienes llevaron sus inversiones en paraísos fiscales. (Daniel Lizárraga y Raúl Olmos / Especial MCCI / Agencia Reforma / Ciudad de México).