A un mes del sismo de magnitud 8.2 que sacudió a la región Istmo, los habitantes de al menos 10 municipios acusaron olvido de las autoridades, la urgencia para la demolición de viviendas y la reconstrucción de nuevos hogares, y la deficiente entrega de apoyos. A eso se suma el miedo por las más de … Continúa leyendo Habitantes de 10 municipios de Oaxaca señalan el olvido oficial a un mes del terremoto de 8.2
Benito Jiménez / Agencia ReformaOaxaca
Octubre 08, 2017
A un mes del sismo de magnitud 8.2 que sacudió a la región Istmo, los habitantes de al menos 10 municipios acusaron olvido de las autoridades, la urgencia para la demolición de viviendas y la reconstrucción de nuevos hogares, y la deficiente entrega de apoyos.
A eso se suma el miedo por las más de seis mil réplicas del sismo del 7 de septiembre, que han aflojado aún más las estructuras que quedan de pie.
Más de 50 mil habitantes duermen en la calle en Juchitán, Unión Hidalgo, Tehuantepec, Santa María Xadani, San Blas Atempa e Ixtaltepec.
Datos municipales establecen que sólo en Juchitán unas 15 mil personas pernoctan a cielo abierto ante la falta de respuesta de las autoridades federales y estatales para acelerar las demoliciones.
Ediles de siete municipios enviaron una carta al Presidente Enrique Peña para reclamarle la descoordinación y desinformación, y una entrega de víveres desordenada.
“Es evidente la deficiente coordinación de las instancias federales y estatales con las autoridades municipales. Prevalece la desinformación, los programas federales y estatales se aplican sin la debida inclusión y la participación de las autoridades locales”, reprocharon los Alcaldes.
En la misiva, fechada el 2 de octubre y de la cual Grupo REFORMA tiene una copia, acusaron que en la mayoría de los casos el censo de viviendas afectadas se hizo sin la participación municipal.
“En el caso de Juchitán, sin explicación alguna, los responsables de la Federación y el estado dejaron fuera a los brigadistas del Ayuntamiento cuando apenas se llevaba la mitad de las viviendas censadas. Estas conductas generan dudas, ante la falta de explicación”, anotaron los Ediles.
“De las miles de viviendas a derribar sólo se llevan algunas decenas”, protestaron las autoridades de Juchitán, Tehuantepec, Santa María Xadani, San Blas Atempa, Santiago Niltepec y Santa María Mixtequilla.
Los otros municipios afectados, donde sus habitantes reclaman un rezago en censos y apoyos, son Unión Hidalgo, San Mateo del Mar, Ixtaltepec, Santiago Lachiguiri y Tenango.
El derribo de viviendas afectadas por el sismo presenta un atraso de más del 80 por ciento sólo en Juchitán y Tehuantepec.
El tema puso en jaque a los pobladores de la región que duermen en la calle, pues ahora soportan los aguaceros y los vientos de más de 90 kilómetros por hora propios de la temporada.
“El rezago está en la demolición y el levantamiento de escombros, desde el 17 de septiembre que vino la titular de Sedatu y el gobernador Alejandro Murat a dar el banderazo para la demolición, y ya no regresaron, dejaron solo al Ayuntamiento.
“Sí es de reconocer que hay maquinaria del estado trabajando acá, pero no bajo el lineamiento ni al ritmo del programa que se diseñó para demoler”, recriminó el síndico de Juchitán, Manuel López Villalobos.
Sugieren recorte al gasto
El costo para la reconstrucción de las zonas afectadas por los sismos podría ser fácilmente superable si se deja de gastar de manera irracional, coincidieron especialistas.
Los economistas Gerardo Esquivel y Rolando Cordera coinciden en que es un mito la escasez de recursos planteada por el PRI y algunos legisladores, pues en un Presupuesto de más de 5 billones de pesos, como el de 2018, hay un amplio margen de ahorro.
Datos de la Cuenta de la Hacienda Pública Federal indican que, en partidas como asesorías, comunicación social, publicidad oficial y viáticos, el Gobierno federal gastó, en 2016, más de 50 mil millones de pesos adicionales a los aprobados en el Presupuesto de Egresos de ese año.
La suma de los gastos excedentes en nueve rubros que el gobierno se comprometió a reducir desde el primer año del sexenio superan la cifra de 45 mil millones de pesos que serán necesarios para reconstruir viviendas y escuelas, y para reparar el patrimonio histórico dañado por los sismos del 7 y 19 de septiembre en 11 entidades. (Martha Martínez / Agencia Reforma / Ciudad de México).