Christian Palma Montaño El Sur CdMx El profesor Nelson Vargas lleva esperando 10 años. Hace una década su hija Silvia fue secuestrada y asesinada. Hace 10 años que este hombre, deportista, ex funcionario de Estado, empresario, promotor deportivo, grita. Grita y no tiene respuesta. Desde 2007 la voz de Nelson Vargas se ha ido decolorando, … Continúa leyendo La espera del empresario Nelson Vargas; 10 años sin que sentencien a los asesinos de su hija
Septiembre 12, 2017
Christian Palma Montaño
El Sur CdMx
El profesor Nelson Vargas lleva esperando 10 años. Hace una década su hija Silvia fue secuestrada y asesinada. Hace 10 años que este hombre, deportista, ex funcionario de Estado, empresario, promotor deportivo, grita. Grita y no tiene respuesta.
Desde 2007 la voz de Nelson Vargas se ha ido decolorando, como el retrato de Silvia, su hija, en los pasillos de sus escuelas de natación.
El Profe, como se le conoce en la comunidad deportiva, ingresa al salón de un hotel ubicado en la calle de Mariano Escobedo, en la colonia Polanco de la Ciudad de México, con tranco pausado. No quiere hablar de competencias o de un evento acuático. Esta vez no asiste en pants y tenis –su uniforme de trabajo– sino de traje azul marino, corbata roja y acompañado de su abogado.
Ofrece una conferencia de prensa sobre la situación que guarda el caso de su hija Silvia, secuestrada y asesinada en 2007 al sur de la ciudad, por su ex empleado Oscar Ortiz González, en complicidad con sus hermanos Raúl y Cándido.
Vargas alza la cabeza, la mirada puesta en algún punto alto de la sala, endereza el índice de la mano izquierda y aprieta el puño derecho.
“¡Vergüenza es lo que me da cuando alguien me pregunta cómo veo la justicia en este país! ¡No es posible que a 10 años de la desaparición y asesinato de mi hija no se haga justicia!”, exclama.
En la pequeña sala de hotel sólo se escucha el matiz gutural dolido de sus palabras: “Soy un padre que se está volviendo loco porque no existe una sentencia de los asesinos de mi hija. Imagínense, yo, que he sido secretario de Estado, que tengo acceso a las más altas esferas de este país”.
Y menciona que desde ese 10 de septiembre de 2007 lo habló directamente con Felipe Calderón, entonces presidente, y con el procurador general de la República de ese sexenio, Eduardo Medina Mora. Después, en una reunión con Enrique Peña Nieto, ya siendo éste presidente de México, le advirtió que estaban a punto de soltar a uno de los asesinos de su hija. También lo ha hablado con magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
“Yo, que tengo para pagar despachos de abogados; él –voltea a su lado derecho–, Sergio Bravo, es mi cuarto abogado en el caso. Si a 10 años de ocurridos los hechos, no he recibido justicia alguna, ¿qué pueden esperar las demás personas de este país?”.
Nelson Vargas se exaspera ante la lentitud de la justicia. Aunque hay detenidos y éstos han aceptado su responsabilidad en la autoría material e intelectual del homicidio, “se les ha permitido aletargar por más de 10 años y de manera indefinida el proceso. Sigue sin haber sentencia para la banda de secuestradores de los hermanos Cándido, Raúl y Oscar Ortiz González”.
Por eso recurre a los medios. Porque sólo si sale a exigir justicia públicamente recibe alguna respuesta oficial. “Así lo demostré cuando después de un año de que los agentes federales que llevaban el caso de mi hija me ‘recomendaron’ callar y no hablar con los medios para no poner en riesgo su vida, salí por primera vez a dar una conferencia para denunciar el secuestro de Silvia. Una semana después, encontraron sus restos en una casa de seguridad en Tlalpan. Sólo así pude cremar sus restos y tener, al menos, sus cenizas”.
Ex presidente de la Federación Mexicana de Natación, ex titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Nelson Vargas insiste: han pasado 10 años del secuestro de Silvia Vargas y en este momento el caso se encuentra en el juzgado 16 de Distrito, con ocho personas detenidas y señaladas como responsables, pero ninguna de ellas sentenciada.
“Es tiempo de que exijamos de manera contundente a las autoridades dar respuesta a la solicitud de que se nos imparta justicia para que volvamos a sentir seguridad al transitar por las calles de este país”, dice Nelson Vargas y abandona el micrófono.