Ayuda humanitaria insuficiente, mala coordinación entre órganos estatales, actuación tardía, uso discrecional de los recursos y oportunismo político de funcionarios al entregar víveres. Estas fueron algunas de las observaciones que realizó un grupo de organizaciones de la sociedad civil durante una visita realizada a la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, devastada por el … Continúa leyendo Poca ayuda y oportunismo político en Oaxaca; no dejaremos que se lucre con la tragedia, advierte EPN
Agencia Proceso
Septiembre 19, 2017
Ayuda humanitaria insuficiente, mala coordinación entre órganos estatales, actuación tardía, uso discrecional de los recursos y oportunismo político de funcionarios al entregar víveres. Estas fueron algunas de las observaciones que realizó un grupo de organizaciones de la sociedad civil durante una visita realizada a la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, devastada por el terremoto del pasado 7 de septiembre.
La misión concluyó que el gobierno aportó una “respuesta inadecuada” en la zona y le pidió iniciar las labores de reconstrucción “en calidad de urgencia”, colocando a los habitantes de las comunidades afectadas “en el centro de los esfuerzos de atención”.
El grupo de organizaciones –Oxfam México, el Centro de Derechos Humanos Tepeyac del Istmo de Tehuantepec y PODER, entre otras– detectó que, en contraste con la falta de coordinación interinstitucional en las zonas de desastre, “existe una amplia presencia militar y de la policía federal en las comunidades visitadas”.
“Precandidatos y funcionarios públicos como Benjamín Robles Montoya, senador del Partido del Trabajo, y Samuel Gurrión Matías, diputado Local del Partido Revolucionario Institucional, han caído en el oportunismo al condicionar la ayuda humanitaria, entregándola únicamente a las personas cercanas al gobierno y a los partidos políticos, algunos incluso reetiquetan y recanalizan los víveres que llegan a la zona”, deploró la misión.
La misión de observación también subrayó que algunas empresas que generaron conflictos en la región por el desarrollo de megaproyectos juegan un “papel protagónico” en la respuesta humanitaria, sin certeza de que tengan “las capacidades y el conocimiento para realizar las labores de respuesta con los más altos estándares del derecho internacional humanitario”.
La Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee), el grupo de cabildeo de las empresas eólicas que operan en el país –y particularmente en la región del Istmo–, participó en la remoción de escombros, así como en el acopio y la entrega de despensas.
En la maquinaria de las empresas que participaron en las labores de limpieza fueron colocadas cartulinas con colores fosforescentes y la leyenda “Eólica del Sur”, el nombre de un megaproyecto eólico de Juchitán, diseñado para alimentar de energía a Femsa, la principal embotelladora de Coca Cola en México.
“No queremos que medie alguna entidad”
El presidente Enrique Peña Nieto dijo, por su parte, que el gobierno no permitirá que se lucre con las condiciones de emergencia en Chiapas y Oaxaca.
“Esta semana vamos a establecer distintos mecanismos de apoyo y ayuda directamente a las personas damnificadas; lo que no queremos es que medie aquí alguna entidad o quien pretenda discriminar el tipo de apoyos.
“No he dejado de recoger algunas notas, algunas imágenes, que en algunas partes se han dejado sentir, escuchar, a través de los medios de comunicación, donde se quiere discriminar o algunos quieren tomar o quieren lucrar con esta tragedia en términos políticos. No lo vamos a permitir”, afirmó.
La ayuda se entregará, señaló, sin importar su condición, religión, o el partido político al que pertenezcan.