Apoyándose en la decisión de Trump de clasificar a este grupo delictivo como Organización Terrorista Extranjera, hay cargos específicos contra Pedro Inzunza Noriega, El de la Silla, y su hijo Pedro Inzunza Coronel, Pichón. La entrega de familiares de Ovidio Guzmán al FBI es por negociaciones del hijo de El Chapo con Estados Unidos, confirma García Harfuch
Mayo 14, 2025

Staff / Agencia Reforma
Washington, EU /?Cdmx
El Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública ayer la primera acusación en la historia en contra de líderes del Cártel de Sinaloa (CDS) por narcoterrorismo y ayuda material al terrorismo presentando cargos criminales contra dos traficantes de fentanilo de la facción de los Beltrán Leyva.
Apoyándose en la decisión del presidente Donald Trump de febrero para clasificar al Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera (FTO, en inglés), la acusación expone cargos específicos contra Pedro Inzunza Noriega, alias El de la Silla, y su hijo Pedro Inzunza Coronel, alias Pichón.
“El Cártel de Sinaloa es una organización terrorista compleja y peligrosa. Desmantelarlo exige una respuesta judicial innovadora y contundente. Se acabaron sus días aterrorizando al pueblo de EU sin consecuencia. Buscaremos cadena perpetua para estos terroristas”, dijo Pam Bondi, Fiscal General de EU.
Abierta en agosto de 2024 pero actualizada en febrero de 2025, la acusación de un gran jurado ante la Corte del Distrito Sur de California en contra de los Inzunza establece que ambos individuos incurrieron en el tráfico de drogas, incluyendo fentanilo, que terminaría por beneficiar a una organización terrorista.
En específico, el Departamento de Justicia destacó el decomiso en diciembre pasado en territorio mexicano de más 1.65 toneladas de fentanilo perteneciente a los Inzunza y que, de acuerdo con las propias autoridades estadunidenses, es considerado el decomiso más grande en la historia.
Los Insunza, padre e hijo, están acusados de siete cargos criminales entre los que destacan narcoterrorismo, punible con cadena perpetua, mínimo de 20 años de prisión y multa de 20 millones de dólares, y apoyo material al terrorismo, punible con hasta 20 años de prisión y multa de 250 mil dólares.
“Inzunza Noriega colabora estrechamente con su hijo, Pedro Inzunza Coronel, para producir y traficar agresivamente fentanilo a EU. Documentos judiciales indican que, juntos, padre e hijo lideran una de las redes de producción de fentanilo más grandes y sofisticadas del mundo”, estableció el Departamento de Justicia.
Además de los Inzunza, la acusación también incluye a otros cinco individuos en México y el extranjero: David Alejandro Heredia, basado en Jalisco y Sinaloa; Javier Alonso Vázquez, de Sinaloa; Daniel Eduardo Bojórquez, de Sonora; Óscar René González, de Guatemala, y Elías Alberto Quirós, en Costa Rica.
La investigación contra los Inzunza estuvo a cargo de la Agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional del Departamento de Seguridad Interna (HSI, en inglés) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI, en ingles) y es parte de una operación nacional conocida como Operación Recuperemos a Estados Unidos.
En febrero pasado, Estados Unidos designó a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas globales.
Familiares de Ovidio Guzmán no eran buscados por autoridades mexicanas: SSPC
La entrega de familiares de Ovidio Guzmán al FBI en California es parte de una negociación de éste con autoridades de Estados Unidos, aseguró el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
El funcionario federal informó que ninguno de los familiares de El Ratón, incluida su madre y ex esposa de Joaquín El Chapo Guzmán, enfrenta señalamientos en México ni era buscado por autoridades mexicanas.
“Ovidio comienza una negociación con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y es evidente que al estar su familia yéndose a Estados Unidos, pues es por esta negociación o criterio de oportunidad que el propio Departamento de Justicia le da”, dijo García Harfuch al periodista Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula.
“La familia que se fue no era objetivo ni eran buscados por autoridades mexicanas”.