La construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) ha provocado una explotación excesiva, destrucción de casas y desaparición de cerros en el oriente del Estado de México, de donde se extrae una parte de los 63 millones de metros cúbicos de material que requiere el acondicionamiento de las pistas. En Tezoyuca, … Continúa leyendo Surgen minas y conflictos por explotación excesiva provocada por el NAICM
Julio 31, 2017
La construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) ha provocado una explotación excesiva, destrucción de casas y desaparición de cerros en el oriente del Estado de México, de donde se extrae una parte de los 63 millones de metros cúbicos de material que requiere el acondicionamiento de las pistas.
En Tezoyuca, una mina de tezontle de unas 30 hectáreas ha puesto en riesgo a cerca de 40 casas que quedaron a medio metro de las excavaciones de hasta 50 metros de profundidad, a pesar de que la ley estipula al menos 20 metros de distancia y taludes de 60 grados de inclinación.
“Desde hace dos años comenzó la explotación excesiva del Cerro el Tezoyo, han usado hasta dinamita y les han clausurado varias veces, pero casi inmediatamente la vuelven a abrir”, dijo el profesor universitario César Ramos, cuya casa quedó a medio metro del precipicio.
Un decreto presidencial de 1966, firmado por el Presidente Gustavo Díaz Ordaz, expropió este terreno para obtener material para la autopista Peñón-Texcoco, pero ahora es explotada por el particular René Martínez Moncayo, dueño de las compañías Martínez Villegas S.A. de C.V. y Grupo Marvin S.A. de C.V.
En un video en poder de este diario, Martínez Moncayo afirma ante pobladores que es amigo del presidente Enrique Peña Nieto y del gobernador mexiquense, Eruviel Ávila.
En el marco de la disputa por la obra, la casa de la señora Angélica González de Lucio fue baleada después de una reunión con representantes de la minera y el Alcalde priista Carlos Ramos Rodríguez, a quienes habitantes le exigieron frenar la explotación.
En San Luis Tecuahutitlán, municipio de Temascalapa, los pobladores han detenido por ahora la devastación del cerro Tlaltepeque y exigen la destitución de los delegados municipales y del Consejo de Participación Ciudadana, quienes dieron las autorizaciones.
Pobladores de Tecuahutitlán, agrupados en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, que exigen la preservación de flora y fauna, denunciaron que en febrero llegó un grupo de choque apoyado por el propio comisariado ejidal.
“Hasta ahora no han quitado a las autoridades y va haber represión”, dijo uno de ellos. Hasta ese lugar llegaron este viernes 28 por la noche unos 30 activistas por los Derechos Humanos e instalaron casas de campaña al pie del cerro, rojo en la cima por la explotación de tezontle.
En Santa María Maquixco El Alto, un poblado cercano, pobladores acusan que sus autoridades ejidales están dejando que los empresarios dirijan a su criterio las asambleas para ofrecer pagos raquíticos por el arrendamiento de tierras de uso común. En ese poblado se constató el inicio de la devastación de especies de flora y fauna y de vestigios arqueológicos en dos cerros.
Grupo REFORMA comprobó la existencia de minas que surten al NAICM en los municipios de Acolman, Axapusco, Cocotitlán, Otumba, Nopaltepec, San Martín de las Pirámides, Temamatla, Temascalapa, Tlalmanalco y Tezoyuca. Aunque pobladores afirman que en todo el oriente mexiquense se han abierto minas especialmente para la terminal aérea. (Agencia Reforma / CDMX).