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Alemania advierte que actuará con firmeza ante los violentos durante la cumbre del G20

Las fuerzas de seguridad esperan la presencia de entre 8 mil y 10 mil manifestantes de radicados en Hamburgo y los llegados del resto de Alemania y países vecinos. La canciller Angela Merkel recibirá a los líderes de las potencias industriales y países emergentes, incluidos los presidentes estadunidense, Donald Trump; ruso, Vladimir Putin, y turco, Recep Tayyip Erdogan

EFEBerlín / Hamburgo

Julio 02, 2017

El ministro alemán de Justicia, el socialdemócrata Heiko Maas, advirtió ayer de que se actuará con firmeza contra los manifestantes violentos durante la cumbre del G20, los próximos días 7 y 8 en Hamburgo, y para los que hay convocadas una veintena de manifestaciones de diverso signo.
La Constitución alemana ampara el derecho a la manifestación pacífica, recordó Maas, en unas declaraciones al grupo mediático Redaktionsnetzwerk (RND), donde afirmó que toda crítica que se mueva en esos términos es “bienvenida”.
Quien pretenda utilizar la cumbre como “escaparate para la violencia” deberá contar con la “acción contundente y decidida” por parte de los estamentos de seguridad, añadió, para advertir que acciones como “atacar a la Policía o incendiar ruedas” son delito.
Las autoridades alemanas han preparado un dispositivo de seguridad extraordinario para la cumbre de Hamburgo, en la que la canciller Angela Merkel recibirá a los líderes de las potencias industriales y países emergentes, incluidos los presidentes estadunidense, Donald Trump; ruso, Vladímir Putin, y turco, Recep Tayyip Erdogan.
En el operativo intervendrán unos 15.000 efectivos procedentes de distintos estados federados del país tanto por la alarma terrorista que rige de forma general en todo el país, al igual que en buena parte de Europa, como en previsión de incidentes.
En el centro de Hamburgo, donde se encuentra el centro de congresos que acogerá las sesiones y las correspondientes delegaciones de los 20 países implicados, imperará la prohibición de manifestación.
Asimismo se establecerán zonas de exclusión a todo acto político para los recorridos desde el aeropuerto de la ciudad a los distintos hoteles donde se alojarán los líderes y sus delegaciones.
Las autoridades han dispuesto, asimismo, un centro provisional de detención, con capacidad para 400 personas, en un solar de la ciudad anteriormente utilizado para organizar la acogida de refugiados.
Las convocatorias a manifestaciones y otros actos de protesta contra el G20 comenzarán ya este domingo y se sucederán hasta el mismo sábado 8, coincidiendo con la clausura de la cumbre.
Las concentraciones serán de distinto signo, desde grandes marchas convocadas mayoritariamente por colectivos de izquierda y ecopacifistas a acciones de protesta de grupos radicales y los llamados autónomos, así como partidarios o detractores de Erdogan.
Las fuerzas de seguridad cuentan con la presencia de entre 8 mil y 10 mil manifestantes dispuestos a la violencia, entre los radicados en Hamburgo –en torno al colectivo “Rote Flora”, una casa ocupada cercana al centro de congresos donde se celebrarán las sesiones–, y los llegados del resto de Alemania y países vecinos.
Este colectivo ha lanzado la convocatoria Welcome to hell, cuyo propósito explícito es tratar de impedir o al menos obstaculizar la cumbre con acciones tales como bloqueos de los accesos a las sesiones.
Al margen de la convocatoria de los radicales se temen asimismo incidentes en la gran manifestación convocada para el sábado 8, en la que están implicados colectivos procedentes de distintas partes del mundo –incluidos Siria, Estados Unidos y Colombia–.
Sus organizadores en Alemania habían pedido autorización para permitir la instalación de una gran acampada en el parque central de la ciudad, con capacidad para alojar a decenas de miles de personas.
La llamada “acampada anticapitalista” no ha sido autorizada, alegando razones de seguridad, y los sucesivos recursos presentados ante instancias judiciales no han tenido éxito, por lo que sus organizadores buscan ahora alternativas de alojamiento.

Comienzan las protestas en Hamburgo

Los detractores de la cumbre del Grupo de los Veinte países industrializados y emergentes del mundo que tendrá lugar el 7 y 8 de julio comenzaron a partir de ayer a marchar por las calles de la ciudad alemana de Hamburgo.
La primera gran manifestación, una autodenominada “Ola de protesta colorida, pacífica y creativa” en favor de la protección del clima, la justicia social y la democracia fue convocada la mañana de ayer en esta ciudad portuaria del norte alemán.
Los organizadores han llamado expresamente también a familias y personas mayores a convertir el centro de Hamburgo en “un mar de banderas” con mensajes en varios idiomas y a poblar de canoas con pancartas el lago que forma en pleno centro de Hamburgo el río Alster.
La marcha a la que se espera la asistencia de decenas de miles de personas ha sido convocada por una alianza de organizaciones ambientalistas, de protección al consumidor, agrarias, sindicales, de derechos cívicos y eclesiásticas entre las que destacan Greenpeace y Campact.
No están en contra de la celebración del encuentro, sino de la política de los países participantes.
La cumbre del G20 estará jalonada por casi una treintena de protestas de la más diversa índole y una de ellas promete convertir en un “infierno” a la ciudad del norte alemán.
Muchos se movilizarán a lo largo de la semana, movidos por la convicción de que un mundo mejor es posible o por considerar al G20 como una especie de “gobierno mundial” sin legitimación y que sirve para que las potencias cimenten su hegemonía a costa de los países más pobres.
La Policía está preparada para evitar una escalada de violencia con más de 15 mil agentes e incluso con una cárcel montada expresamente para el G20.
Las autoridades calculan que unos 8 mil ultraizquierdistas violentos de dentro y fuera de Alemania podrían darse cita en Hamburgo y buscan evitar desmanes como los que hundieron a Fráncfort en un mar de gas lacrimógeno y fuego con motivo de la inauguración de la nueva sede del Banco Central Europeo en marzo de 2015.
También esperan que no se repitan las imágenes que permanecen aún en la retina de muchos de la violencia que se adueñó de Génova en la cumbre del G8 de 2001 y se cobró la vida del un joven de 23 años, ultimado por una patrulla de carabineros.
La Policía ha erigido una zona de 38 kilómetros cuadrados en la que estará prohibido manifestarse durante los dos días que tendrá lugar la reunión de los mandatarios.